Una vez más.
Se repite la historia, una vez más en otoño. Nuevamente te abres a ver que sucede está vez, y te llevas otra decepción al bolsillo. Está vez tratando de ser respetuoso, cariñoso, y cuidando cada paso, pero a esta chica le gustó un desinteresado, y todavía se atreve a contarme su historia como si no se diera cuenta que me derretía por ella, haciéndome sentir aún peor porque no sólo no tendré la oportunidad de ser esa persona especial para ella, sino que alguien más parece que la trata como ella me está tratando a mí. El ser humano es tan complicado, rechaza a quien nos quiere y queremos a quien nos rechaza. El círculo vicioso más grande en la historia de la humanidad, y aún se atreven a decir que el masoquismo no es algo intrínseco de nosotros mismos. Nos quedamos vacíos por alguien que realmente no está interesado en lo nuestro. Esto va más allá de que si esa persona nos merezca o no, porque de antemano sabemos que este mundo no es justo. Personas que ni deberían irse se van, y quienes tienen todo para hacer miles de cosas no las hacen. Pero así es esta vida llena de cosas dulces, amargas, y agridulces. Una decepción más al bolsillo, y un aprendizaje más de esos que al corazón le importan un comino, porque es muy probablemente vuelva a suceder... Y aquí estaré escribiendo cuando esa chica del futuro esté robándome el aliento.
















