DARK PHOENIX (Parte I)
Descendió del cielo hasta posar los pies sobre el asfalto, envuelta en una silueta que dibujaba la extraña forma de un pájaro en llamas. En cuestión de segundos la gente presente reaccionó: algunos corrieron, conscientes del peligro; lo más ignorantes, sacaron los teléfonos y comenzaron a grabar.
Nada de eso pareció importar al fénix, pero algo no previsto estaba a punto de suceder: la llegada de los X-Men junto a varios amigos más.
—Sé que no será tarea sencilla —anunció Brandon, cerca de la zona de peligro—. Y que... puede que Kala cometa atrocidades esta noche, pero tened presente que no es ella. Necesita nuestra ayuda, Kala quiere volver con nosotros. Y esta noche vamos a recuperarla de una vez por todas.
Fue Keme el primero en situarse frente a ella, alzando la cabeza con el corazón latiendo con fuerza.
—¡Kala! —alzó la voz, tratando de llamar su atención—. Kala sé que estás ahí, solo resiste. Te prometimos que vendríamos a por ti.
A pesar de lo sumido que el Fénix en su propósito, los pensamientos de los presentes delataron sus intenciones por detenerla, por lo que provocó una ráfaga de energía que volase hasta ellos a gran velocidad, empujándolos varios metros hacia atrás con bastante violencia.
Jessica alzó la mirada justo a tiempo de ver a Piper justo a su lado.
—¿Puedes subirme hasta Kala? Si me tiro sobre la psicópata de mi sobrina puedo hacerla caer al suelo. Será accesible, podréis llegar hasta ella. Pero alguien tiene que distraerla.
Tras oír a su hermana, Brandon anunció al grupo que necesitaban un factor de distracción con bastante urgencia.
El magnate se situó frente a Kala gracias a la ayuda de sus propulsores, comenzando a llamar la atención de la chica y haciendo como que caminaba en el aire.
—Si estuvieras en Los Vengadores podríamos llamarte pájaro de fuego, ¿Sabes? Molaría tenerte en el equipo. Pero claro, tú prefieres destruir el mundo y quizá el universo y se me quitan las ganas. Y eso no está bien, colibrí. ¿Es que no te han enseñado modales? Lo podríamos negociar en mi oficina. ¿Qué tal mañana a las 8?
Al escuchar a Tony hablar, Benjen descendió junto a este para prestarle apoyo moral, dejando un surco en el suelo y un pequeño seísmo que hizo saltar las alarmas de algunos coches. De sus manos emergían truenos que convergían entre ellos, aterrizando en su propio cuerpo y dirigiendo alguno hacia el cielo.
—¡¿Solo eso sabes hacer?!
Malka al escuchar lo de la distracción también quiso aportar ayuda, no sabía si iba a funcionar pero usó la carta ilusión para que pareciese que del cielo caían flechas que iban directamente hacia el fénix.
La entidad cósmica lanzó un rayo de energía de dimensiones generosas sobre ellos. El impacto alcanzó de lleno a Benjen, en el caso de Tony se vio amortiguado por el escudo del Capitán América, quien entró en escena para lanzarlo frente a su amigo y proteger así su vida.
Ofendida por la intromisión, se dispuso a lanzar un ataque sobre un desprotegido Steve, pero varias flechas parecieron volar sobre su cuerpo, desviando su atención para alzar la mano e intentar desviar la trayectoria.
Justo en ese momento, Jessica se agarró con fuerza al traje de Iron-Heart y sobrevoló la zona por encima de Kala. Sin embargo, al ver que el fénix parecía realmente distraído, no dudó un segundo antes de soltarse de la chica y dejarse caer sobre su cuerpo, arrastrando a la mutante con ella hasta el suelo.
—¡Para de una puta vez, niña del exorcista! ¿No ves que está aquí toda tu maldita familia? —Sin embargo, sus palabras poco efecto tuvieron pues una ráfaga de energía hizo volar hacia atrás a la detective que, tras el impacto contra varios vehículos, acabó tendida en el suelo inconsciente.
—Maldita sea, Kala —murmuró Keme observando la escena aterrado. Definitivamente aquella no era la chica que él conocía.
Se acercó a Jessica para atraparla con cuidado, cogiéndola sin esfuerzo y refugiándola tras un coche. Repitió lo mismo con Gúnnr, Scott, Lucas y todo el que iba cayendo en su intento por frenar a la chica.
Al mismo tiempo, un "poof" se oyó al lado de Elunay, apareciendo Samuel junto a la valquiria.
—Eugene va a darnos paso. Es ahora o nunca, Alicia. Es ahora o nunca. —Extendió una mano hacia ella, esperando a que la tomase para poder teletransportarla cerca de Kala en cuanto recibiesen la señal de Coloso.
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