La piel de zapa, Honoré de Balzac
Excelente historia que deja la sensación de haber aprendido mucho después de un horrible accidente… No suena tentador, ¿no? Vamos otra vez: Algunos libros al cerrarse nos dibujan una sonrisa; otros nos inquietan con finales abruptos o flotantes (de esos que nos hacen desesperar pensando que la última página fue arrancada, porque ASÍ no puede terminar, ¡¿sin “desenlace”?!); y otros, como El retrato de Dorian Gray o La piel de zapa, buscan plasmar – si bien dentro de situaciones con un tinte fantástico– cómo es realmente la naturaleza humana, con sus decisiones y sus preguntas, sus errores y arrepentimientos. Indefectiblemente acabamos haciendo las paces con los finales tan detenida y minuciosamente cerrados de esta última clase de relatos, puesto que toda situación difícil de llevar no es ni más ni menos que lo que debía ser. Dolió, pero al final inclinamos un poco la cabeza hacia el costado, asentimos, entendemos y nos quedamos con muchas escenas valiosas además de una ampliación en nuestra percepción de las personas y sus tropiezos.
La piel de zapa es una novela del 1831, escrita por uno de esos escritores que sólo se dedicaban a escribir, endeudándose en el camino y apostando por sus obras con una admirable perseverancia –y algo de ayuda de sus padres–.
No pude evitar notar el claro paralelismo que existe entre la novela de Oscar Wilde y esta de Honoré de Balzac: ambas tratan sobre un hombre que, a través de un objeto mágico que involucra pedir uno o más deseos, altera de alguna manera el transcurso natural de su vida, cayendo en excesos que demuestran que la inmortalidad es incompatible con el ser humano. Tal vez Balzac haya inspirado la obra de Wilde, pero no se puede negar que ambos autores consiguieron levantar fuertes críticas contra su sociedad, la hipocresía de la burguesía; y tratar asuntos de la misma índole, mediante la creación de dos obras que, una junto a otra en la biblioteca, podrían complementarse maravillosamente. Creo, sin embargo, que hay una diferencia fuerte entre sus personajes protagonistas: mientras en la obra de Wilde llega un punto en que Dorian se me hace ajeno –casi como un monstruo del estilo de Drácula o Mr. Hyde, como dijo una amiga mía–, y en que abandono la empatía que venía sintiendo; Raphaël, sin salirse de lo común, se muestra bastante más fácil de entender en su accionar.
La obra se divide en tres partes que constituyen un mismo argumento: El talismán, La mujer sin corazón y La agonía. El talismán es poética y amistosa, clara, de lo más intrigante y satisfactoria; La mujer sin corazón puede forzar a bajar un poco el ritmo de lectura con escenas algo confusas, pero que al ir cobrando sentido valen el pequeño esfuerzo que requiere; y, finalmente, La agonía, con su cierre magistral.
Hace años leí este libro por primera vez, que me prestó Padre, como llamo a mi papá, y lo trasladé de su lado de la biblioteca hasta el mío, con la intención de apropiármelo; cuando notó que el ejemplar le faltaba, volvió a trasladarlo hasta su lado, para que yo repitiera el proceso la semana siguiente. Estuvimos haciendo esto alrededor de un año entero. Finalmente, se lo cambié por un libro de haikus japoneses muy bello y, sin embargo, luego de dos o tres años, este ejemplar sigue yendo y viniendo. Persisto aún en la tarea de hacerlo mío (aunque se trate sólo de trasladarlo un metro y medio) porque es un libro que realmente vale la pena tener para volver a leer varias veces: muestra algo nuevo cada vez que se lo relee. Espero que lo disfruten tanto como yo.
Ventajas:
Tiene un buen final
Es profundo, filosófico, y un buen tema de conversación
Si leíste El retrato de Dorian Gray, es un buen libro para hacer comparaciones
Cuenta con ediciones muy buenas
Es un buen libro para conocer la Francia de 1830
Cuestiones prácticas:
Título: La piel de zapa
Autor: Honoré de Balzac
Fecha de publicación: 1831
Género: Novela
Idioma original: Francés
Editorial recomendada: Siruela, El Ojo Sin Párpado
Número de páginas: 329












