‘¿Es eso muérdago?’
Inmediatamente su mirada se dirigió hacia arriba para encontrarse con aquella plantita de hojas puntiagudas y bayas rojas. Estiró uno de sus brazos para tocar con la yema de su índice una de las pequeñas esferas carmesí y no pudo evitar la sonrisa (ligeramente nerviosa) que se dibujó en sus labios. ‘Sí es’ respondió a un volumen que no pretendía fuese tan bajito. Entonces sus ojos verdes teñidos por un barniz risueño volvieron a enfocarse en las facciones femeninas. ‘Sé que es una tontería, pero siempre me asombra encontrar una de estas real y no una imitación de plástico’ comentó y enseguida soltó una risita ligera que, para su gusto, le hizo ver como un tonto embobado. Aunque no le importó demasiado, pues se había acostumbrado a este tipo de cosas cuando estaba con Lyrica. Algo que no iba a decirlo en voz alta, por supuesto. Así que se limitó a esconder sus manos en los bolsillos de su pantalón y dejar a un lado la idea que se había venido a su mente apenas la palabra ‘muérdago’ fue mencionada. ‘¿Te sabes la leyenda sobre esta planta?’ le preguntó, balanceándose ligeramente sobre sus pies. // @lyrcxbr












