Nos acercamos lentamente y empieza a sonar un pitidito. Todo está oscuro, así que abro los ojos. Qué sueño tan extraño…¿Facu y yo? Mi cerebro ya no es lo que era. Me levanto y me meto en la ducha. Salgo envuelta en la toalla y me doy cuenta que la televisión está encendida en el salón. Me asomo y confirmo mis sospechas, ella está espatarrada en el sofá mientras se come unas magdalenas.
-Hoy tardaste solo quince minutos. ¡Nuevo récord!-Dice Lodovica mientras hace zapping.-
-La llave que te di era solo para emergencias.-Intento parecer enfadada.-
-Buen día Alba. Qué poca educación, no me ofreciste nada de beber.
No puedo evitar reírme, así que me rindo.
-Me visto y salimos ¿vale?
Me meto en la habitación y empiezo a cambiarme con la puerta abierta.
-¿Sabes qué Lodo? He tenido un sueño extrañísimo.-Grito desde mi cuarto.-
-Pues…soñé que Facu y yo nos besábamos.
En menos que canta un gallo la cabeza de la italiana asoma en la puerta.
-¿Me estás cargando?-Pregunta emocionada.-
Yo negué con la cabeza y me puse la camiseta muy tranquila.
-Lista, vámonos, no quiero hacer esperar a Facu.
-¿Le vas a contar tu sueño?
-No, es una tontería. Anda mueve el culo, que no llegamos.
Bajamos las escaleras, salimos y allí está Facu en su coche rojo. Nunca me había fijado en lo guapo que es…¿pero qué digo? Estúpida Dodo y sus estúpidas suposiciones. No me gusta Facundo, es mi mejor amigo. Abro la puerta y me siento en el co-piloto. Cande y Lodo están sentadas detrás.
-Buen día.-Saluda Facu sonriendo.-
-Hola, ¿qué tal?-Respondo yo.-
-Uh, Alba está genial, durmió re bien. ¿Cierto?-Lodo ya está con sus tonterías de nuevo.
-¿De qué hablas?-Pregunta Cande.-
Facu se encoje de hombros y seguimos el trayecto hasta los estudios. Cuando llegamos nos reparten los guiones para empezar a estudiarlos. Tengo algunas cosas que hacer antes de empezar a leerlo, así que dejo el guión en el camerino. Cuando termino salgo al pasillo, pero alguien me impide seguir caminando. Me coge el brazo y me atrae hacia él. Quedo con las manos en su pecho y con nuestras caras a centímetros. Parece muy emocionado.
-Ya sabés, no te hagas la tonta.
-No sé a qué te refieres.
-Mira, lo que sea que Lodo te haya contado es falso. Solo fue un sueño, ¿vale?-El mejor sueño de mi vida, pero eso él no lo sabe.-
-Alba, yo te estoy hablando del guión. ¿Y qué sueño?
-¿Qué?-Pregunto nerviosa.-
-¿Qué?-Dice él a la vez.-
Quedamos mirándonos y nos damos cuenta de que seguimos a centímetros, pero ninguno de los dos hace nada por separarse.
-Entonces…¿no leíste el guión?
-No, tenía cosas que hacer.
Él suspira y cierra los ojos. Parece frustrado. Se separa de mí y se queda pensando.
-No, nada. Una boludez. Cuando leas el guión me avisas, ¿sí?
-Vale.-Me encojo de hombros y se va.-
Mientras me dirijo a mi camerino pienso en lo que acaba de pasar. Han sido demasiadas cosas en menos de cinco minutos. ¿Por qué tenía Facundo tanto interés en que leyera el guión? Bah, seguro que hay un enfrentamiento entre Maxi y Naty…pero de esos había muchos y nunca lo había visto reaccionar así. Seguro que es una tontería. Lo que sí me preocupa es lo bien que me sentí cuando estuvimos tan pegados. Sentí como si tuviera fuegos artificiales en el estómago. Pero esos fuegos artificiales en dosis grandes queman, así que me mantendré alejada.
Entro en el camerino y están Lodo, Cande y Clari. Las dos últimas me miran con cara de psicópatas. Instintivamente giro la cara hacia Lodovica.
-Lodo no hizo nada…no esta vez.-Dice Clara mientras se acerca a mí con el guión y me lo entrega.-Leelo y me contás qué te parece.
-Sí, la página treinta y dos, para ser exactos.
-Qué obsesión con que lea este dichoso guión.-Empiezo a pasar páginas.-Estáis todos obsesionados porque…
Empiezo a leer. Y releer. Y de nuevo a releer. No es posible. ¿Maxi y Naty? Debe ser un error. Pero no puede ser un error, estas cosas las revisan cientos de veces antes de entregárnoslas. Ahora entiendo todo lo que me dijo Facu. Salgo de esa habitación y lo encuentro caminando por los pasillos con Yoyi y Samuka.
-¡Facu!-Se gira rápidamente.-¿Podemos hablar?
Jorge ríe y le da palmaditas en el hombro, mientras que Samu suelta un “Oooh” y lo empuja hacia mí. Los dos se van y nos quedamos solos.
Su cara se ilumina, y por consecuente, la mía también.
-Lo que te quería decir era que…bueno, yo sé que a vos te gusta ensayar las escenas antes de hacerlas; con Mer, Lodo, Lulu…
-Vale, ¿te parece que ensayemos en tu casa? Es que Lodovica se cuela en la mía cuando tiene oportunidad…
-Sí, obvio. Te espero a las seis, ¿dale?
-Genial, allí te veo…adiós.
-Chau.-Se despide con la mano y sigo caminando por el pasillo.
No sé qué acaba de pasar…¿es una cita? No Alba, es un amigo que te ha hecho una invitación totalmente inocente. Maldito sueño. Pero no significa nada, lo sé. Mañana ya me habré olvidado, estoy segura.
Son las seis menos cinco. Le he dejado a Lodo una nota en la nevera, diciéndole que en dos horas volveré. Subo en el ascensor y ahí está la puerta de Facu. He estado como un millón de veces a este rellano, pero nunca tan nerviosa. Toco el timbre y a los segundos me abre, como si hubiera estado al lado de la puerta.
-Hola.-Entro sonriente sin pedir permiso, ya que esta es como mi segunda casa.-
-Hola…¿trajiste el guión?
-Sí, claro. -Saco el cacho de papeles de mi bolso y voy a la página marcada. Creo que nunca había subrayado con tanta dedicación una escena.
Empezamos bien, como siempre, Naty gritándole a Maxi. Me tiene que entregar el móvil (que es un trozo de pan), pero en vez de eso, me lo lanza.
-¡Oye! Que soy una señorita.
-Discúlpeme entonces, no sabía que usted era la reina de España.
-Y a mucha honra.-Le contesto mientras que me hace una reverencia. Me río y le pego en el hombro.-Anda ensayemos, que Lodovica va a terminar de saquearme la cocina en breve.
Lo paso genial, pero llega la parte complicada. “Además, me encanta verte sonreír.” Ahora me toca a mí. No es tan difícil Alba, tú puedes.
-Eres muy dulce Maxi.-Y me giro haciendo como que me voy.
-¿Perdona?-Me cruzo de brazos mientras él se explica.-
-Naty no es tan fría, dame un beso o algo ¿no?-Intento hacerme la enfadada, pero tiene razón, Naty no es así y yo tampoco.-
-Vale, está bien, te daré un beso…pero en la mejilla ¿eh?
-Dale, volvamos a empezar.
Seguimos con la escena y volvemos a esta parte, que cada vez me pone más nerviosa. “Además, me encanta verte sonreír.”
Voy a besarle la mejilla, pero en un movimiento rápido, gira su cara y nuestros labios terminan juntos. Me pilla por sorpresa, pero enseguida empiezo a moverlos al compás de los suyos. ¿Por qué hace esto? No importa Alba, déjate llevar. Cada beso es más intenso que el anterior, hasta que estamos casi hiperventilando. Empiezo a desabrocharle la camisa a Facu. Cuando reacciona por lo que acabo de hacer, desabrocha mi pantalón. Caemos en el sofá y seguimos con lo nuestro.
Un rato después ya tenemos puesta la ropa los dos, como si no hubiera pasado nada. El timbre suena y Facu se levanta a abrir mientras me peino un poco. Es Yoyi, parece que había quedado con Facu para ver el fútbol.
-Bueno, yo ya me voy.-Le digo a Facu mientras saluda a Jorge.-
-Ah Alba, estabas aquí.-Dice el mexicano sonriendo.-¿Qué hacías acá?
-Estaba…ensayando.-Una media sonrisa se dibuja en mi cara.-Adiós chicos.
Le doy un beso a la mejilla a cada uno y vuelvo a casa. Supongo que hoy mis sueños serán todavía mejores.