¡Hola! [a quien interese]
Dos amigas, en medio de varias reuniones, dilemas, llamadas, crisis existenciales, largas charlas nocturnas, decidieron construir este pequeño espacio para reír un poco y divertirse. También para aprender a escribir “mejor”, conectar sus lazos de amistad a pesar de vivir en ciudades diferentes y compartir con ustedes algunas ideas raras que se les ocurren a diario.
Como esta primera publicación pareciera ser un extraño rompehielo, pensamos (por qué no) en presentarnos y contarles quiénes son las señoritas que están fugándose de la realidad en este punto de encuentro.
¡Bienvenidxs al Punto de Fuga!
Amarela (izq.):
Acaba de cumplir sus 25 y está terminando un ciclo de su vida que le ha costado más que toda su carrera universitaria: terminar la tesis en Sociología (aunque para las personas que están haciendo maestrías y doctorados, seguro, esto es en un ‘dos por tres’). Así que decidió escribir en este blog para desconectarse en sus tiempos de crisis creativa, para mantener el hábito de escritura y no caer en el desespero y el llanto.
Ella es la rola que no es rola. Nació en Bogotá, pero se siente de todas las ciudades del país, menos de la capital, porque es muy friolenta y cuando puede, se escapa fácilmente del caos que trae el tráfico y las multitudes (la mayoría de las veces se vuela a Cali).
Amante de la danza, amateur en danza contemporánea; bailadora en cualquier lugar y al son que le toquen. Catadora de pizzas hawaianas, fan enamorada de la música colombiana y las empanadas de camarón.
Piensa que la cerveza es la mejor amiga de las conversaciones y los reencuentros; le gusta observar a la gente y detenerse a observar los detalles de sus acciones, mientras espera el bus o mientras está sentada en algún punto concurrido de la calle. Aprendiz de los temas animalistas y de las constelaciones.
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Laura (der.):
Tiene problemas con los eufemismos, prefiere llamar las cosas por su nombre, incluso su propio nombre. Tiene 23, recién alcanzados y aparentemente bien vividos. Hace poco perdió la apéndice, no la extraña. Estudia publicidad, para esto nació, así lo cree con cada fibra de su cuerpo. Decidió escribir este blog por tres razones: 1. Le apasiona escribir. 2. Le apasiona escribir sobre los temas que escribirá en este blog. 3. Le apasiona escribir sobre los temas que escribirá en este blog con su amiga Amarela.
Ella es la paisa. Nació en Medellín pero sus raíces y recuerdos de infancia tienen lugar y sabor a Santander. Presenta síntomas crónicos de cinefilia, disfruta del helado, la pizza, la cerveza (¿Y quién no?) y viajar, así sea a la esquina, pero viajar. Cree en la bondad.
Le gusta preguntarse todo el tiempo, qué cosas sería, se pregunta así misma: “Si yo fuera un animal, sería…” Y así se pasa el día. Laura responde: “Si yo fuera una película, sería “Lost in traslation”, por aquello de sentirme perdida siempre. “Si yo fuera una ciudad, sería París en las noches lloviendo, algo así romántico y cliché. “Si yo fuera una fruta sería una maracuyá, dulce y ácida. “Si yo fuera una parte del cuerpo sería el cerebro, siempre pensando, conectando, recordando, sintiendo”.