El callejón Diagon.
Me demore un poco en subir este capítulo, primero porque soy una persona floja y segundo porque hay demasiados fanfics y bueno… fanfics.
Con esa breve explicación, debo decir que ame este capítulo, mucha información del mundo mágico, cosas nuevas y muchos detalles por saber. Si fuera por mi escribiría todo el capitulo y al final colocaría WOW, pero hay ciertas partes que deben ser mencionadas, como también debo dar a conocer mis pensamientos sobre esas partes.
— ¡Ellos no guardaban el oro en la casa, muchacho! No, la primera parada para nosotros es Gringotts. El Banco de los magos. Come una salchicha, no son malas frías, y no me negare a un pedacito de tu torta de cumpleaños.
— ¿Los magos tienen Bancos?
—Solo uno. Gringotts. Manejado por duendes.
Duendes, gente… ahora sabemos que hay duendes, y que ellos manejan el lugar más seguro del mundo. Sabemos que hay posibles dragones custodiando las bóvedas y que el lugar es muy grande. (Y eso lo sabemos por los siguientes libros y películas de la saga).
Sabemos también que hay un Ministerio de Magia, y que fue hecho porque los muggles son gente floja que busca maneras de hacer las cosas más fáciles.
Podemos conocer lo que dice la siguiente pagina de la carta de Harry, y que tiene información de lo que va a necesitar en cuanto a ropa y artículos de librería.
“Animales fantásticos: donde encontrarlos, por Newt Scamander”
Estoy casi segura que JK Rowling sabe lo que hace, y desde un principio nos dio a conocer las siguientes películas y que en verdad no ponemos la suficiente atención. No somos dignos de ella jajaja.
Y llegamos a una parte en la que es posible entender el porqué Dumbledore dejo a Harry con ese intento de familia (solo quizás podamos tratar de entender):
—Buen Dios —dijo el tabernero escudriñando a Harry—. ¿Es éste…puede ser…?
El Caldero Chorreante súbitamente quedo inmóvil y en silencio.
—Válgame Dios —susurró el tabernero—. Harry Potter…todo un honor.
Salió rápidamente de detrás del mostrador y corrió hacia Harry y le estrecho la mano, con los ojos llenos de lagrimas.
—Bienvenido, señor Potter, bienvenido.
Creo que nunca entenderemos completamente cuan significativas son estas palabras, debemos considerar todo lo que ha pasado Harry, porque le dan la bienvenida, a un lugar que no conoce, con términos que no conoce y costumbres que no sabe cómo funcionan, pero esa gente, que solo sabe su nombre le da la bienvenida a un nuevo mundo. Sin saberlo Harry está de vuelta en su hogar. Y bueno considerando que después toda la gente que estaba en el caldero chorreante se abalanza sobre Harry para saludarlo, quizás, es posible entender porque Dumbledore no quería esa vida para el pequeño.
Y bueno el recorrido sigue por el callejón Diagon, caminando hacia Gringotts, leemos sobre Griphook (gente, el mismo duende que los ayuda a entrar a Gringotts en el último libro OMG). Harry sabe que tiene mucho oro, y algo muy importante:
Diecisiete Sickles de plata equivalen a un Galleon (oro) y veintinueve Knuts equivalen a un Sickles.
Unos minutos después llegamos a la tienda de Madam Malkin, y conocemos a alguien muy importante: Draco Malfoy, pero no sabemos su nombre, solo que es un niño con dinero, hablador, altanero y prepotente, pero sinceramente y personalmente yo lo amo (siempre pensé que Harry terminaría con Draco y que todo seria feliz). Pero considerando que Draco tampoco sabe que está hablando con Harry Potter es posible que todo hubiese sido distinto si él conociera eso, pero no, las cosas son como son.
En serio me gustaría poder escribir todo el capitulo, porque lo ame, ame todo sobre él, pero estoy tratando de escribir mis pensamientos y sentimientos sobre aquellos pasajes que son quizás más relevantes…para mí.
Y algo muy importante, o más bien alguien muy importante es Ollivander.
— Ah, sí— dijo el hombre—. Sí, sí, pensaba que iba a verlo pronto. Harry Potter. — No era una pregunta. — Tiene los ojos de su madre. Parece que fue ayer que ella estaba aquí, comprando su primera varita. Veinticinco centímetros de largo, elástica, hecha de sauce. Una linda varita para encantamientos.
El señor Ollivander se acercó a Harry. El muchacho deseo que el hombre parpadeara. Esos ojos plateados eran un poco lúgubres.
—Su padre, por otra parte, prefirió una varita de caoba. Veintiocho centímetros. Flexible. Un poquito más poderosa y excelente para transformaciones. Bueno, dije que su padre la prefirió, pero en realidad, es la varita la que elige al mago.
Esto es importantísimo, Ollivander, alguien a quien muchos quizás miren en menos (pero sabemos que es demasiado importante más adelante), le da a Harry información valiosa sobre sus padres. Algo que otra persona no hubiese podido saber. Detalles que importan sobre una persona del mundo mágico.
… Me pregunto… sí, por qué no, una combinación poco usual: acebo y pluma de fénix, veintiocho centímetros, linda y flexible.
—Sí, treinta y tres centímetros, aja, realmente curioso como suceden las cosas. La varita escoge al mago, recuérdelo… Creo que debemos esperar grandes cosas de usted, señor Potter… Después de todo, el Innombrable hizo grandes cosas… terribles, sí, pero grandiosas.
Insisto, este señor sabe, demasiado sobre cosas que parecen irrelevantes, pero que no lo son, de hecho son claves para muchas cosas que vendrán después. Aun así, apenas estamos entrando a este mundo y no conocemos tanto, así que hay que seguir leyendo para aprender.
Vuelvo a decir que ame este capítulo, mucha información relevante, muchas cosas nuevas y que no tenía idea. Personajes nuevos que “no sabemos qué papel juegan”.
Y eso, hasta el siguiente capítulo.












