Me perdí la noción del tiempo, mientras perdía el tiempo en ese cuento donde las moralejas las escriben cuatro ricos que privan al mundo y a su gente del conocimiento. Yo siempre fui distinto, la gente no comprendía, que mi mente iba a otro ritmo y que no eran mis fantasías. Nunca seguí la corriente mi instinto siempre decía "No dejes que te lo cuenten que la vida son dos días" Y así, fue como me embarque en esta odisea, yo me prometí a mi mismo "Lytos, sea como sea no, no vas a permitir que nunca nadie te hunda, no a menos que ya sea para meterte en la tumba" Y hasta que me falte el aire, que apage el alma, yo ya me desmaye. Disfrutare de cada uno de los detalles, como si todos fueran mi último baile. Pero aunque vaya al compás de los demás, no puedo evitar sentir que yo estoy de más. Por eso cuando estoy detrás de cualquier track, mis letras me corroen como el aguarrás. Irónico, eh, pero para mi es tan necesario partirme en mil pedazos y tirarlos desde el escenario. Y aunque el camino sea largo, para apreciar el dulce que probar lo amargo…









