“Entonces invocarás, y oírte ha Jehová; clamarás, y dirá él: Heme aquí”. Si quitareis el yugo de opresión y terminareis de hablar vanidad; si derramareis vuestra alma ante el hambriento, entonces “en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad será como el mediodía; y Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías hartará tu alma, y engordará tus huesos; y serás como huerta de riego, y como manadero de aguas, cuyas aguas nunca faltan”. Isaías 58












