Puig de Massanella. . . . #igersmallorca #igersbalears #mallorca #serradetramuntana #massanella #mountain #nieve #diciembre #snow #paisaje #winteriscoming https://www.instagram.com/p/CIdw-EHD2Oo/?igshid=93zkq68vnq4n
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13/07/2015 - Randonnée au dessus du Monastère de LLUC (Massanella). Une jolie ballade mais un terrain plus difficile avec beaucoup de pierres et un chaleur assez importante. Le point de vue est en tout cas magnifique en haut !
Amanecer en unos de los puntos más altos de Mallorca, Massanella.
Increíble experiencia y ver el amanecer desde estas vistas.
Con cinco dados y un cubilete
¿Os ha pasado alguna vez empezar a fijaros en aquello que has tenido en frente tuya por mucho tiempo, que te vas enamorando y te preguntas cómo es posible no haberte enamorado antes?
Últimamente me ha dado por correr, ya sea en ciudad o en montaña, por diversión o por superación aunque creo que sobretodo por sacrificio. No sé si será una crisis de edad pero yo diría que no ya casi siempre he sido así. Aprovecho cualquier excusa para salir, siempre hay alguien que te anima o convence como es el caso de mi amigo Tomàs y su manía por hacer deporte a las 8 de la mañana. Por eso siempre hay una buena excusa para no faltar. He de decir que a veces el que convence soy yo, como hace unos días durante una mañana de escalada (en realidad lo que yo hice no era escalar pero me concederé ese privilegio) que convencí a Juan Ponce y Jose Miguel para ir a pasar la noche al refugio de Tossals Verds. La idea era hacer un trail a la mañana siguiente aprovechando el tiempazo que estaba haciendo durante la semana en Mallorca.
¿A que es verdad eso de que cuantos más seamos más reiremos? ¿A que sí? Y si el que se apunta a la fiesta es Carlos Delgado, os digo yo que la frase tiene mucho más sentido. Nos conocemos los cuatro de trabajar en Spanair, cada día que pasa me doy cuenta de la suerte que tuve al meterme en esa oficina, vaya equipo.
Jueves, todo listo, deberíais haber visto a Carlos a la llegada a nuestro punto de encuentro en Cúber, o mejor dicho la mochila que traía Carlos. ¿Grande? Sí... ¿pesada? también... ¿necesaria? definitivamente sí, y es que después de hora y media de travesía hasta el refugio y después de colocarse sus zapatillas de andar por casa, empezó el baile de pan, embutidos y vino, mención especial a esos embutidos, sobrassada y botifarrons de ca'n Juan Ponce. Fue aun más que divertido si cabe cuando nos dio por jugar a mentiroso con esos cinco dados y ese cubilete, entre risa y risa, botifarrons en la chimenea y algún que otro vino, se pasó la noche volando hasta que nos obligaron a cerrar el chiringuito.
Viernes, despertarse, más risas sin necesidad tan siquiera de levantarse, desayuno, diez de la mañana y puesta en marcha. Carlos y Juan al Tossals Verds, Jose Miguel y yo de trail al Massanella. El día fue perfecto, sol y sin viento, temperatura agradable para ser enero y nadie a excepción de nosotros. Poco menos de una hora y media y ya estábamos en la cima del Massanella a 1364 metros de altura, la segunda cima más alta de la isla por detrás del Puig Major. Momento para descansar, beber agua, comer algo de fruta y las fotos de rigor.
Después de disfrutar de unas vistas espectaculares y una paz indescriptible, aceleramos ritmo camino de vuelta a Cúber donde nos encontraríamos con Juan y Carlos. Hora de comer, hay hambre y acabamos en Fornalutx Muy buen menú en Ca N'Antuna con estofado de garbanzos para Carlos y Jose Miguel, "burballes" para Juan y para mi seguido de calamar a la plancha. Va tocando a su fin y para acabar nuestra mini aventura como no con muchas más risas, y hablo por los cuatro y me atrevo a decir sin miedo que nos lo hemos pasado genial.
Vuelta en coche muy cansado, recordando que pocas horas antes aun corriendo a ritmo elevado y evitando tropezar con las piedras, es imposible no dejar de mirar a todos lados y es que Sa Serra de Tramuntana es ese amor nuevo y sorprendete, a ese paisaje que siempre ha estado ahí y que aun no entiendo como es posible que haya tardado tanto.