'Performative reading': lo bonito es leer, no decirlo | AIDA BAO | 'NOTAS DE VOZ EN LA TERRAZA' – @vendoenbcn in Booklr BCN on Tumblr
Aida Bao reflexiona sobre la tendencia actual del “performative reading”: mostrar en redes sociales los libros que uno lee para proyectar una imagen intelectual o sofisticada.
Explica que esta moda es contradictoria, porque se intenta aparentar distancia de la tecnología… usando precisamente las redes, que además reducen nuestra capacidad de concentración.
El vídeo plantea preguntas sobre:
La competitividad en torno a la lectura.
La búsqueda de validación a través de la imagen cultural.
Cómo las redes amplifican comportamientos que antes ocurrían solo en círculos pequeños.
El riesgo de que leer se convierta en un postureo más que en un acto íntimo o reflexivo.
En esencia, Aida critica que la lectura se convierta en un escaparate y defiende recuperar su valor real: leer por placer, curiosidad o crecimiento personal, no para demostrar nada.
Imágenes de http://www.realidadesinexistentes.com/enric-miralles-sintiendo-arquitectura
ENRIC MIRALLES - APUNTES DEL PARLAMENTO DE ESCOCIA
Más que abordar técnicamente el proyecto en sí, me parece más interesante hablar de la forma en que lo transmite. Y en este punto, sus fotomontajes juegos un papel fundamental.
Enric Miralles plasma su pasión arquitectónica y su emoción personal en sus edificios. Aunque se inspire en otras fuentes como Gaudí, Le Corbusier, Gehry... posee un lenguaje arquitectónico propio, personal y expresivo. Así lo ejemplifican los fotomontajes del Parlamento de Escocia. En este sentido, la arquitectura de Miralles es una arquitectura para sentir, no para pensar. Basta con tener la sensibilidad suficiente para dejarse atraer por sus formas, la armonía de sus espacios o sus volúmenes. Puede incluso inducirnos a una suerte de catarsis contemplativa, concepto desarrollado por artistas plásticos de mediados de siglo XX que defendían la creación de un arte sensorial, receptivo y desintelectualizado.
En sus artículos es constante la referencia al concepto de proyección al que él mismo calificaba de “protagonista”. Sus bocetos, manchas, sus gestos… independientemente del papel que después pudieran desempeñar, para él ya son elementos constructivos válidos y autónomos por sí mismos, ya son arquitectura. Según Josep Quetglas, los productos de la imaginación y el pensamiento de Enric Miralles eran ya arquitectura, aun sin necesidad de haber sido construidas. Para Fredy Massot y Alicia Guerrero no sólo los productos de su pensamiento eran ya arquitectura sino que también la propia estructura y funcionamiento del pensamiento de Miralles eran, directamente, pura arquitectura.
Luego, no es de extrañar que sus obras hayan trascendido en clase, sobre todo, porque están íntimamente relacionadas con la performatividad de la que tanto hemos comentado. Recordemos que ésta se entiende como “[verbo] que al enunciarse realiza la acción que significa, [enunciado] que implica la realización simultánea por el hablante de la acción evocada.” Los fotomontajes de Enric Miralles enuncian la acción que significan simultáneamente, y este es el objetivo que debemos alcanzar a la hora de presentar nosotros los nuestros: que nuestros proyectos se hagan realidad. Y puesto que estamos hablando de fotomontajes, hemos considerado relevante acercarnos a los inicios de la asignatura P1 y traernos esas primeras composiciones, y compararlas con las que estamos llevando a cabo ahora mismo.
Sinceramente al ver esto, nos impresiona nuestra propia capacidad de evolucionar. El primero fotomontaje carecía de esa performatividad buscada: error en escalas, personalidad, expresión... Después de la crítica, cambiamos radicalmente el concepto: la performatividad ya aparece en el segundo fotomontaje, la acción arquitectónica se hace hueco y los espacios se hacen realidad. Y por último, uno de los últimos fotomontajes que hemos hecho. Este cambio surge del gran impacto que nos causó las imágenes de Miralles. De manera que la performatividad no se expresa con un corte realista, sino abstracto. Se abandona la “cuadratura de la imagen” y se opta por las manchas. Esto nos lleva a reflexionar la potencialidad a la que puede llegar el poder de la crítica tanto como el impacto que puede llegar a causarse la percepción de una imagen.
#Repost @mariaacaso with @get_repost ・・・ THE MOST UNEXPECTED PLACES.Madrid. 2018 #doragarcia #performatividad #segundavez (at Cornellà de Llobregat) https://www.instagram.com/p/BnTDQONlBbs/?utm_source=ig_tumblr_share&igshid=1wojs943qhj27
Podemos decir que la operación que tácticamente se inicia con este artículo del Chicago Daily News y que se desplegaría después en toda su amplitud en Playboy [...], es un proceso de des-domesticación del interior burgués a través de su producción y exposición mediática. No es éste simplemente un proceso de mostración de una domesticidad que ya existe, sino la producción de una nueva ficción de domesticidad a través del proceso mismo de su representación mediática. La invención de la pornotopía es la producción de una domesticidad orquestada y coreografiada con dispositivos técnicos de vigilancia y de reproducción audiovisual.
Sólo hablaron del castigo de los demás, como si el conocimiento del citado castigo hubiera sido tan bien implantado en ellos que nunca necesita ser impuesto.
El éxito sexual del playboy y su conquista del espacio hogareño dependían de su capacidad para excluir de su nuevo ámbito posdoméstico tres formas de feminidad que habían dominado hasta entonces el espacio interior: la madre, la esposa y el ama de casa. [...] La estrategia de Playboy era [...] [la de] modelar una compañera ideal para el joven conejo que no supusiera una amenaza para su autonomía sexual y doméstica. [...] La definición de la playmate no era sexual, sino geográfica. Situada en el umbral del apartamento del soltero, al mismo tiempo al alcance de su mano, pero ajena a su propio entorno doméstico, la «vecina de al lado» estaba destinada a convertirse en materia bruta para la fabricación de la compañera ideal. [...]
Si el playboy es la figura masculina central en este teatro posdoméstico, su compañera, la playmate, es un agente anónimo de resexualización de la vida cotidiana. [...] La transformación de secretaria y amante en «chica del mes» y la publicación de su vida privada es en realidad un proceso de capitalización y privatización de la vida característica de los procesos productivos en el posfordismo. La «chica de al lado» es a la economía farmacopornográfica de posguerra lo que el automóvil había sido para el fordismo: el producto serial de un proceso de producción de capital. [...]
La «chica de al lado» era sobre todo el resultado de una serie de dispositivos de representación a través de los que se operaba un proceso audiovisual de publicación de lo privado y un proceso económico de privatización y labelización de la vida. [...] Este proceso de mostración no debe entenderse como una simple revelación de algo que está oculto, sino más bien como el proceso mismo de producción de la interioridad a través de técnicas de representación visual.