Recuerda: No todo lo que te pasa es culpa tuya. No todo el tiempo el universo está conspirando en tu contra. A veces solamente tienes que reconocer que has tomando decisiones muy pendejas. Y que las expectativas que tenías eran irreales. Así que aprende a reírte también de tus propios errores. Cuando des tu consejo te darás cuenta que nadie lo querrá seguir porque a la gente le encanta aprender por la mala antes que escuchar a los que ya la cagaron.
Manual para levantarse, Quetzal Noah











