Esta mujer tiene la costumbre de mentir y a mi, que no se me escapa ni un hilo, me parece en sumo aburrido y tedioso. Lo curioso, es que su hija heredó la costumbre y no sólo eso, es igual de torpe. Mi teoría es que lo más probable es que si quiera se saben escuchadas...y si nadie las escucha solo necesitan soltar una trama de aquí para allá de vez en vez, no requieren en consecuencia unir todos esos lazos y hacer una historia convincente. Yo acostumbrada a andar cachando hilos de aquí para allá y enlazarlos, me ha dado pesar recoger los suyos y no tener con que trenzalos. Me da una tristeza enorme las historias que están condenadas a morir, por eso les he agarrado un poco de coraje y si bien, he creído dejar la cosa por la paz, ha sido solo otro engaño de mi mente. Mi amor por las historias es tanto, me excuso, pero en realidad, es ese rechazo a este continuo mentir y mentir que está volviendo loca. La verdad no entiendo y no quiero entender porque estás mujeres han hecho de este escupitajo de mentiras su vida y porque por su bien, somos los que escuchamos, los que tenemos que fingir que no hemos captado ese sin sentido manipulador para hacerlas a ellas las inocentes y a nosotros...bueno, no sé.