13 Martes
Vivimos de supersticiones y miedo a la supernaturalidad,
dejamos que la costumbre y rutina sea lo único aceptado,
pero te diré que hay historias que no siempre son así.
Escucha con atención.
De pequeña me dijeron que los gatos negros atraen augurios
y tus ojos son cientos de ellos que hacen de cualquier momento noches de Luna Llena.
Pasar por debajo de una escalera es de mala suerte,
he cruzado la tuya cientos de veces
llevándome a un cerrojo con pasaporte directo a las estrellas.
Abro el paraguas dentro de casa, en la habitación tu y yo somos tormenta eléctrica,
la cual tocará madera antes de que se apague nuestra pasión dialéctica,
pues levantarse a tu lado cada mañana es hacerlo con el pie derecho
sin tener a ningún Santo de Cabeza.
Si te zumban los oídos con frecuencia,
sobre todo en noches de copas y juerga,
es porque les cuento a mis amigos de ti con elocuencia
sin detallar como mi sonrisa desnuda te desgobierna.
Son 11:11. Cruzo los dedos. Pido un deseo.
Pasar 13 Martes 13 contigo
Para demostrarle al Dios Marte
que ninguna superstición urbana
podrá separar nuestro destino.











