#bruma #psicotropica #rastafari #reggaetime #420 #contraluz (en Mexico City, Mexico)
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#bruma #psicotropica #rastafari #reggaetime #420 #contraluz (en Mexico City, Mexico)
Las creencias, o sea, las religiones, derivan de las drogas. Ciertas drogas han sido y son sustancias sagradas para muchas culturas. Las que llamamos “enteógenos”, que significa “generadoras de Dios dentro de uno”. No me refiero a los narcóticos, ni estimulantes, ni hipnóticos. No tienen nada qué ver un estimulante con un narcótico, sea legal o ilegal. Enteógenos son la ayahuasca, el hongo peyote, los hongos psilocíbicos, la seta “Amanita muscaria”, la datura, el LSD… ¡Hay muchas! Son drogas liberadoras de la mente. Tomarlas supone hacer una excursión por la psique. La conciencia se modifica, se abre el inconsciente. Los pueblos que ingieren enteógenos lo hacen en rituales muy serios. Si les dices que en Occidente hay quien los toma como diversión de fin de semana, ¡no lo entienden! En el cristianismo, es herencia de ritos griegos, de los Misterios de Eleusis. Allí se ingería cornezuelo (un enteógeno tipo LSD), y eso pasó al cristianismo…, pero como placebo: es la hostia. Nuestra cultura contemporánea ha pasado por el LSD: la iconografía del pop es efecto de esa droga. Y las discotecas intentan reproducir mecánicamente sus efectos. Y del arte. Las visiones incluyen iconografías -espirales, curvas, líneas, cruces…- que encontramos luego en los estampados de los tejidos, en los grabados de las vasijas…
Joseph M. Fericgla
haciendo palmas, palmas....