De ti no he sabido más, no sé quién te abraza en las mañanas, ni qué has hecho con mi recuerdo, tal vez lo has metido olvidado en una vieja caja de zapatos, ahí al fondo del armario con las cosas menos importantes.
Tal vez lo abraces por las noches, deberías tenerlo cerca y a la mano, el invierno se aproxima, puede te sirva de abrigo si te encuentras solo y con frío por las noches.
Puede que te de los buenos días mientras tomas el primer café por la mañana, puede que lo dejes en casa para cuando vuelvas, y te recuerde la soledad de esa silla vacía.
Quizás veas el mar y el recuerdo de mi risa se cuele con las olas al caminar por la arena, ¿te acuerdas cuando caminábamos a casa?.
Puede que mientras hagas la comida mi recuerdo baile por el comedor y te sonría desde la sala, te abrace y te diga los miles de planes para el fin de semana.
¿Será que mi recuerda aun oye tus problemas por las noches y te despierta bromeando en las mañanas, mientras tu dices 5 minutos más y corremos juntos porque es tarde para tomar el bus?.
¿Mi recuerdo aun te grita te quiero por las esquinas mientras lo acompañas a la terminal?.
Te pregunto si me recuerdo te persigue a todas partes, porque el tuyo viene a todos lados se rie en la boca de desconocidos, y lo encuentro por las calles que tú nunca has pisado.
Ma. de la Luz Ojeda Saldaña











