Criminalización de la protesta social y organización popular
Milagro Sala presa política, represión en manifestaciones y a Mapuches, desaparición forzada de Santiago y allanamientos a locales partidarios en Cordoba son solo algunos de los hechos que vivimos en este tiempo de criminalización de la protesta. Un editorial de Mónica Macha sobre una democracia que cruje.
El pasado 1 de septiembre tuvo lugar una concentración multitudinaria y pacífica que rebalsó la Plaza de Mayo con el objetivo de reclamar al gobierno nacional la aparición con vida y el castigo a los culpables por la desaparición forzada del joven Santiago Maldonado.
Luego de finalizado el acto y cuando la desconcentración de la movilización era casi total, un reducido grupo de supuestos manifestantes comenzó una serie de provocaciones contra la policía, bienes y edificios públicos, que tuvo como respuesta una feroz e indiscriminada represión policial. Decimos “supuestos” manifestantes porque hay sobradas razones para sospechar que al menos una buena parte de los instigadores de los desmanes tuvieron la intencionalidad clara de opacar la movilización pacífica con los disturbios para así justificar la represión.
En ese enrarecido clima que produjeron estos grupos de personas violentas no identificadas, comienza a actuar la policía y, entre las detenciones que realiza con dudoso criterio, se llevan detenidos al menos a tres periodistas y reporteros que estaban cubriendo los incidentes.
Dos de ellos -Juan Pablo Mourenza y Ezequiel Hugo Medone- integran la Red Nacional de Medios Alternativos -RNMA-, mientras que un tercero se trata de un estudiante de la Asociación de Reporteros Gráficos -ARGRA-.
Según denunció en un comunicado la Red Nacional de Medios Alternativos, al menos a uno de los periodistas “lo golpearon salvajemente”. Además, por disposición del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi, a cargo de la causa, los detenidos estarán incomunicados hasta el lunes.
Estos graves hechos de evidente abuso de autoridad y violencia institucional además constituyen un gravísimo avance sobre la libertad de expresión en nuestro país, restringiendo el derecho fundamental de ejercer el periodismo, cubriendo y registrando una manifestación social en el espacio público.
A más de un mes de la desaparición de Santiago Maldonado, las escuelas propusieron un debate sobre el tema que generó un insólito cuestionamiento. Cómo construimos una sociedad democrática con la orden de “no debatir en la escuela”.
En el marco del día internacional del Detenido-Desaparecido, la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) propuso un instructivo de actividades para tratar la desaparición de Maldonado en las escuelas y generó polémica: acusaron a los maestros de intentos de “adoctrinamiento”. Apareció en escena el ministro de Educación de la Nación, Alejandro Finocchiaro, para pronunciarse sobre la gravedad de introducir la disputa política en la escuela. En una entrevista en Radio Mitre aseguró que “los docentes están para enseñarles a los chicos a pensar con criterio, pero jamás para enseñarles lo que tienen que pensar”. Y, finalmente, sugirió que los padres eleven quejas por vía jerárquica o se dirijan directamente al ministerio.
“Si quieren preguntar dónde está Maldonado, que lo hagan fuera de la escuela pública”. Con esta frase se titula el flyer que estuvo circulando por las redes sociales en los últimos días, difundiendo un 0800 para denunciar la intromisión de temáticas políticas en las escuelas. Es la misma línea gratuita que había habilitado Esteban Bullrich en el año 2012, cuando encabezaba la cartera educativa de la Ciudad. La campaña ahora se renueva bajo el hashtag #ConMisHijosNO y es parte de una serie de acciones de denuncia para ‘castigar’ a los docentes e instituciones que avalen el debate crítico sobre el tema.
El ámbito escolar, desde la desaparición de Santiago Maldonado el pasado 1° de agosto, se ha convertido nuevamente en el foco de las discusiones democráticas. El 24 de agosto la causa de Santiago fue caratulada como “desaparición forzada” por la fiscal a cargo, Silvina Ávila, confirmando así la participación de gendarmería en el hecho. El Estado, entonces, es responsable de buscar a Santiago. Y no es cualquier Estado: nuestro Estado tiene una historia de represiones, de víctimas de crímenes de lesa humanidad y de lucha por los Derechos Humanos.
Muchos docentes eligieron plantear adentro de la escuela el debate sobre la desaparición forzada de personas en nuestro país y la reflexión sobre el caso de Santiago Maldonado. Lo hicieron desde las normativas internacionales vigentes sobre los Derechos Humanos, atendiendo a la pluralidad de voces expresada en distintos medios de comunicación y libros de historia, y considerando los datos oficiales al respecto de la causa judicial. Pero su voluntad de generar conciencia y debate no siempre fue bien recibida.
Una de las autoridades de la escuela secundaria N° 52 del barrio Matera, ubicado en Merlo, provincia de Buenos Aires, le envió un audio a una de sus docentes instándola a no hablar del caso Maldonado porque “no se sabe realmente qué pasó” y asegurando que se está utilizando en forma política para hacer adoctrinamiento. “Y no lo digo yo, lo dicen los medios de comunicación. Sea verdad o no sea verdad, hay padres que no están de acuerdo. (…) Vos te tenés que dar cuenta como ciudadana y profesora que, simplemente, no hay que tocar ese tema para no confundir a los chicos”. A otras docentes les elaboraron un acta y les hicieron descolgar los trabajos de los chicos de las paredes de la escuela.
La Secretaria Adjunta de SUTEBA Merlo, Georgina Gabucci, en diálogo con La Mancha se pregunta: “¿Por qué la prohibición de hablar del tema en la escuela, de discutirlo? Generan el efecto contrario: los chicos y las chicas preguntan por esto. ¿Qué vamos a responderles como adultos responsables de esta democracia?”. Gabucci se refirió además al instructivo de CTERA, como una herramienta de pensamiento crítico que fomenta el debate. El documento cuenta con referencias e información sobre el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y la Convención Internacional para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas, así como ofrece links con declaraciones de la Ministra Bullrich y los familiares de Santiago Maldonado, y varias notas de distintos medios, incluyendo notas de Clarín y Ámbito Financiero. Insta a los chicos y chicas a preguntarse y debatir así como a ampliar su información sobre las responsabilidades del Estado Democrático, en término de los tratados y normativas a los que este país adhiere.
En el diseño curricular para la educación primaria de la Provincia de Buenos Aires, se expresa que “es tarea de la escuela estimular el interés de los chicos por entender el mundo social, plantear interrogantes acerca de la forma en que se lo entiende habitualmente” e “instalar la idea de su carácter construido y cambiante”. Quizás sería interesante que los adultos también nos planteemos interrogantes para estar a la altura de nuestros pibes. Podemos preguntarnos qué hacemos como padres para acompañar la educación democrática de nuestros hijos e hijas para que sean ciudadanos activos y participen en la construcción de una comunidad más justa e igualitaria. Podemos preguntarnos sobre el significado de “adoctrinamiento” en un contexto de monopolio de los medios masivos de comunicación. Y podemos preguntarnos dónde está Santiago Maldonado porque, cuando se vive en democracia, la desaparición de una persona a manos del Estado es inadmisible.
Entrevistamos a la documentalista Daiana Rosenfeld acerca de Salvadora, su última producción en cartelera del cine Gaumont, que retrata la experiencia personal y política de Salvadora Medina Onrubia, una mujer militante anarquista argentina.
Salvadora es una una mujer recordada únicamente como “la esposa de Natalio Botana” y no por su trayectoria política y literaria. Arribó a Buenos Aires en 1906 con un niño a cuestas y sus escritos en la cartera, fue una de las oradoras en los funerales de los obreros de “La semana trágica” y se reunió con Irigoyen para negociar la liberación de Simón Radowitzky. Actualmente Daiana Rosenfeld combina en su documental la vida pública e íntima de esta militante anarquista de principios del siglo XX que llegó a estar al frente del diario Crítica.
La vida personal (y política) de Salvadora conjuga con muchísima actualidad la experiencia de muchas mujeres de ayer y de hoy que enfrentan al patriarcado en su vida cotidiana, mujeres poderosas, madres solteras y militantes. ¿Cómo llegaste a ella?
Estaba investigando sobre las mujeres anarquistas de finales del siglo XIX y principios del XX en nuestro país, mi anterior película se llama “Los ojos de América”, justamente habla sobre la historia de América Scarfó, que fue conocida como la mujer de Severino Digiovanni, y cuenta un poco su historia. Después decidí seguir con Salvadora porque dentro de los nombres que resonaron en estas mujeres anarquistas, que poca información había de ellas, apareció el de Salvadora que me llamó particularmente la atención primero por su lugar en la historia, porque quedó completamente invisibilizada, conocida como “la mujer de Natalio Botana”, el dueño de diario Crítica, uno de los hombres más poderosos de nuestro país pero la verdad poco se conoce de su historia. Me interesaba mucho eso, indagar en una mujer anarquista desde un lugar de poder donde podía ayudar mucho al movimiento.
Se trata de un mujer sumamente disruptiva e invisibilizada, no se la recuerda como a Alfonsina Storni o Victoria Ocampo. ¿Por qué crees que ocurre eso?
Yo creo que en relación a ellas, a nivel literario creo que es porque dejó de escribir en vida, cosa que no suele ocurrir con los escritores, que siempre en general se valoran post mortem. En ese sentido fue menos conocida porque también tiene mucho menos obra y también la calidad de la obra no es tan buena como Alfonsina, ya eso es una opinión personal. También creo que fue una mujer que después de los años 30’ ya casi no tiene participación ni política ni pública, sí forma parte de un movimiento en defensa de los derechos de las mujeres pero no mucho más que eso. Porque también entra en una profunda depresión, esto de ser mujer, madre, militante, de escribir y tener éxito, eran todas cuestiones que para las mujeres era un montón en esa época. Recordemos que estamos hablando de una mujer que fue madre soltera en 1905. También creo que el movimiento libertario en Argentina fue bastante invisibilizado, de por sí, fue uno de los movimientos más importantes de nuestro país hasta 1930 y luego de la primer dictadura militar, donde los primeros desaparecidos fueron los anarquistas por un lado, y por otro lado, además fue perdiendo fuerza el movimiento. Y eso hace que Salvadora, con su corazón libertario, sea más olvidada. Pasa por ahí, pero yo creo que es eso, ella deja de escribir en vida y tampoco tiene una extensa obra literaria.
En el documental se combina el registro de la vida pública y privada de Salvadora a través de diferentes fuentes. ¿Cómo fue el trabajo de investigación?
Fue bastante arduo, porque si bien es un personaje público y dentro de todo mas conocido que otras mujeres anarquistas en nuestro país, la realidad es que la historia y al historiografía siempre fue contada por hombres y la mirada masculina, y más en esa época. Así que fue bastante difícil ir tomando ciertas cuestiones como documentos personales, fotografías, etc. Por suerte hay dos cuestiones importantes, una de que como se está revalorizando su obra y se están reeditando sus obras de teatro y algunos de sus cuentos, gracias a las investigaciones sobre todo de algunas mujeres que laburan en el CONICET se puede rescatar un poquito sus archivos y documentos personales. Y por otro su familia también colaboró mucho, desde el nieto que vive afuera que me facilitó una autobiografía inconclusa, que no fue publicada, media inédita, así como la suegra, que me dió mucha información. La realidad también es que como yo quería contar la historia de Salvadora desde su propia voz, tuve que juntar todos los textos, testimonios, todo lo que vi autobiográfico o los dejos de autobiográfico que está en sus propias obras literarias para poder construir el guión, ese fue el trabajo más forzoso, me parece.
En algún punto este documental dialoga con una búsqueda más amplia que venís desarrollando, y que incluye el documental “Los ojos de América” que realizaste en 2014. ¿Se podría establecer un diálogo también con trabajos futuros?
Me pasa desde que comencé con el cine, bueno “Salvadora” es mi tercer película, ahora estoy terminando una que se llama “Mujer Medicina”, también estoy haciendo una sobre Victoria Ocampo y una serie de televisión, también, sobre mujeres anarquistas. Siempre trato la temática de las mujeres, no de género en particular, pero si desde revalorizar mujeres que en algún punto quedan invisibilizadas por diferentes historias personales. En el caso de las anarquistas también por historias obviamente públicas y políticas. Pero siempre hay una mirada que me interesa justamente sobre los universos femeninos para retratar y sobre todo para indagar qué pasa con las mujeres en la actualidad, tanto desde lo público como lo privado, lo íntimo, y cómo dialogan esas dos cuestiones. Sí, estoy trabajando ahora con una serie de mujeres anarquistas de cuatro capítulos, estoy en al etapa de investigación. Después estoy en la preproducción de la película de Victoria Ocampo y en la post-producción de una película que se llama “Mujer Medicina”, que si bien no tiene que ver con un personaje público de nuestro país tiene que ver con un proceso de sanación de una mujer que se va al Amazonas peruano. De esa manera se rescata un poco la figura de las mujeres curanderas, tanto afuera como en nuestro país.
-Por otra parte, en los últimos años la producción de cine documental en Argentina creció muchísimo. ¿Por qué crees que se orientó a este género?
Creo que el documental creció muchísimo porque hay mas fondos destinados a eso. Yo estoy en una asociación de documentalistas hace diez años casi, que se llama RDI. Es de realizadores integrales de cine, nosotros trabajamos con una forma de producción justamente integral, en donde el director en general es el propio productor de sus films, y se toma un poco la película como una obra que tiene un modo de producción en relación al tiempo de la obra y no tanto a los modos de producción industrializados y jerárquicos que responden a un sistema fuertemente capitalistas. Nosotros trabajamos siempre en pos de lo que la obra necesita, entonces hay una cuestión que te da cierta libertad, de hecho en “Salvadora” yo hice la dirección, el guión, el montaje, la producción, el arte y la fotografía, justamente porque fue una película que me llevó a dialogar internamente e íntimamente con el personaje cara a cara. Por eso decidí hacerla sola. También en respuesta a ciertos sistemas que a veces no funcionan como nos enseñan en la escuelas de cine y que no responden a la lógica del realizador sino a la del mercado. Esta bueno tomarse su tiempo para hacer los trabajos y más cuando son de tanta investigación. Yo creo que también el documental creció gracias a la lucha de los documentalistas que hemos logrado espacio, es muy interesante que la sociedad tenga este tipo de registros y que el día de mañana haya videotecas con puntos de vistas claros de los realizadores sobre las temáticas actuales e históricas. Me parece que hace mucho a la cultura de un país y creo que se ha ido ganando territorio gracias a la lucha de los documentalistas.
Desde tu rol como mujer documentalista ¿Cuál es el estado actual de la producción nacional?
La verdad que estos últimos años había crecido muchísimo, como te dije en la respuesta anterior, pero bueno estamos en plena defensa porque como ha cambiado el plan de fomento de cine de nuestro país, se está volviendo a una lógica diferente a la que se propone, como te decía antes, desde los realizadores integrales o de ciertas lógicas de producción que no necesariamente tienen que responder al mercado. En ese sentido estamos en un estado de alerta porque se están frenando muchos proyectos, muchos otros no, también. Pero la realidad es que este nuevo plan de fomento que se implementó desde fines del año pasado, lo que está haciendo un poco es volver a la exclusión de los pequeños productores y volver a la lógica de mercado de grandes productoras, lo que termina haciendo es que se generen menos películas y menos producción nacional.
Por último te proponemos que invites a los lectores a recorrer el documentalismo nacional a través de 4 recomendaciones.
Recomiendo una película que se va a estrenar ahora en octubre “Los sentidos” de Marcelo Burd, muy hermosa, que tuvo varios premios nacionales. Estoy hablando de todas las que están ahora dando vueltas, también “Vuelo nocturno” de Nicolás Herzog, que ahora está en cartel en el cine Gaumont. La tercera es “Raymundo” de Virna Molina y Ernesto Ardito. “Un día gris, un día azul, igual al mar”, de Melina y Luciana Terribili.
Eli Gómez Alcorta: “Milagro enfrenta un juicio en el que no se va a hacer justicia”
Conversamos con Elizabeth Gómez Alcorta, abogada de Milagro Sala, sobre las restricciones que se impusieron en la prisión domiciliaria otorgada a la dirigente de la Túpac y la detención ilegal y arbitraria que sufre. Milagro es una presa política del macrismo.
¿Cuál es la situación de Milagro Sala a un mes de la resolución de la CIDH?
Las condiciones de restricción son varias, en principio se otorgó en un domicilio que no es donde ella vivía. Un domicilio que estaba sin servicio de luz, agua y gas. Sin muebles, sin puertas ni ventanas. Posteriormente se trasladó un tariler de gendarmería no solo por seguridad y para evitar que Milagro rompa el cerco del domicilio sino para además requisar y tomar nota de todos aquellos que ingresen al domicilio. Por otro lado, se pusieron cámaras de seguridad las 24hs con un radio de 360º. Se fijó un cerco perimemetral con alambre de púa en toda la medianera del inmueble. Se fijaron tres días de visitas con horarios restringidos y con un máximo de 20 personas por día con tandas que no pueden superar las cuatro personas. Más la tobillera y las personas no pueden ingresar con dispositivos que filmen o saquen fotos.
¿Cuáles son las condiciones y restricciones que ordenó el juez Pablo Pullen Llermano para que Milagro cumpla con la prisión domiciliaria?
Las expectativas en términos judiciales son nulas. Comienza esta semana, el 6/9, un nuevo juicio por dos amenazas que va a transcurrir en cuatro audiencias. Tenemos la certeza de que no hay ninguna posibilidad de que hagan un juicio en el que no se pueda hacer justicia. Milagro enfrenta un juicio en el que no se va a hacer justicia. Sabemos que cada juicio que empiece implica una nueva condena como sucedió con el juicio a las bombachas y su posterior cambio por parte de la cámara de casación agravándolo. Y lo cierto es que quedan varios procesos. Sin embargo, no tenemos ninguna duda que tratándose de una presa política el juicio va a tener su correlato con las necesidades políticas del gobierno de Morales y Macri.
¿Cuáles son las expectativas que tiene Milagro respecto al desarrollo de las causas y juicios que enfrenta?
La situación es que se efectivizó la prisión domiciliaria con 20 días de retraso de cuando tenía cumplimiento esa medida y se hizo en condiciones que evidencian que el modo en el que se efectivizó no se condice con lo requerido por la CIDH. Todas las restricciones ya mencionadas implican un nuevo hostigamiento que era lo que se quería evitar con el dictado de la medida cautelar. En términos jurídicos, desde el equipo de defensa apelamos las restricciones dictadas por los dos jueces, no así la medida en concreto. Y el viernes pasado CELS, Amnistía Internacional y Andes informaron a la CIDH que había sido trasladada Milagro a La Cienága y también hicieron saber que no se daba por cumplida la cautelar por las condiciones que recién hacía referencia.
¿Qué nivel de responsabilidad tiene el gobierno nacional sobre el hecho de que Milagro sea una presa política de la justicia de Morales?
La responsabilidad del gobierno nacional hay que subdividirla. Por un lado no hay ninguna duda que Milagro es una presa política de Morales. Sin embargo, el ejecutivo nacional convalidó esa detención bajo el ropaje de que se trataba de un tema del poder judicial y un tema federal en el cual no puede inmiscuirse. A partir de octubre pasado cuando Naciones Unidas dicta la resolución y ordena la inmediata puesta en libertad el que tiene el compromiso y esas obligaciones internacionales es el gobierno nacional y no el gobierno de Jujuy. Muchísimo más aun ante el dictado de la medida cautelar de la CIDH que más allá de que nuevamente se utiliza la misma justificación para desresponsabilizarse lo cierto es que el único obligado a nivel internacional es el Estado nacional representado por el ejecutivo nacional. La responsabilidad es plena, a nivel internacional es completa y a nivel política también. Así que tanto el gobierno provincial como el nacional son responsables en la ilegal y arbitraria detención de milagro.
Una serie de fotos y un texto que trabajan juntos, que complementan sentidos y expanden una misma pregunta: ¿Dónde está Santiago Maldonado? Nazareno Chávez con cámara en mano y palabras en la boca nos dice que a todos nos falta Santiago.
Por Nazareno Chávez
Cuando le mandan un mensaje y él no contesta
Santiago no está
Cuando esperan cruzárselo ahí donde lo ven seguido, casi siempre,
Santiago no está
Cuando necesitan de su abrazo
Santiago no está
Cuando sus amigxs quieren compartir un mate con él
Santiago no está
Cuando su familia quiere besarlo y amarlo aunque sea por unas horas, compartir un momento para cargarse simbióticamente las baterías y poder seguir sus vidas hasta el próximo encuentro
Santiago no está
Cuando imponen y defienden la injusticia social, se encuentran que falta un luchador más y las bestias sonríen
Santiago no está.
No está y no porque así lo haya decidido, ni por obra de la naturaleza ni las circunstancias ni nada.
Nos falta Santiago Maldonado y el Estado es responsable.
No mires para otro lado.
Vos todavía estás.
Exigí, reclamá.
Hacete escuchar.
A vos también te falta Santiago.
Imágenes tomadas el viernes 11 de agosto de 2017 durante la marcha en reclamo por la aparición con vida de Santiago Maldonado en la CIudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina.
Incendio en una Comisaría de Pergamino. Una mirada desde la cultura
En marzo, siete jóvenes murieron durante un incendio encerrados en un calabozo en una comisaría de Pergamino. Laura Clark quien siguió de cerca los hechos y las marchas por el reclamo de justicia, escribe un artículo sobre violencia institucional en tiempos de neoliberalismo.
Por Laura Clark
El 2 de marzo de 2017 murieron siete jóvenes privados de su libertad en la Comisaría Primera de Pergamino, encerrados en un calabozo sin poder escapar del incendio que se había producido.
Este trágico hecho es una muestra más de la violencia institucional ejercida por el propio Estado que se presentó ante Franco, Federico, Sergio, Alan, John, Fernando y Juan Carlos como la muerte misma.
El problema de la violencia estructural está estrechamente vinculado a la desigualdad, y en América Latina, de acuerdo a las investigaciones del antropólogo Néstor García Canclini, se agudiza la desigualdad en los jóvenes. “La modernidad capitalista actual es un proyecto desincluyente, no le interesa integrar” (García Canclini; 2016)*
La comprensión de la desigualdad requiere necesariamente atender a sus bases no materiales, es decir, a la persistencia de las mentalidades y culturas de desigualdad (Gootenberg; 2004)**
Por un lado lo que ocurrió con estos siete jóvenes puede pensarse en el marco de la vulnerabilidad social y cultural pero también se puede analizar desde una cultura de la desigualdad.
En tiempos de neoliberalismo, donde específicamente en nuestro país la brecha de inequidad está en crecimiento revirtiendo el proceso que se venía dando entre 2003 y 2015, es preocupante el incremento de la desintegración social.
La cultura de la desigualdad y la exclusión se vieron tristemente expresadas y reflejadas en el registro de comentarios, sobre todo en las redes sociales que celebraban la muerte de los “chorros” y eso nos habla de una cultura rasgada, desmembrada que impide a muchos comprender la violencia institucional, ejercida por el Estado contra los detenidos que estaban bajo su custodia.
Mientras nuestra cultura, nuestra forma de relacionarnos y de vivir con el otro no sea integradora, inclusiva, simétrica y se encasille en el individualismo exacerbado, se construyan vínculos en términos utilitarios y no de proyectos colectivos, la violencia institucional seguirá haciendo daño y será justificada por algunos sectores.
“Es la cultura el escenario de las batallas decisivas donde se prepara futuras victorias o complacencias y sumisiones políticas y ahí, la sociedad civil, tiene un papel privilegiado” (García Linera; 2016)***
*García Canclini, Néstor; "Desigualdad, más aguda entre los jóvenes"; Conferencia en el Teatro Universitario Camilo Torres Restrepo, Medellín, mayo 2016.
**Gootenberg, Paul; "Desigualdades persistentes en América Latina: historia y cultura"; Alteridades; vol. 14, núm.28, Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Iztapalapa, D.F. México, julio-diciembre 2004.
***García Linera, Álvaro; "Terminar con las desigualdades" Conferencia magistral, Foro Social Mundial Canadá, 12 de agosto de 2016.
“No nos alcanza con representar los intereses económicos de las clases populares: también tenemos que representar sus intereses simbólicos”, escribe Gabriel Aquino en esta nota donde repasa dilemas, tensiones y desafíos que quedan después del resultado de las PASO.
— ¿Estás mejor o peor que en 2015?
— Y mirá, yo espero que con el tiempo todos estemos mejor.
— Pero ahora, ¿estás mejor?
— Y qué querés, si se robaron todo. Igual yo siempre laburé, con todos los gobiernos. No dependo de un partido o de otro.
(Fragmento aproximado de una conversación real, con un ciudadano del barrio de San Alberto, Ituzaingó, poco antes de las PASO)
La matemática es una ciencia exacta. La política y la economía, no. Claro que podemos cuantificar la pérdida de poder adquisitivo de trabajadores y jubilados, calcular el porcentaje de suba de tarifas de luz y gas o el crecimiento de la desocupación. Pero no podemos pretender, ilusamente, que esos indicadores “objetivos” se vean reflejados directamente en la subjetividad de la ciudadanía. Y menos aún, en términos de votos.
El 13 de agosto de 2017 tuvo un parecido con el 22 de octubre de 2015. En ambas ocasiones fuimos rehenes de una expectativa inexacta: que la gente iba a votar, en su gran mayoría, pensando en su bolsillo. No hay dudas de que la economía es la base de disputa, y su influencia es ineludible. Pero existe otra contienda que, en tiempos de posverdad, va ganando cada vez más terreno: la lucha por las interpretaciones.
El proyecto político de Cambiemos es relativamente eficaz no gracias a sus resultados en materia económica, sino a las interpretaciones que intenta imponer acerca de esos resultados. Hay dos mecanismos discursivos que utilizan constantemente: por un lado, el recurso de la “pesada herencia” como chivo expiatorio para los problemas del presente; por otro, la apelación al futuro como una eterna promesa de felicidad. Por eso, cuando hablamos sólo de lo que está pasando, peleamos contra fantasmas: la apuesta de Cambiemos es hablar de lo que pasó y lo que va a pasar. Para muestra, un botón: “Resulta que los que gobernaron tantos años ahora vienen a decirnos que tienen la solución a todos los problemas […] No pierdan la esperanza y no dejen de apostar a nosotros, que el cambio les va a llegar” (María Eugenia Vidal, acto en San Miguel, 2 de agosto de 2017)
Durante los 20 meses de gobierno macrista, subestimamos el efecto de este discurso. Pensamos que el tiempo iba a ayudar a que la “realidad concreta” se imponga por sobre las “mentiras” de Cambiemos. Pero verdad y mentira son categorías demasiado resbaladizas para la política. No sólo tenemos que demostrar que estamos peor que en 2015: tenemos que convencer a la ciudadanía de que esto es producto de la política económica aplicada por el gobierno de Cambiemos. Del diagnóstico a la conclusión, hay un largo trecho.
Hay otra cuestión que debemos tener en cuenta: no todo el mundo tiene a la economía como preocupación principal. ¿Qué hacemos con aquellas personas que ordenan sus prioridades de un modo distinto? ¿Podemos persuadir a un trabajador de clase media, preocupadísimo por la “inseguridad”, de que la misma es consecuencia de las desigualdades económicas y sociales? ¿Cómo interpelar a una persona cuya indignación máxima se debe a la corrupción? Si no los convencemos, lo más sencillo es culparlos por no dejarse convencer. Pero el verdadero desafío, el más interesante, es pensar cómo podemos incluir esas voces dentro del coro sin que suene desafinado. No por nada Cristina nos pide escuchar antes que hablar.
En última instancia, la batalla sigue siendo cultural. El “cambio” que el macrismo propone no es sólo económico: lo que busca es configurar nuevos sujetos, cuya forma de interpretar el mundo favorezca y justifique su propia explotación. La apelación a lugares comunes como la “cultura del trabajo” o el “esfuerzo conjunto” parecen cáscaras vacías, pero resultan significativas para ciertos sectores de la sociedad. Sí, resulta paradójico: la misma fuerza política que supuestamente reivindica el valor del trabajo es la que se encarga de bajar salarios, destruir empleos y flexibilizar derechos laborales. Pero no nos sorprendamos de que, a pesar de esa aparente contradicción, siga habiendo un sector de la clase trabajadora que se siente representada por Cambiemos.
Algo está claro. No nos alcanza con representar los intereses económicos de las clases populares: también tenemos que representar sus intereses simbólicos. Para ello, necesitamos comprender qué representaciones del mundo coexisten en nuestra sociedad y generar un discurso lo más abarcativo posible, sin por ello alejarnos de nuestras convicciones doctrinarias. La propuesta de Unidad Ciudadana va en ese sentido, el de captar las demandas de las mayorías y transformarlas en una propuesta política. El proceso está en marcha, y si bien los resultados alcanzados hasta ahora no son tan desdeñables como dicen los gurúes mediáticos del poder concentrado, no podemos caer en un triunfalismo acrítico por haber ganado la elección por medio punto.
El desafío es grande. No se trata de “volver mejores”: se trata de ser mejores para volver.
Voluntariado, Mapeo Colectivo y Seguridad Ciudadana
Mauro Vivas y Damián García recorren en esta nota la experiencia del voluntariado de Mapeo Colectivo y Seguridad Ciudadana de la Universidad Nacional de Lanús. Cuando la seguridad no es generar miedo sino integración, comunidad y cuidado colectivo.
(...) El hombre es un ser de relaciones y no sólo de contactos, no sólo está en el mundo, sino con el mundo. De su apertura a la realidad, de donde surge el ser de relaciones que es, resulta esto que llamamos estar con el mundo (Paulo Friere)
Tal como lo establece nuestro estatuto, la Universidad Nacional de Lanús se define como “universidad urbana comprometida”. En este sentido consideramos el ámbito educativo como un espacio clave para poder trabajar en la dinamización del tejido social comunitario.
El voluntariado Mapeo Colectivo y Seguridad Ciudadana es un proyecto que surge como iniciativa de un grupo de estudiantes de la Licenciatura en Seguridad Ciudadana de la Universidad Nacional de Lanús con el acompañamiento y dirección de las autoridades de la carrera, el cual replantea desde la práctica, el compromiso que las universidades nacionales deberían asumir frente a las problemáticas sociales como facilitadoras de estrategias y herramientas para el trabajo territorial y también como formadoras de futuros profesionales comprometidos con la comunidad. Tiene como objetivo el fortalecimiento de la seguridad ciudadana mediante el desarrollo de prácticas y estrategias locales multiagenciales de participación colectiva, para potenciar las relaciones de las organizaciones e institucionales y fortalecer los lazos de cooperación y solidaridad de los grupos e individuos participantes.
Mapeo Colectivo y Seguridad ciudadana propone un trabajo que articule conocimientos y saberes interdisciplinarios para fomentar los nuevos paradigmas y enfoques desarrollados desde la Licenciatura en seguridad ciudadana de la UNLa, con respecto a la seguridad territorial y la seguridad comunitaria, difundiendo y promocionando la participación de la comunidad, de las organizaciones y la generación de redes.
Consideramos que las organizaciones sociales y comunitarias son clave como hacedoras e impulsoras de políticas locales en su articulación con los distintos niveles del Estado para generar esquemas de gestión de las conflictividades sociales. El Voluntariado articula perspectivas de la animación socio cultural y la educación popular a partir de dinámicas participativas que buscan la socialización del conocimiento y los distintos saberes en la búsqueda de la construcción colectiva de nuevos conocimientos.
Se eligió el territorio de Cuartel IX del Partido de Lomas de Zamora que comprende a localidades como Villa Fiorito, Ingeniero Budge, Villa Lamadrid, Villa Albertina, Santa Catalina, entre otros.
Territorio
La primera jornada se realizó el 22 abril de este año en el Centro Preventivo Local de las Adicciones (CePLA) de Villa Lamadrid, partido de Lomas de Zamora. Allí concurrieron numerosas organizaciones comunitarias como el comedor “Manos Solidarias”, “Madres contra el Paco y por la vida”, deportivas como la Escuela de Fútbol Infantil y Escuela de Jockey para niñas y adolescentes, fundación “Un puente posible”, escuelas públicas como el CENS Nº 461 y la ESB Nº 334, vecinos y vecinas de la zona. El objetivo del primer encuentro fue el conocimiento y re-conocimiento de los distintos actores, sus acciones, articulaciones, fortalezas y debilidades. El encuentro comenzó a sellar vínculos comunitarios de organizaciones que trabajaban hace muchos años en el barrio, conocen muy a fondo las problemáticas que los atraviesan, pero en muchos casos de manera fragmentada. En este sentido el aporte del voluntariado es articular e integrar esas organizaciones como estrategia para potenciar sus propios recursos a través de la construcción y el aprendizaje colectivo.
Se realizaron dos actividades, la primera dinámica de animación socio cultural permitió conocernos y presentarnos y facilitó la interacción de los participantes, la reflexión y favoreció la circulación de la palabra y puntos de vista diversos. La segunda dinámica se desarrolló por organizaciones las cuales fueron mapeando sus potencialidades “que tenemos” y los debilidades “que nos falta” para luego poner en común en un plenario final que permitió a las organizaciones reflexionar y enriquecerse de las demás.
De ese encuentro participaron docentes, graduados y profesores de la licenciatura en seguridad ciudadana y estudiantes de las licenciaturas en trabajo social, relaciones internacionales, educación, gestión ambiental urbana y diseño. Comimos chori, charlamos e intercambiamos miradas y pareceres. Fue el inicio de un camino que se comienza a recorrer.
(Primera jornada, CePLA, Villa Lamadrid)
La segunda jornada se llevó a cabo el 10 de junio y tuvo lugar en el CENS Nº 461 de Villa Albertina, partido de Lomas de Zamora. Allí llegamos junto a los profesores, graduados y estudiantes a juntarnos en un cálido espacio arbolado en la que habita una hermosa escuela pública. Nos recibieron con mate y facturas y comenzamos a charlar sobre la jornada.
Tal como sucedió en la primera jornada, se hicieron presentes las instituciones y organizaciones comunitarias, educativas y deportivas del barrio. Iniciamos con una actividad de inclusión educativa, donde estudiantes de las distintas carreras que concurrieron contaron la oferta educativa de la UNLa. Se entregó material de difusión de la Dirección de Cooperación que posee cursos y talleres abiertos a la comunidad. Se habló del sistema solidario de Beca que posee la UNLa y los modos de acceder. Luego se realizó una dinámica de animación sociocultural para distendernos, conocernos con quienes se sumaban y también pasar un momento de alegría y risas que es una cuestión clave para trabajar desde la empatía el fortalecimiento de los entramados sociales y que Jugar es lo que tenemos en común y nos hace comunidad.
Para finalizar se trabajó en un taller de reconocimiento de nuestros Barrios, “Lo que hay y lo que no hay en nuestros barrios”, y poder pensar qué deberían tener. Mediante la técnica de mapeo se realizó en talleres simultáneos divididos por barrio. Allí además surgieron situaciones y conflictividades que atraviesan a los mismos. Se cerró con una puesta en común en un plenario generando un debate e intercambio muy rico.
La Seguridad Ciudadana es un derecho colectivo, construirla y fortalecerla es responsabilidad de todos y todas. Desde el Voluntariado UNLa, más comunidad es más seguridad.
Mauro Vivas
Lic. en Seguridad Ciudadana. Docente e investigador (UNLa)
Coordinador Académico de la Lic. en Seguridad Ciudadana.
Damián García. Estudiante de la Lic. en Seguridad Ciudadana (UNLa)