Yeah thats Me #sticktothemainplan #Pimpmaster (at Mac Auto Accessories)

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Keep pushing never get tired #sticktothemainplan #mactheenterprenuer #Pimpmaster (at Mac Auto Accessories)
PIMP MASTER / SOIL&”PIMP”SESSIONS
Art Direction & Design: Schnabel Effects
The stare down of a life time. #TheyreFunny #ILoveThem #CatsAreCute #PimpMaster #poechinnothediva
TAPOICA G-Muneymuney$$$
Judy's baby daddy (by PunchyPlayers)
Proximity (3958 words) by thecarlysutra Fandom: Top Gun (1986) Rating: Explicit Warning: No Archive Warnings Apply Relationships: Tom "Iceman" Kazansky/Pete "Maverick" Mitchell, Tom "Iceman" Kazansky/Ron "Slider" Kerner, Tom "Iceman" Kazansky/Pete "Maverick" Mitchell/Ron "Slider" Kerner Characters: Tom "Iceman" Kazansky, Pete "Maverick" Mitchell, Ron "Slider" Kerner SUMMARY: Ice has an interesting request for his birthday. AUTHOR’S NOTES: Written for the "Top Gun" Kink Meme prompt “Ice/Mav/Slider threesome pr0n, Slider and Iceman aren't trying to get Maverick *drunk*, exactly...” Want your very own Top Gun story, written to your specifications? Support your local Top Gun kink meme!
VOLVER AL FUTURO?
Todos en algún momento queremos que se devuelva el tiempo para poder cambiar algo que no nos gusta de nuestra vida. Cuando comienza un año y termina el otro, siempre miramos hacia atrás con cierta nostalgia, y en muchas ocasiones nos preguntamos: "qué habría hecho diferente?", o en el peor de los casos, "qué no debí haber hecho este año?" A veces, la elucubración va más allá y el remordimiento o la añoranza de un tiempo pasado nos lleva a pensar "qué habría pasado si hubiera dejado de hacer esto, o lo otro?"
Me pasó que la primera vez que regresé a los Estados Unidos, después de una larga ausencia, me encontré con viejos amigos, visité los pasillos de la escuela de donde me gradué, jugué fútbol en los campos de la infancia y medité sobre cómo la vida va perdiendo la inocencia, la básica noción del asombro, muchas veces por decisiones propias, caminos que decidimos adoptar y que cambian radicalmente el curso de nuestras vidas. En mi caso particular, la droga jugó un papel muy importante. Hace unos días me preguntaba mi cuñado: "usted por qué cuenta esa historia?" Y la verdad es que todos los días tengo que recordarme ese amargo momento de mi vida, para aferrarme al presente sin olvidar de dónde vengo y lo que tuve que luchar para salir de ese difícil camino de la adicción. Y si en el camino, mientras cuento esta historia, a alguien le sirve, de alguna forma habré contribuido de manera positiva a una vida.
Pero si tuviera la posibilidad de montarme en el DeLorean DMC 12 y volver en el tiempo, no sé qué tanto valor tendría para cambiar lo que hice. Ya todos conocemos los peligros de viajar en el tiempo. Empecemos porque al alterar lo que sucede en el pasado, inevitablemente estaríamos alterando el presente como lo conocemos, y de hecho, podríamos estar destruyendo algo que existe en el presente. O que quizá nuestro viaje resulte ser inútil, pues al cambiar cualquier cosa del pasado, en nuestro presente ya sabríamos si funcionó o no funcionó. O que de repente exterminemos a la humanidad con algún tipo de virus adquirido en el presente que el pasado no puede combatir, y tengamos así el fin de la humanidad a la distancia de un estornudo.
En fin.
Comienza el 2011 y con él, por supuesto, llegan los deseos de montarse en ese DeLorean y cambiar el pasado. Pero bien sabemos que eso no puede suceder por diferentes razones, una de ellas - la más contundente de todas - es que ese famoso carro ya no se produce y por lo tanto, habría que acudir a la versión del automóvil originalmente concebido por el doctor Emmet Brown en la famosa saga de Zemeckis, y esa vuelta es muy brava de hacer ya.
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Es curioso cómo los norteamericanos adoran a los carros a veces con más fervor y pasión que a sus mujeres. Anoche nos tomábamos un whiskey con Jeff en su casa en el centro de la ciudad, y en la parte de atrás tiene un Chevrolet Impala 1995 vuelto mierda. En medio de los tragos, le pregunté qué hacía ese pedazo de lata parqueado en el porche de la casa y me dijo, "de ese pedazo de lata sólo se hicieron unos 5 mil, así que es una edición de lujo."
Me pareció noble la intención del gringo de tener el pedazo de lata en el patio de atrás del carro con el ánimo de reconstruirlo. Consiguiendo las partes originales, ese automóvil podría llegar a costar unos 11 mil dólares en el mercado, bien pintado y arregladito, bien "cuquita", "una uvita", diría mi papá. Noble porque al igual que el DeLorean, el Impala cuenta una historia tan fascinante como la del famoso aparato de "Volver Al Futuro", un carro que no tuvo futuro dentro del mercado PRECISAMENTE por ser demasiado adelantado para su época - y hay que admitirlo, un poco feo también -.
John De Lorean, hijo de un operario de la FORD que murió de alcoholismo, nació en Detroit, pero su ascendencia era Rumana. Alcanzó la cúspide de la organización GENERAL MOTORS con la creación del PONTIAC GTO en la década de los 60. Pero más que ser presidente de la GM, De Lorean tenía un sueño más grande: tumbar el imperio automovilístico de Chrysler, General Motors y Ford, cambiar la economía automovilística de Norteamérica. Cambiar el futuro de la industria de los carros.
Se inventó entonces, con la ayuda de un ingeniero italiano, la carrocería en metal grisáceo y las puertas que abrían verticalmente. Para poder realizar la quijotesca hazaña, De Lorean debía contar con mucho dinero, que obviamente no tenía, y que logró conseguir prestado de algunos inversionistas privados. Cuenta la historia que Sammy Davis, Jr., el cantante y amigo eterno de Frank Sinatra y el gran presentador de programas nocturnos Johnny Carson le dieron al empresario entre los dos, 12 millones de dólares. Pero le faltaban alrededor de 150 millones de dólares, que logró obtener por cuenta del gobierno británico, con la condición de que transportara toda la operación de manufactura a una fábrica en Irlanda del Norte.
Así las cosas, De Lorean iba en camino hacia la transformación iconoclástica del mundo de los carros. Un rebelde con causa dispuesto a cambiar el futuro construyéndolo con base en el esfuerzo del presente y la experiencia del exitoso Pontiac del pasado. Pero cuando el carro salió a la venta, costaba 26 mil dólares - o sea 8 mil dólares más que un Corvette. En medio del comienzo de la gran recesión económica que se vendría encima de Estados Unidos en 1981, muy poca gente iba a invertir más en un DeLorean que en un Corvette.
Así que De Lorean quebró inmediatamente. En el primer mes, el DMC-12 vendió 3 mil unidades. Para poder mantenerse en el negocio, necesitaba 17 millones de dólares. Solamente una persona en el mundo podía prestarle esa platica al viejo DeLorean, solamente una persona podía ayudarle a convertir su sueño de comercializar el DeLorean en una realidad. Solamente Pablo Escobar y el cartel de Medellín le podían ayudar.
Eso hizo el viejo DeLorean, empresario loco: consiguió cocaína del cartel de Medellín y arrancó a hacer "la vuelta", con tan mala suerte que la primera transacción de los primeros 8 kilos que consiguió de Pablo para hacer esa plata que necesitaba - con una promesa de vender 100 kilos más - , se los vendió a agentes encubiertos del FBI.
Con un par de triquiñuelas legales, De Lorean salió de prisión. Pero ya no había nada que hacer. Salvo convertir al DeLorean en un ícono de la generación de los ochenta, en una máquina que quería ser del futuro desde un principio, se convirtió en una máquina para viajar en el tiempo y hace parte del presente de toda una generación, que como el mismo DeLorean lo planteó, quizá quiera cambiar el pasado, pero está convencida de que lo mejor en este 2011 para preservarlo y aprender de él, es no botarlo, como el viejo Impala, ni lamentarse de las decisiones tomadas, sino pulirlo, reconstruirlo desde el presente, y forjar así el incierto futuro que nos depara una nueva década.
Orlando, Florida.