Y llegó diciembre, la verdad no soy de hacer balances porque considero que el tiempo sigue y no se detiene, generalmente hablo de si las cosas van bien o mal con mi amigo Maxi Lopez.
Pero este 2018 fue distinto, este año sin dudas nos dejó una cortina inmensa de debates, cambios, violencia, posturas.
Este año aunque pareció nefasto nos sirvió como sociedad aprender de los errores.
Comenzemos allá por marzo cuando en el día internacional de la mujer por fin muchos se pudieron (y pude) darse cuenta del rol fundamental de la mujer y la igualdad de oportunidades que se merece con respecto al hombre, pudiendonos demostrar que los hombres les debemos respeto y equidad.
Logrando el 1er paro internacional de mujeres.
Más adelante, en junio aproximadamente, nuestra Honorable Camara de Diputados de la Nación, daba media sanción al proyecto de la despenalización del aborto, con argumentos pocos claros, con presiones políticas y religiosas, sin importarles lo que realmente necesitaba la sociedad.
Durante el mes de julio, una nueva grieta se instalaba en Argentina, esta vez entre pañuelos verdes y azules.
Los pañuelos verdes y su lucha por la equidad de genero y el derecho al aborto seguro, legal y gratuito. Y por otro lado los pañuelos azules defendiendo la vida, la religión y creyendo que hay caminos alternativos.
Debates de por medio, con distintos especialistas y profesionales de ambas partes.
En Agosto el tema continuó y era de esperarse, la Honorable Camara de Senadores tenía en sus manos aprobar o no la ley que "los pañuelos verdes" pedían.
Ley que no prosperó y que sirvió a ambos bandos a darse cuenta de que no todo esta perdido y que siempre se pueden lograr las cosas.
Por un lado, a "los pañuelos verdes" les sirvió para acrecentar su lucha, defensa y ayuda a todas las mujeres, sabiendo que juntas pueden lograr grandes y muchos cambios y que la sociedad (aunque reacia) las va a comprender.
Por otro lado, a "los pañuelos azules", nos sirvió para darnos cuenta lo poco que estamos haciendo en pos de la defensa de la mujer, dejar de estigmatizar (aunque todavía hay fanáticos religiosos por ahí) a las personas transgenero y empezar a trabajar todos en conjunto por las injusticias.
Todo lo antes mencionado abrió un nuevo debate: Estado e Iglesia.
Nuevamente comenzó un proceso de disputa/arreglo para de una vez por todas aclarar las funciones de la Iglesia para con el Estado y viceversa.
Al punto de que la Iglesia con un toque de altruismo decidió no recibir más ni un centavo del estado.
A finales de octubre, un hecho histórico marcaría nuevamente a los argentinos, los dos equipos de fútbol más populares llegarían a instancias finales de la Copa Libertadores de América por primera vez en la historia (pero hablaremos de esto luego).
El 16 de noviembre la Argentina recibió una extraña combinación de tristeza y alegría, exactamente un año y un día después de desaparecer, por fín daban con la localización de los restos de ARA SAN JUAN y sus 44 tripulantes, por fin los argentinos podríamos darles una despedida honrosa a estos heroes y buen tirón de oreja al Estado Nacional por las condiciones de seguridad de nuestras Fuerzas de Seguridad.
Volviendo al super clásico River-Boca por la final de la Copa Libertadores de América, podríamos decir que a pesar de que el primer partido se llevo a cabo con total normalidad, todavía nos falta y mucho crecer como sociedad. Les mostramos al mundo lo inadaptados que somos que no podemos disfrutar un partido en total tranquilidad con ambas hinchadas y ni hablar de los hechos nefastos en El Monumental y la ola de violencia, la pelea mediatica y la decisión de llevar una final totalmente Sudamericana al viejo continente (mas precisamente Madrid) porque aquí somos unos trogloditas.
Y tan inadaptados somos, que a los asesinos de Lucía Pérez solo les dieron pena minima porque para "los honorables jueces" no hubo violación, ni asesinato.
La cumbre del G20 en Argentina que a mi parecer (repito es lo que pienso yo), fue uno de los grandes y pocos exitos de esta gestión estatal, mostrando al país que podemos albergar a los países mas poderosos del mundo, hacer negocios en beneficio de los argentinos, mostrarnos que somos capaces y por sobre todo lograr que naciones enemigas lleguen a fructuosos acuerdos.
Y el resto del año... la suba incontrolable del Dólar y el combustible, las tasas de suicidios juveniles mas altas, los femicidios, un Gobierno Nacional de pocas ideas y tantas cosas que hemos pasado y aqui estamos.
Por eso digo, no podemos decir que este 2018 no fue un año de aprendizaje, si pese a todo lo que pasó pudimos salir adelante triunfantes y lo seguimos haciendo, como lo hicimos siempre. No podemos decir que este 2018 nos dejo solo misiera, si de la misiera supimos buscarle la vuelta. No defiendo ni a la Iglesia, ni al Estado, pero como sociedad hemos crecido mucho, nos hemos informado, hemos luchado y defendido (y lo seguimos haciendo) por lo que consideramos justo.
Sin dudas este año fue el más fructífero de la Argentina pese a todo lo antes mencionado.
Este mi es mi balance y en lo personal espero que mi presencia a tu lado durante este año haya sido fructífera, caso contrario pido disculpas. Un abrazo y buen año.