Cada noche antes del sueño, pido a Dios que me permita en algún momento, de algún día, de un nuevo amanecer contigo, de despertar a tu lado y que al alba pueda sentir ilusionada tus grandes brazos, tus manos cálidas, tu respiración lenta en mi oído, el susurro de tu voz diciendo un te amo... Espero anhelante a que llegue esa hermosa mañana llena de luz con tu piel junto a la mía, tu cuerpo al lado mío y el amor entre los dos. Leregi Renga















