Matafuegos para el auto: cómo verificar si está en buenas condiciones
Hay variedad en matafuegos para el auto. Sin embargo, a la hora de llevarlo en el auto es fundamental que el conductor y el acompañante sepan cómo usarlo en caso de ser necesario. En momentos en dónde haya que utilizarlo no habrá tiempo para dudas ni mucho menos para leer las instrucciones.
Los matafuegos son elementales y el primer recurso ante un incendio. Muchas veces ocurren accidentes en la vía pública que desembocan en un incendio en el motor y antes de evitar daños por destrucción total, romper el seguro del matafuego y luchar contra las llamas es el camino idóneo antes de que llegue la asistencia de los bomberos. Es por estos argumentos que hay que conocer los diferentes tipos de matafuegos y situaciones debido a qué cada elemento debe ser usado para su función según la etiqueta identificatoria en el frente.
En la República Argentina, circular con matafuego a bordo es una condición sine qua non para mantenerse dentro de la legalidad, al igual que contar con la póliza del seguro en papel, o digital como la que ofrece Iúnigo. Se debe contar con un matafuego de polvo ABC de 1 kg. El beneficio de esta terminología “abc” es que responderá de manera efectiva ante todo tipo de incendios como los de origen sólido, líquido y combustibles.
También existen otros matafuegos que sólo cumplen con una función. Por ejemplo, la clase A se utilizan para apagar incendios generados por sólidos. En el caso de los tipos B son aptos para las llamas de origen líquido como combustibles, mientras que los tipos C se utilizan para electrodomésticos, cables o aparatos que existen en el domicilio.
Claves para chequear el estado del matafuego
Certificado IRAM: este sello es sinónimo de calidad. De esta manera, te asegurás de que el matafuego cumpla con los estándares requeridos para su correcto funcionamiento. En caso de que el matafuego tenga una antigüedad mayor a un año, es conveniente que haya sido revisado por una autoridad competente u empresa responsable, en su defecto.
La aguja siempre manda: el manómetro es un fiel indicador de la presión interna del matafuego. Por lo general, existe una gráfica con un color verde y otro rojo. Si la aguja está en el color rojo es que el matafuego perdió presión y necesita el cambio o recargarse de manera urgente. Recordá que tener un matafuego que no sirve es equivalente a no llevarlo. Algunos extintores pueden tener una porción amarilla indicadora de precaución, es decir, técnicamente el matafuego cuenta con suficiente presión para responder ante un imponderable, aunque no es la ideal.
Duran un año: no dejes el matafuego reposando en el auto por varios años. Renová la carga sistemáticamente o adquirí uno nuevo.
Siempre en un lugar estratégico: el matafuego siempre debe estar al costado del asiento o por debajo ya que es la velocidad de uso la que evita accidentes graves. Un segundo es una eternidad que puede salvarte del desastre.