“Matungo”, primera serie internacional de habla hispana sobre el mundo del Turf, finalizó su rodaje la segunda semana de Junio y se encuentra en etapa de postproducción.
Con actuaciones de Alejandro Awada, Sergio Podeley, Pablo Alarcón, Emilio Bardi, Roberto Carnaghi, Victoria Carreras, Marcelo Melingo, Inés Palombo, Cristian Majolo, Matías Marmorato, Victoria Maurette y Cristian Thorsen, es una emocionante historia de superación, pasión, amor y desengaños, contra la marginación y el desprecio, que recorre todos los estratos sociales.
La miniserie se filmó en el Hipódromo de Palermo, con entorno deportivo y aristocrático: pista, tribunas, boxes, redonda de exhibición, villa hípica, salones y confitería y locaciones barriales de la ciudad de Buenos Aires, y de la provincia de Buenos Aires como Villa Fiorito (cercano a la casa de infancia de Diego Maradona), Lomas de Zamora y San Fernando.
Es una miniserie dramática, dirigida a toda la familia y a los amantes del turf. Se realizó en alianza estratégica con el Hipódromo Argentino de Palermo, con talento argentino, producción de 4 Patas Films (Lima, Perú) y servicios de producción de Tamango Films. Fruto de una investigación de más de seis años en el campo hípico y la realización de documentales para canales líderes de TV paga de la región, la obra es una creación de Mariano Farías (Francisco, un Papa entre la gente, El deporte de los reyes), se basa en vidas reales y fue dirigida por Farías y por Gonzalo Pazos.
De fuerte identificación para la audiencia familiar y sin dejar de lado la realidad de la sociedad actual y la trastienda del turf, Matungo promueve la búsqueda de oportunidades, valorando el respeto por el ser humano y por los animales.
Argentina es el tercer productor mundial de caballos Pura Sangre de Carreras (SPC), con más de 8000 nacimientos por año, posee el hipódromo más importante de América Latina, un millón de familias que viven de la actividad y más de 200 mil seguidores en redes sociales.
Trailer nuevo, primer corte: https://www.youtube.com/watch?v=mGbwhxa9RMo%20
Cobertura de rodaje de #Matungo, por el diario La Nación. Doble página central del suplemento Deportivo, con llamada en tapa y entrevistas a los actores Alejandro Awada, Sergio Podeley y Emilio Bardi, el autor y director Mariano Farías y el productor Gustavo Pazos. Links Notas: http://www.lanacion.com.ar/1899508-matungo-el-turf-y-la-vida-contados-en-una-miniserie --- http://www.lanacion.com.ar/1899509-palermo-el-anfitrion-que-se-sumo-al-proyecto
“Matungo: el turf y la vida, contados en una miniserie”
La realización, que se está grabando en Palermo, exhibirá los entretelones del mundo de las carreras y su costado humano
Hay un respeto en la gente que trabaja en Matungo que hace posible que todo transcurra en una paz inesperada, tan necesaria en la villa hípica de Palermo. La miniserie se propone mostrar el costado más humano del turf, a través de personajes que empiezan tan de abajo que están en los márgenes de la vida y que por eso mismo se atreven en un mundo ajeno, desconocido y casi misterioso, con la esperanza de sobrevivir, dentro del hipódromo y afuera. Mariano Farías no estaba tan ajeno al turf como los personajes y la mayoría de los actores. Él realizó el documental El deporte de los reyes, donde el turf le fue develado. Y allí nació el germen de Matungo, que es una historia. Otra historia.
"Por sobre todas las cosas, Matungo es un desafío enorme, la ilusión de aprovechar una pantalla para transmitir algo bueno. Siempre tuve en el corazón esa idea para cuando pudiéramos hacer un proyecto audiovisual de esta magnitud, y más allá de la lucha que significa para un realizador, Matungo muestra una historia de superación, de alguien que no tuvo oportunidades, que estuvo marginado y desde la marginalidad encuentra un camino por su instinto, que lo hace descubrir torpemente su cercanía con los animales. De esa torpeza y falta de palabras descubre que tiene una relación muy fuerte con los caballos. Él no lo busca, le va sucediendo, y entonces aprovechamos para romper ese paradigma de que todos podemos ir tras un sueño, sino que en este caso, como dice el eslogan de la serie, «a veces los sueños te encuentran». Se destacan los valores de la vida, tanto en los animales como en las personas, marginados o no."
Ese alguien que ve la oportunidad en los caballos de carrera, que se convierte en jockey sin credenciales y que lucha por superarse, es Adrián, el personaje de Sergio Podeley. Y en esa pelea trata de vencer el escepticismo de clase de su padre, al que personifica Alejandro Awada, reciente ganador del Martín Fierro. "Mi personaje es un hombre que viene de una extracción social compleja, no tiene trabajo, entonces se dedica a cartonear y no tiene la más mínima idea de qué significa el mundo del turf. Lo que tengo a favor es que yo tampoco tengo la más mínima idea del mundo del turf. Es la primera vez que piso el hipódromo de Palermo del lado de adentro, y estoy viendo que es apasionante, es extraordinario. Me encuentro con los peones y los trabajadores..."
Tan grande es la puja de padre e hijo y el convencimiento de éste que aquella barrera del hombre que nunca tuvo una chance ("somos el margen", le dice a Adrián en medio de la disputa desesperanzada) cae y se suma también a la ilusión. "Mi personaje comienza siendo peón -sigue Awada-, y ellos, con mucha amabilidad, me cuentan qué es lo que pasa con los caballos, qué hacen ellos, dedican su tiempo y su conocimiento y me lo ofrecen generosamente. Eso me conmueve."
Vale la pena ver cómo el actor de El Clan camina el stud y juguetea con Titán, el caballo que se gana la avena trabajando con los palafreneros, para acompañar a las gateras a los pura sangre que compiten. Y aquí es donde aparece el doble del protagonista equino de la serie, que se llama Realeza en el guión, pero es Chicago Bull en los programas de carreras, ganador de una prueba y que pertenece a algunos directivos de Palermo.
"Descubrí -dice Awada- que el turf es un espectáculo fuera de lo común. Lo que pasa en la pista y lo que sucede en las tribunas. Esa diversidad de personajes, cómo cada uno de ellos lo vive de una manera muy particular, y estoy deslumbrado porque me resulta precioso. Qué bueno es el apasionamiento y cómo se respetan. Y los ritos que tienen. No es solamente la plata que se juegan, hay algo más, mucho más, y me maravilla el conocimiento que tiene el burrero. Aciertan porque saben, no de casualidad. Y descubrí la [las revistas] Rosa y Blanca.
-¿Todo eso aprendiste en un día de carreras?
-Es que me interesa, no creo que me haga habitué, pero cada tanto vendré a presenciar este mundo, que es extraordinario.
-Un actor como vos será una buena imagen para difundir el trabajo que hay en el turf.
-Ojalá pueda aportar. Lo que me sucede a mí con estos caballos, que deben de ser una de las cosas más bellas, es que empiezo a vincularme con algunos por la frecuencia. La comunicación que existe es sublime.
-Este personaje se acerca más a lo que sos vos, respecto del patriarca de los Puccio, por más que se trate de dos padres... -Eeeeh ¡por afano! Para componer a Puccio tuve que hacer dos cosas: enterarme de quién fue ese señor y a partir de allí indagar en mí para ver qué cosas mías resonaban en ese tipo; ahora yo me quiero alejar completamente de esas cosas personales mías que conozco, pero que no me gustan nada. En cambio Miguel, el personaje de Matungo, supone un mundo que me da placer transitarlo y como persona también.
-De este lado de las carreras se conoce poco...
-Nada, estoy muy impactado, la villa hípica de Palermo es una pequeña ciudad. Lo mío es todo acá, en Palermo. En el momento me empapo de todo lo que necesito, hay mucho material aquí. Te juro, no necesito nada, sólo conectar. Recién me puse a bañar un caballo, por ejemplo, una felicidad. Les gusta que losmanguereen, después los secás. Es lo maravilloso de mi profesión. Millones de cosas con las que no hubiera tenido contacto si no fuera porque soy actor. Y pude meterme hasta el hueso.
Podeley participó en El deporte de los reyes. Entonces, en su mente (y en el corazón) también se hundió el ancla del turf. "Con Mariano Farías dijimos «podríamos hacer una ficción de esto», y ahí nació Matungo. Fue un proceso que tuvo de bueno el año y medio de investigación para el documental. Por eso, el lenguaje que usamos se va a entender y lo que se va a ver es lo que viven los capataces, los aprendices, los peones, los jockeys, los caballos... Tuvimos tantas vivencias y conocimos tantos personajes con el documental que muchas de las historias de Matungo están basadas en hechos reales. Mariano se volvió un experto en el tema, porque siguió trabajando en el hipódromo. Por eso se está hablando ya de una segunda temporada de la miniserie, así que estamos contentos."
-Tuviste que prepararte, tenés escenas montando.
-Estuve con Héctor Libré en la Escuela de Aprendices. Bajé cinco kilos y sigo bajando, ahora estoy en 59. Justo anoche pensaba: "Ojalá tuviera tiempo para estar con los chicos [los aprendices] porque toda esa vibra es la que va a sentir Adrián cuando entre en la Escuela de Aprendices, así que estoy feliz con lo que aprendí ahí y lo que aprendo acá, vareando". Estuve montando en pelo... ya había montado en un rodaje, porque me preguntaron si subía y dije que sí de kamikaze, pero no se compara con esto, la posición de jockey...
Emilio Bardi cumple el papel de un entrenador que también debe remontar una pendiente: la del descrédito. Él ya se metió en el deporte, en la piel de Gatica y en la de Maradona, en teatro. Se suma a la charla con Podeley. "Aquéllos fueron personajes distintos al de este cuidador. No conocía esta parte de atrás del hipódromo, pero la otra sí (se ríe). Éste es un mundo desconocido, nuevo, y uno se lo imaginaba, pero no con estos detalles. Mi papel me gusta mucho, por eso lo acepté. Es el entrenador de este caballo por el que no daban dos mangos, pero tampoco daban dos mangos por el jockey ni por el entrenador. Es como decir «se puede, hay esperanzas de hacer en la vida». Hay mucha gente que nos asesora y no hacemos nada que no sea la realidad.
Vuelve Podeley, que no se saca las ropas de jockey fuera de la ficción: "Rodrigo Blanco, uno de los jockeys más importantes [le cuenta a Bardi] me dijo, «Ey, vos estás para jockey ya», y te juro que lo estoy pensando. Es mucho sacrificio, pero con lo que estoy ganando en fuerza y tanto entrenamiento". "Yo unos boletos te apuesto", bromea Bardi, para quien también se descorrió un inesperado velo: "Llama la atención el cuidado de los caballos, son joyas que se cuidan mucho; me sorprendió gratamente. Después de ver cómo los tratan uno se pregunta qué pasará con estos animales cuando termine su vida en las carreras".
El tema del origen de los trabajadores del turf sobrevuela todo el tiempo. Bardi cuenta algo más del profesional al que interpreta: "Proviene de padre y abuelo entrenadores, pero él nunca ganó nada, es alcohólico...". Y Sergio Podeley se identifica; él mismo es una referencia: "¡Soy de Villa Fiorito, a cuatro cuadras de donde nació Maradona! Por eso esto lo vivo tan adentro. Adrián es un marginal, lo que le pasa es un poco lo que viví de chico. Vamos a contar la realidad".
Pablo Alarcón (el escéptico dueño de Realeza), Victoria Carreras, Marcelo Melingo e Inés Palombo son otros intérpretes de la serie, presentada como la primera de habla hispana (hace unos años se vio Luck, con Dustin Hoffman, donde se ponía el foco en las apuestas).
El turf y sus historias de carne y hueso (humanas y equinas) con un detrás de escena -o de pista- sin misterios. La vida antes de que se abran las gateras y la que continúa después de cruzar el disco.
Palermo, el anfitrión que se sumó al proyecto
El hipódromo es el principal auspiciante de la producción
Gonzalo Pazos es un productor argentino que vive y trabaja en Perú y acumula experiencia en casi toda América del Sur. "Íbamos a rodarMatungo en Lima, pero hay un solo hipódromo [Monterrico], que es lindísimo, y existen cuestiones técnicas que pueden exigir un escenario alternativo. Tuvimos un gran recibimiento en Palermo, que arquitectónicamente es increíble, y fue como congeniar entre los dos. Por eso les dije a los directivos que es la miniserie de Palermo, justo cuando está cumpliendo 140 años", cuenta.Tanto se involucró el hipódromo que es el main sponsor. "En los títulos va a aparecer «Hipódromo de Palermo Presenta: Matungo». Antonio Bullrich -titular de la comisión de carreras- puso mucha pasión y nos ofreció todo, el personal, los caballos...", revela Pazos, que comparte la dirección creativa de 4 Patas Films con el español Luis Moral.
Sobre la miniserie en sí, el productor ejecutivo asegura: "No vamos a hacer sólo la novela, la historia. Queremos que se vean imágenes del caballo con cámara lenta, sus músculos, mostrar la plasticidad del caballo". Los equipos son de primer nivel, el humano y el técnico.
El mejor ejemplo de la simbiosis que alcanzaron el hipódromo y Matungo la da alguien que, con una remera de Palermo, responde solícito cuando se oye "¡Puma!". Buscan a José Luis Rodríguez, aquel jockey de las hazañas de Romance Moro, un caballo clásico. Hoy, el Puma trabaja en la villa hípica, es inspector de studs. Omnipresente para sacar un caballo, demorar por unos segundos el camión con fardos para que no lo registre la cámara; para traer una fusta, una manta, un filete; para hablar con la gente de las caballerizas que no sabe qué pasa (todavía) y hasta para decir, con respeto, "esto sí" o "esto no". Y Mariano Farías, el director, lo agradece: "El Puma Rodríguez está siempre con nosotros, es como nuestra alma acá".
Pronto se harán tomas con caballo y jockey en un día de reunión, entre carrera y carrera, usando una camioneta. Entonces Palermo, con su público en las tribunas, volverá a ser el marco de la realidad que quiere mostrar Matungo.
ALEJANDRO AWADA: “LO QUE MÁS QUIERO ES PASARLA BIEN”
EL ACTOR, QUE VIENE DE FILMAR UNA PELÍCULA EN ESPAÑA BAJO LA BATUTA DE ALEX DE LA IGLESIA, COMENZÓ EL RODAJE DE LA MINISERIE “MATUNGO”, CUYA HISTORIA LO SUMERGE EN EL UNIVERSO DEL TURF, MIENTRAS REVELA QUE EN ESTE MOMENTO DE SU VIDA LO QUE MÁS QUIERE ES “PASARLA BIEN, YA QUE LA FELICIDAD SERÍA DEMASIADO”.
Nota de Télam Espectáculos - personajes - 22/04/2016,13:47 - Por Verónica Rodríguez
“Cuando me preguntan cómo estás, yo digo que si no fuera por mí, estaría buenísimo todo”, ironiza en diálogo con Télam el reconocido actor e insiste en que busca procurarse sólo cosas que le hagan bien.
En un alto del rodaje de la miniserie que tendrá distribución internacional, en el Hipódromo de Palermo, el actor se sienta al costado de un stud y con humildad y sencillez, lejos de todo divismo, expresa los sueños y anhelos pendientes en su profesión y la necesidad que le generó estar cerca de los caballos a partir de este nuevo trabajo.
“Matungo” es una miniserie que habla de una historia de superación, pasión, amor y desengaños, en la que se refleja una lucha contra la marginación y el desprecio, mientras recorre todos los estratos sociales y se interna en la realidad de la sociedad actual y la trastienda del turf.
Esta historia dramática, que tiene previsto su estreno en Argentina para 2017, es una producción peruana conformada por un elenco argentino integrado por Sergio Podeley, Pablo Alarcón, Emilio Bardi, Victoria Carreras, Marcelo Melingo, Inés Palombo y Walter Donado.
La entrega, escrita y dirigida por Mariano Farías (“Francisco, un Papa entre la gente”, “El deporte de los reyes”), está basada en historias reales, luego de una investigación de más de seis años en el campo hípico y la realización de documentales para canales líderes de la región.
Las locaciones del rodaje tendrán lugar, además del hipódromo, en barrios contrastantes de la provincia de Buenos Aires como Villa Fiorito, Lomas de Zamora y San Fernando.
Awada viene de estar un mes y medio en Madrid filmando con Alex de la Iglesia, experiencia que cataloga como “un lujazo”; además estrena el próximo 28 “Mecánica Popular”, de Alejandro Agresti, filmó una miniserie para Francia y está ensayando la última obra escrita por “Tito” Cossa, en la que hace una adaptación para teatro de la película “El arreglo”, en la que el dramaturgo fue coguionista.
-¿Qué te atrapó de esta historia?
-Esencialmente, la fuerza del deseo. Cuando el deseo es verdaderamente deseo y no necesidad, sino puro amor.“Matungo” narra la historia de un anhelo muy profundo, verdadero y genuino, que tiene que ver con la historia del personaje que interpreta Sergio Podeley. Yo encarno a su padre, que es un cartonero y desde la precariedad en la que viven, surge este deseo poderoso y a partir de allí la evolución de cada uno de estos personajes. También me atrapó la idea de “cartonear”, ese universo del carro, del caballo, la calle, la recolección y cómo a partir de eso este hombre puede parar la olla.
-La historia transcurre en el mundo del turf; ¿conocías algo de ese universo?
-No lo conocía, pero me está resultando fascinante. Primero el espectáculo en sí, la carrera, la pista, lo que sucede con esos caballos y con esos jinetes, con esos colores, me parece un espectáculo bellísimo.
Después tenés el espectáculo de lo que sucede en las tribunas y la diversidad y el apasionamiento de cada espectador y en tercer lugar, no por esto menor, lo que sucede entre bambalinas, todo lo que no se ve, como los stud, los caballos, los peones, la relación entre los trabajadores y los animales, todo esto me resulta realmente apasionante. Estoy maravillado del amor que sienten los peones y todos los trabajadores por lo que hacen.
-También está el mundo de las apuestas…
-Sí, está el que viene a ver las carreras, el mundo de la timba, que es como las calles de Buenos Aires, es el tango, es el chabón parado en la esquina con el cuchillo, es 1930, es 1920, son los cuentos borgeanos, es Evaristo Carriego, es la mitología de Buenos Aires, el mundo del turf refiriéndome a lo que pasa en la tribuna, ese lenguaje tan particular, cómo se vinculan, cómo hablan, son personajes fascinantes. Es un universo bien porteño.
-¿Qué te seduce de ese mundo urbano?
-Me gusta parar en un bar de la ciudad y ver gente jugando al dominó, al billar, al truco, al ajedrez, también el turf, el mundo del café de Buenos Aires y lo más maravilloso que tiene todo esto es su lado B.
El turf en Argentina, históricamente siempre fue el segundo deporte nacional, además de estar en las letras del tango, esas donde el chabón se la jugó toda y quedó en “pampa y la vía”. El turf, el tango, el mate, es “la argentinidad al palo” como diría la Bersuit.
-Venís de interpretar a oscuras figuras como Jorge Rafael Videla y a Arquímedes Puccio; ¿cómo es este personaje?
-Es noble, amoroso, tierno. Es un laburante, con todo lo que eso significa, un hombre de bien, una buena persona. Lo quiero mucho a este personaje y me voy encariñando más a medida que lo voy transitando.
-¿En qué te sentís conectado con él?
-En su sensibilidad. Yo lo soy y el personaje también. En el amor por los caballos, para mí es el animal más bello del mundo y nunca me había vinculado con ellos, con uno de carrera, con un pura sangre, no sólo tienen la belleza estética sino que tienen una belleza espiritual. Son realmente divinos; los estoy curtiendo, estoy intercambiando con ellos, son quienes te van indicando cómo es la cosa. Me hace muy bien conectar con ellos. Me dan ganas de tener más frecuencia, pero sé que va a ser difícil, cada uno de estos caballos son joyas.
-¿Por qué “Matungo”?
-Matungo en el mundo del turf es el caballo que no corre como debería correr. Es bien simbólico, porque también está hablando del personaje de (Sergio) Podeley. Yo acompaño su travesía como padre, él también es un “matunguito” que de pronto, a partir de ese poderoso deseo, se transforma en un pura sangre.
-¿En que momento de tu vida estás?
-Descubrí que en este momento de mi vida lo que más quiero es pasarla bien, la felicidad ya sería demasiado. Entonces, busco procurarme cosas que me hacen bien, por ejemplo, estar en contacto con los caballos me hace bien.
Hay un laburo que hago desde hace tantísimos años en donde me descubro por comprensión que si quiero sentirme bien es esencial contar con gente amorosa, amable, que quiera, compartir buenos momentos y hacer bellas experiencias de vida.
-¿Qué gustos te darías en tu carrera?
-Me encantaría filmar con grandes como (Adolfo) Aristarain; es un deseo profundo, ojalá tenga la dicha de poder hacer algún proyecto con él, logra una riqueza visual y narrativa que me parece realmente muy elevada.
También me encuentro con el deseo profundo de hacer un montón de obras que alguna vez soñé o trabajar con algunos compañeros que me fascinaría, como Miguel Angel Solá.
Link nota: http://www.telam.com.ar/notas/201604/144520-alejandro-awada-actor-personaje-pantallas.html
#Matungo en la #prensa especializada internacional y nacional. Produ.com (Miami), Prensario Internacional, Newsline Report (Argentina-México), FanCinema.
La miniserie “Matungo”, protagonizada por Alejandro Awada y Sergio Podeley, con Pablo Alarcón, Emilio Bardi, Victoria Carreras, Marcelo Melingo e Inés Palombo, obra de Mariano Farías y producción de 4 Patas Films en alianza con el Hipódromo de Palermo, hoy, en la tapa del suplemento Espectáculos del diario Ámbito Financiero. 29/3/16.
La miniserie “Matungo”, protagonizada por Alejandro Awada y Sergio Podeley, con Pablo Alarcón, Emilio Bardi, Victoria Carreras, Marcelo Melingo e Inés Palombo, obra de Mariano Farías y producción de 4 Patas Films en alianza con el Hipódromo de Palermo, hoy, en la tapa del suplemento Espectáculos del diario Ámbito Financiero. 29/3/16.