Estoy hecha de motitas de sueños, de estelas de ilusiones y recuerdos de amores viejos.
En mi vida hay rastro de lo que he vencido y huella de los labios que he besado, en mi alma hay marcas de la poesía leída y en mi corazón grietas de las tantas veces en que he amado.
Soy sólo una chica que no deja de soñar,
una niña que no ha parado de jugar,
una mujer aún con esperanzas en el amor y una poetisa que solamente tiene papel y tinta.
Estoy hecha de aquello que no he contado, de las lágrimas que en mi almohada he depositado, hecha de las sonrisas que he regalado y de los poemas que en el viento he plasmado.
Estoy hecha de mis pocas aventuras, de los viajes que he disfrutado, de las travesuras de mi infancia y del montón de libros que hasta ahora he disfrutado.
Mi esencia viene de los consejos de mi madre, de los besos y mimos de mi padre, de la complicidad con mis hermanos y de aquellos que no se atrevieron a amarme.
Mi brillo proviene de la hermosa Luna
que nunca me ha desamparado, mis anhelos me inspiran a seguir luchando,
y me aferro a mis deseos de que algún día despiertes a mi lado.
Tere Buendia











