Sin querer
Encontrarnos en la red y pensar ‘ese lugar se ve para mi’. Insistir y descubrir que tu sexto sentido tenía razón, tenía que ser ella. La serendipia del espacio y el tiempo perfecto de estar presentes, querer dejarse descubrir. Quitar los miedos y celebrar un año más de vida como el inicio de todos los detalles que aún nos faltan por regalar, desenvolverle la sonrisa que se había retrogradado en otro planeta. El deseo de escribir de la rutina y que parezca que cada día, bueno o malo, es donde debes estar. Mirarse fijamente y ceder ante unos ojos que te miran como el planeta más enigmático del sistema. Tropezarse por casualidad con el lugar donde te sientes firme y segura de que ahí te quieres quedar. Querer devolverle la misma sensación de calma y cariño que te transmite cuando te besa. Ser sueño y realidad como un combo magnifico de situaciones sucesivas que llegaron en el momento justo que todo se fue dando sin querer, queriendo que fuera todo.






