UN TESORO CULTIVÁNDOSE EN MANO DE LEÓN
Para llegar hasta la aldea Mano De León se debe caminar por más de dos horas desde el parque central del municipio de Jocotenango en el departamento de Sacatepéquez. Situada entre las montañas, la comunidad de 14 familias y 170 personas la mayoría niños, se encuentra prácticamente abandonada.
Son pocos los guatemaltecos que conocen de la existencia de la comunidad y escasos los que la han visitado, a pesar que la comunidad tiene más de 50 años. El tiempo parece haberse detenido y las necesidades básicas es un claro reflejo del abandono.
Pero, dos jóvenes universitarios han decidido desde hace dos año iniciar a dejar huella en la vida de los pequeños de este lugar. Semana tras semana, Bryan Mancilla y Diego Romero, suben a la aldea para darles talleres de reforzamiento a los niños y jóvenes de Mano de León, así como realizar actividades recreativas.
Trabajan mediante tres ejes principales que son la educación, la cultura y el deporte. Han logrado llevar al caserío varios voluntarios que imparten talleres de malabares, cuentacuentos, arte, motricidad fina, globoflexia, títeres, entre otros. Actualmente con mucho esfuerzo han logrado becar a 7 jóvenes que se han convertido en líderes y ejemplo para los pequeños del caserío.
El cambio de una pregunta como ¿Qué nos traen? a ¿qué nos enseñarán? Refleja el deseo de superación de cada menor. “Nuestro principal limitante son los recursos económicos que los restringen a realizar muchas actividades, así como el tiempo y voluntarios para poder brindarles a los niños todo lo que requieren”, comentó Bryan.
Su principal motivación es que están enamorados de la comunidad Mano de León. “Muchas veces condenamos y pensamos que las personas son pobres porque quieren y no es así, sino que no tienen las oportunidades de salir adelante”, mencionó Diego.