#Colecciones de terror
Era hermosa. La elegancia de su mirada, el brillo de sus ojos, lo suave de su piel. Tenía que ser amor, solo con verla, con notarla cerca, aumentaba sus latidos y temblores en sus manos ¿Sería hoy? ¿Hoy podría sentir su mirada, aunque sea de atisbo curioso?
Estaba tan cerca, solo separado por un vidrio fino, helado al tacto que frustaba su cortejo. Nunca lo miraría, él lo sabía, el desconsuelo rozaba la locura hasta que la esperanza cegadora nublara su lógica.
¿Hoy sería el día? ¿Cuando despertaras de tu letargo? Yo te espero paciente mientras te contemplo, has de despertar por este dolorido corazón.
Esto ha de ser amor.
-Señor, este es el último aviso - amenazó la dependienta - Si no se va, llamaré a la policía.
Pero nadie lo entendería.
1er Cuento
4to Cuento














