Querida menstruación,
Tu intensificas mi sensibilidad, mis ganas de llorar y las ganas de golpear a alguien en sus partes bajas, pero no me conviertes en un monstruo ni haces que no se pueda dialogar conmigo o que no acepte al resto.
Y eso es importante aclararlo. No soy diferente cuando te tengo y puedo estar del mismo humor un día contigo que un día sin ti, porque alteras mi estado de animo, es evidente, pero hay muchas mas cosas que pueden hacerlo. Así que no entiendo porque cada vez que tengo un mal día tienen que mencionarte. Resulta que yo no me había enterado y el género opuesto siempre esta de buen humor y nunca siente tristeza, enfado o dolor?
Creo que todos somos humanos y sentimos cosas, quizás algunos más intensamente que otros o más abiertos a expresarlo, pero joder, no cuesta tanto empatizar un poco y darse cuenta de que hay días que solo necesitamos que nos entiendan un poco, que nos mimen o nos dejen ser lo locos que queramos.
Al fin y al cabo, todos queremos lo mismo en nuestros días malos, que nos escuchen y no nos dejen solos a la primera de cambio.
Espero que llegue el día de que dejen de temernos cuando llegas y empiecen a entender que no es fácil tener un mar de hormonas navegando por dentro.
Un abrazo,
Random Rainbow.










