Nada como un funeral para unir a la familia-PT2
Esa noche había sido una verdadera Odisea dormir para Alba. Facundo ocupaba todos sus pensamientos y la española se preguntaba si hubo algún momento desde que se enamoró de él que no fuera así. Definitivamente Lodovica y Tomás se habían reconciliado. Otra razón por la que Alba no pudo dormir. Estaba saliendo el sol, así que Alba decidió levantarse pronto-una ducha fría no le vendría nada mal-además si no se levantaba ahora, no lo haría nunca.
El cielo ya no era gris pálido, estaba oscureciendo. “Genial” pensó Alba. Este viaje a Buenos Aires era el peor de todos los que había hecho. Se puso la ropa que iba a llevar para el funeral, aunque sería en unas cuatro horas. Le deprimía mucho, pero no iba a vestirse de rosa fosforito…
Alguien tocó la puerta y Alba fue a abrir.
-Aaaaaalbi…-Era Clara, no cabía duda.
La rubia pasó y detrás de ella una Lodovica con una sonrisa radiante, cosa extraña el día de un funeral. Cande y Stephie también entraron. Ya estaban todas juntas. Como en los viejos tiempos. Se sentaron todas en la alfombra y, después de recordar al difunto, empezaron a cotillear. Obviamente, Lodo fue la primera en contar las novedades.
-Chicas, ¿adivinan qué pasó anoche?-Preguntó Lodo deseando que sus amigas mostraran interés.
-A ver, déjame a mí. ¿Te reconciliaste con Tomás?-Dijo Alba sarcásticamente.
-No…Espera, ¿cómo sabes?-Lodovica estaba desconcertada.
-Creo que las paredes acá son de cartón…-Dijo Candelaria.
-¿Por qué dices eso?-Preguntó Stephie.
-Digamos que Clara y Dieguito se lo pasaron re piola anoche…-Respondió la pelirroja.
Todas rieron y Clara se puso roja por un momento, hasta que recordó lo que Martina le había contado anoche.
-Alba, te toca. ¿Qué pasó anoche con Facu?-Soltó Clara.
La española estaba de piedra, no sabía qué decir. En cambio, había una chispa de curiosidad en los ojos de sus amigas.
-No pasó nada.-Respondió cortante.
-Ya, claro…-Dijo la italiana sarcásticamente.
-Alba, por favor, dilo.-Rogó Stephie
-Sí Alba, sino ya me voy a hacer cargo de que Facundito me lo diga…
Suspiró, debía contarles todo. Cuando terminó de contarlo hubo un silencio enorme.
-Alba una pregunta…¿tus papás son hermanos?-Dijo Lodovica.
Ella le tiró un cojín a la cara.
-Alba, prácticamente se ha declarado. Si un pibe me dice eso a mí, al segundo estoy en su pieza.-Dijo Clara.
-Bueno, Facundito tampoco es un genio con las mujeres. No te hagas problema Al, yo voy a hablar con él.
-Y no te guardes estas cosas, al final vas a explotar.-Le aconsejó Stephie mientras se levantaba, pues ya era la hora de desayunar.
Las chicas bajaron, desayunaron con el equipo y se dirigieron a la funeraria. La familia de Alberto estaba allí, también sus amigos, compañeros de otras series que hizo…Habría al menos doscientas personas en aquel lugar para darle el pésame a la familia. Después, fueron a enterrarlo. En todos los funerales que Alba estuvo, nunca vio uno tan bonito. Todo estaba lleno de flores y el lugar donde lo enterraron también. Al menos él tuvo una buena y larga vida. Al menos cumplió sus sueños.
La vuelta al hotel fue muy animada, todos recordaban hazañas de Alberto. Cuando llegaron, comieron juntos y luego fueron a cenar por ahí. Facundo se las arregló para sentarse al lado de Alba, pero esta no le dirigía la palabra, así que a él se le ocurrió una idea. Sacó su teléfono móvil y empezó a escribir. A Alba le había llegado un mensaje. “¿Es una sonrisa lo que veo?”, era de Facundo. Alba sonrió automáticamente y Facundo se sintió orgulloso, pero continuó escribiendo. “Perdóname, soy un estúpido. Quiero decir, ¿a quién se le ocurre decir esas cosas cuando hace dos años que no nos vemos? Pero bueno hermosa, vos siempre supiste cómo era yo y todavía sabiéndolo, te gusto. ¿Está todo bien?". Alba no podía resistirse, tenía que ceder. “Todo bien” respondió ella, seguido de un “A las 20:00 en mi habitación”. Facundo sonrió, no se lo podía creer.











