Hoy me he acordado de ti, del como la vida nos sigue uniendo, en definitiva es impresionante todo esto, el encontrarnos en la calle sólo por coincidencia, la paso bien contigo, aunque parezca una loca gritando en la calle cuando me llevas en tu bicicleta, cuando digo me voy a morir, y tú tan lindo dices: confia en mi, y yo, ya desconfiada por todo lo sucedido, te digo: no confió en ti, pero bueno lo siento por mi verdad tan dura, y gracias, gracias por secar mis lágrimas, por todo lo lindo que me dices, aunque ya no las recuerde por que estaba ebria, ebria de felicidad y de alcohol, me preguntaste si alguna vez me habia puesto triste por ti, y yo, tan maldita con quien no lo merece, con voz dura, y llena de mentiras te dije: solo un poco pero ni siquiera te he escrito poemas, y no es así, te he escrito poemas, y cartas como estas que nunca te las llegaré a enviar, y que espero que de alguna forma, las leas y te encuentres, que sepas que eran para ti, que en algún tiempo te quise, que muy probablemente ya no vuelva a renacer ese sentimiento pero te quise, no lo dudes.
- Cartas para Martín, Warmi Qhispikay.











