Pinhoti 100 millas Alabama 2022
Take a chance and grow...
Pinhoti es una carrera punto a punto de 100 millas (160km) que inicia en Heflin (Alabama), y termina en en lago Howard en Sylacauga, recorre el inmenso bosque Talladega. El desnivel positivo es de poco más de 4550 msnm.
Llege a Atlanta con amigas, casi hermanas ❤ del equipo. Manejamos 2.5 horas a Sylacauga, no teníamos idea de que esperar en Alabama, la tierra de Forrest Gump 💫. No había mucha información de la carrera en redes, pero dentro de todo, pude imaginarla revisando los resultados de los tiempos de años anteriores, y algunas fotos que encontre.
Esta carrera la escogimos a inicios de año, y debo decir que si, la idea era hacer 100 millas, pero no me fije en la fecha hasta después de inscribirme 🤭. Es justo un mes después de correr los 246km de Spartathlon. No moví mi registro pensando que era probable que alguna fuera cancelada por el tema de COVID, pero al final se dieron las dos, asi que tuve que planear una recuperación más rápida, y considerar que evidentemente, si todo salia bien en Spartathlon, no competiría Pinhoti, lo tomaría como una carrera para disfrutar, seguir aprendiendo, agradecerle a la vida y a la montaña.
Para mi, las carreras empiezan al momento que dejas las dropbags. Ahi conoces a los organizadores, corredores, y generalmente se da una junta previa para explicarte caracteristicas de la carrera. El lugar es bellisímo, rodeado de árboles de diferentes tonos y colores, verdes, amarillos, naranjas, un paisaje muy de otoño con las hojas cayendo en el pasto formando una alfombra que cruje cuando vas moviendo tus pasos.
Se sentía un frio brutal que congelaba las manos, las orejas, las mejillas, todo aquello que tuviera la piel desnuda. El aire se respiraba límpio, con aroma a tierra mojada, la presencia de los árboles monumentales y singulares de Alabama. El lago Howard fue el inicio y el final de esta aventura.
La carrera empieza en sábado. Hay que despertar super temprano, ya que los camiones pasan 3.45am por los corredores al lugar que será más tarde la línea final para llevarte al otro extremo, y dar inicio a la carrera.
6:00 am en punto se da el disparo de salida. De nuevo se siente un frio intenso, aún no hay luz, asi que es necesario cargar con lámpara desde el minuto uno.
Los primeros 10km hay que seguir la fila de corredores por un single track ondulado, vamos muy pegados unos de otros, pero pasando los 10km ya la distancia es mayor entre nosotros. Llega la luz del día, empiezo a fluir en mi paso, empiezo a disfrutar el sube y baja del corazón que va a la par de la ruta. La alfombra de hojas me permite deslizarme y escuchar el sonido de mis pasos, una vereda bellisima en un entorno otoñal pasando rios, cascadas, cambiando terrenos. Que impresionante ver que estas rodeada de tanta grandeza, sonidos perfectos, imagenes que me grabo para retener eternamente en la cabeza. No puedes perder de vista el camino, es angosto, una caida ahi y sales muy herido.
Llevo un paso continuo pero tranquilo, que me permite admirar cada detalle (y de vez en cuando tomar fotografias), eso nunca lo hago pero ahora era diferente la experiencia.
En algun punto de la carrera, había que hacer un ida y vuelta, vi que las punteras no iban muy lejos asi que decidí arriesgar y cambiar el paso para irme con ellas, no pensé en la carga de mis piernas de Spartathlon me sentía bien para empujar un poco más, me deje ir, corrimos y platicamos varios kilometros, llegamos a la parte más alta de Alabama. En el descenso sentí los ojos un poco desorbitados, el cuerpo respondía pero algo no iba bien. La comida iba perfecto asi que esa debilidad venia de otro lugar
Llegando a la estación me desmaye, me pidieron parar a dormir un poco para dejarme seguir y recuperme. Jamás en mi vida había dormido en una carrera pero sabía que era necesario y que el cuerpo me estaba avisando algo. Tan pronto como desperte segui adelante, ya con un poco más de cautela.
Pase muchos momentos de soledad en medio de la noche, del bosque. Apagaba la luz para ver las estrellas, ningun corredor al frente o atrás por horas. El sonido fuerte de coyotes ahullando que podías sentirlos respirar en tus piernas. El miedo, la adrenalina, los aromas, el corazón acelerado, los ojos enfocados, el respirar forzado, empujando, sintiendo, vibrando.
3am aparecen y desaparecen cosas en el camino, "bienvenido al surrealismo", veo gente, forma de cosas que no existen solo mi cabeza las persibe. Esto no es nuevo, he vivido mis veces en esta fantasia y por más raro que suene vuelvo a ella como la niña que no huye del lobo, que lo busca, que lo ama, que lo admira. Los kilometros avanzan muy lento en las subidas. Escucho mi voz en la cabeza "Calma mi niña", "enfocada" , "ritmo", "respira mi niña" "corre, corre" es la forma en la que me habla el entorno, es la forma en la que siento que la montaña me cuida, me aconseja, me abraza, me ilumina. Paro un momento, y mi mente olvida si vamos para atrás o para enfrente, cierra los ojos, piensa. Que pasa? Que me pasa? Estoy desorientada, tranquila, resuelve.
Llega la luz del día... esperaba que mi llegada a la meta fuera aún de noche pero se me fue el tiempo con la pausa para dormir en la estación. Los ultimos kilometros eternos, con ese juego que traía mi cabeza "esto no va a terminar nunca", "inhala mi niña" "sonrie al dolor, acelera, pelea". No deje de correr, me enfoque en el paso.
Por fin veo la meta, los niños me reciben con una flor pequeña, y al mismo tiempo inmensa, perfecta. El lago Howard a la derecha, el cielo con un azul profundo. Cruzo la meta bajo la cabeza "infinitas gracias" mi mente escucha una voz "hasta pronto mi niña" y vuelven a mi esas lágrimas que me ahogan en emociones de saber, de sentir que estoy viva.
Un amigo me decía que ya domino la prueba de las 100 millas, yo digo que no se puede dominar lo que no podemos controlar, pero si madurar en como reaccionamos ante ciertas circuntancias y manejar el dominio de nuestras emociones. Amo las 100 millas si, porque siempre representan un riesgo, problemas a solucionar, expone tu caracter para que veas quien eres sin tus fans 😝. Por otro lado, vivirlas, correrlas en otros paises, te expone a otros terrenos, climas, saber la presencia de animales como osos, pumas, coyotes, viboras, por supuesto que aumenta la adrenalina. Es salir de tu zona de confort una y otra vez.
No me arrepiento de haber empujado, se que mi cuerpo no estaba aún recuperado, pero vengo a estas carreras a ser lo mas parecido a mi, a seguir mis instintos, mis emociones, y si en el camino debo pagar por un derrame de locura estoy dispuesta a hacerlo, porque he entrenado para ello, y se que no estoy dispuesta a renunciar a eso. Mi libertad, mis instintos, mis arranques, mi forma de resolver todo lo que se me pone en contra es lo que me hace ser la persona que soy. La disciplina que he tenido es lo que me da confianza para saber que puedo resolver los problemas, y que mis riesgos, tienen dentro de todo, un grado de responsabilidad.
Cerramos en 26 horas 31min esta linda aventura, 8vo femenil con una hebilla clasica de las 100 millas en mis manos. Mis pequeños tesoros. Aurelie (del equipo) tambien termino sus 1ras 100 millas en montaña, y las 2das de su vida. Creo que en el camino entendió porque tenía ganas de que vivieran esta experiencia. 100 millas, dice Paya, "es una vida en chiquito" hoy Aurelié verá su grandeza desde su propio espejo y no el de alguien más. Creo que nuestros resultados, y todo lo que vamos logrando, asi como las cosas a las que nos enfrentamos definen quienes somos. Nadie o nada más.
Pinhoti 100 es una carrera bellísima, bien organizada, la gente amable, dispuesta, y las estaciones una fiesta. Es una carrera que te ofrece todos los tipos de terreno, cruce de rios, lodo, subidas duras, bajadas para perder el sentido. Con muy buen grado de dificultad.
Gracias al equipo por estar al pendiente, gracias a quienes vivieron esta aventura en ruta para intentar ir más allá de lo que consideraban sus límites. Gracias Ruben por nunca dudar de lo que puedo lograr.
A mi hijo...
Hacer algo que nos apasiona repetidas veces con la misma o más pasión, disfrutar de nuestra libertad con responsabilidad. Hablar menos, hacer más, alejarte de los mediocres, acercarte a los mejores, pelear hasta el fondo, pelear con justicia, sinceridad y humildad. Hacer lo que se dice, decir menos de lo que se hace. Arrancar raices que venían mal para no contaminar tu entorno... Tuve una lista de cosas en mi cabeza durante la carrera que quería transmitirte, pero concluí amor. Que vamos a seguir escalando montañas. Vamos a seguir escalando montañas. ⛰❤
Nos seguimos leyendo.









