Ruderales: plantas de los escombros
Plantas que crecen en paredes, en las coladeras, al borde de largas avenidas imposibles de caminar, nacidas bajo el desagüe donde escurre algún aire acondicionado o en montoncitos de tierra guiados por el viento.
Esas plantas que devoran cualquier espacio desatendido y que crecen una y otra vez por más que se les corte son llamadas maleza, malas hierbas y más formalmente plantas ruderales o vegetación espontánea. La característica definitiva de este tipo de plantas es que crecen y dominan los espacios perturbados por los humanos: son nuestras acompañantes dentro de las ciudades y donde quiera que modifiquemos el paisaje.
Gracias a sus características como pioneras, son las primeras en colonizar espacios abiertos: generalmente son especies resistentes y flexibles ante la intervención humana, tienen un crecimiento veloz y son de fácil dispersión pues producen muchas semillas o producen semillas que viajan con el viento, entre otras adaptaciones.
Para algunos, este tipo de vegetación representa suciedad y abandono, una molestia que interfiere con los planes de un jardín perfecto o una acera “limpia”. Sin embargo, su presencia tiene beneficios para todos los habitantes de la ciudad: humanos y no humanos. La vegetación espontánea sirve como refugio, alimento y hábitat para una diversidad de especies de invertebrados y aves, además regula el microclima, filtra la contaminación del aire, evita la pérdida de agua y de suelo; incluso algunas especies tienen usos medicinales o comestibles.
A pesar de ser ecosistemas nacidos de la perturbación y de no tratarse de una “naturaleza prístina” idealizada, tienen valor ecosistémico y estético. Si se presta atención al caminar por las calles, se pueden observar flores curiosas y coloridas, hojas peludas o en forma de corazón, y si se observa de más cerca es posible percibir un pequeño mundo donde escarabajos escalan y avispas y abejas paran a beber néctar.
Contando la hierba
“En vez de simplemente catalogar la diversidad, necesitamos contar las historias donde la diversidad emerge – es decir, reconocerla como viva y por lo tanto contaminada” Anna Tsing
Cada ciudad tiene distintas plantas que crecen en sus intersticios y que triunfan contra el concreto. La configuración específica de la vegetación espontánea está ligada con las historias de las ciudades y sus habitantes: se pueden encontrar especies nativas que sobrevivieron a la ciudad y su isla de calor, especies que han sido cultivadas por las personas, pero escaparon de su control y especies cosmopolitas de lugares lejanos que han sido inadvertidamente introducidas en los ecosistemas urbanos.
¿Qué especies e historias hay en las calles de esta ciudad?
Durante junio de este año salimos a caminar y (re)conocer las plantas que crecen en las banquetas de distintas colonias en Mérida, Yucatán. Caminamos algunos kilómetros y contamos más de 2,000 plantas*. Esto es lo que encontramos:
Logramos identificar 36 especies, de las cuales el 60% fueron nativas y el 40% introducidas.
El grupo con más especies fueron los pastos (Familia Poaceae).
Las 5 especies más abundantes fueron: Tridax procumbens (Hierba de San Juan), Amaranthus spinosus (Amaranto espinoso), Portulaca oleracea (Verdolaga), Boerhavia erecta (Aceitilla) y Parthenium hysterophorus (Escoba amarga).
Tridax procumbens: Es una planta nativa del trópico americano pero invasora en muchas otras partes. Le debe su éxito a que produce muchas semillas y que éstas son dispersadas por el viento. Tiene propiedades medicinales.
Amaranthus spinosus: Este género es cosmopolita con 40 de 70 especies nativas de América; fue más importante para muchas culturas antes de la colonización a partir de la cual se prohibió su cultivo. A. spinosus es nativa del trópico americano pero es invasora en otras partes del mundo. Tiene propiedades medicinales y en algunas partes se consumen sus hojas.
Portulaca oleracea: Planta de origen incierto, considerada dentro de las 10 malezas más agresivas del mundo, esto ya que crece en cultivos. Sin embargo, la verdolaga es consumida en muchas partes del mundo; se ha usado en recetas desde el imperio romano y en el continente americano se han encontrado evidencias de su cultivo desde antes de la colonia. Es probable que su distribución esté íntimamente ligada a la dispersión humana.
Boerhavia erecta: Especie nativa de América, pero ahora se encuentra introducida en muchas partes del mundo. Su ha reportado su uso como especie medicinal, especialmente en África.
Parthenium hysterophorus: Especie nativa a los trópicos americanos; es invasora agresiva en otros lugares, afectando los cultivos a tal magnitud que es llamada “hierba de la famina”en Sudáfrica (Curiosamente su dispersión está ligada a la de maquinaria militar y agrícola).
Estas son algunas de las 36 especies que identificamos, pero desde entonces hemos observado muchas más pues su composición va cambiando con las estaciones y el clima.
Te invitamos a conocer las plantas más comunes a tu alrededor, y quizá considerar antes de arrancarlas. Algunas personas incorporan estas especies espontáneas en sus jardines, banquetas y paredes: escogiendo cuáles pueden permanecer, hasta qué altura y en qué cantidad. De esta forma se participa en la creación del paisaje común y se abre la posibilidad para cohabitar con estas especies. ¿Por qué no dejarle un pedazo de tierra a las semillas que lleguen?
*No se trató de una muestra representativa de todas las plantas ruderales de Mérida, solo son las que nos encontramos durante el mes de junio (2021) en algunas colonias del poniente :)
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