[Elektra]: "¡Bada, mira esto!" Tan entusiasta como siempre, respaldada por incesantes horas de práctica en secreto, las manos del hada liberan pequeñas y efímeras chispitas que se mantienen constantes en el tiempo, confiriéndose a la piel un aspecto tan brillante que pareciera decorada por verdaderas luces. Así, Elektra eleva las extremidades frente a su rostro y forma un resplandeciente corazón. "¡Feliz Navidad a la más bonita ninfa del arroyo! Oops, quiero decir hada, hada del arroyo, jeje".
bada nunca había ocultado su fascinación por las habilidades de elektra, siempre recordándole lo maravillosa que era y pidiéndole pequeñas demostraciones. sin embargo, en esta ocasión, quizá por ser inesperado, queda totalmente boquiabierta, ojitos abriéndose grandes ante las chispas tan resplandecientes. por supuesto, el corazón no pasa desapercibido, causando que sus mejillas se tiñeran de una suave tonalidad rojiza. “¡elektra, eso fue asombroso!” exclama, soltando una risita en el proceso y juntando sus manos bajo su mentón. era un hermoso detalle, lo que la hacía sentirse un poquito desanimada por sólo haberle preparado una canastilla de sus famosas galletas navideñas. “feliz navidad, hadita traviesa” impulsada por su afecto hacia ella, decide olvidar todo lo demás, rodeándola con sus brazos fuertemente.

















