Una prueba más de las muchas que su padre solo seguía poniéndole enfrente, estaba esperando un nuevo asesinato que orquestar o el planear la logística para recoger un nuevo embarque de mercancía pero para su sorpresa le había colocado a una chiquilla frente a el y le había dicho que tenía que dejar que lo siguiera todo el día, para forjar su carácter le había dicho, Alaric no entendía ni un carajo a Alcon, siempre tan incoherente cumpliendo sólo sus deseos y esto solamente era aun más recurrente desde que su madre había muerto, durante toda su vida no le había permitido pasar tiempo con sus hermanos pero ahora quería que paseara a una niñita por toda la ciudad en medio de drogas y armas, la única razón por la que ahora se encontraban los dos en su automóvil, atrapados en el tráfico de la gran ciudad, la miró de reojo y notó su mirada sobre el. — ¿Te han dicho lo que haremos el día de hoy? — Cuestionó, esperando que si, si no tendría que asustarla con lo que vendría aunque tal vez aquello no le caería mal.