A veces, nunca.
Se siente una apretura sólo que no en el estómago, es en todo el cuerpo, en los músculos. Te tropiezas a cada instante y te ríes mientras te llamas estúpido o estúpida... Al comienzo inicia todo como una broma, tiempo después se convierte en algo serio. Tanto que cada vez que vuelve a pasar de nueva la traba no es broma, ni risa; es malgenio. A veces sutilmente empieza la risa, pero nunca puede redimirse tan fácil la ira.
Aleja













