Me gusta pasar desapercibida, por eso cambio de color, para camuflarme y no ser notada, para mantenerme alejada del peligro. De pequeña vivía del mismo verde, un color bastante llamativo, pero la naturaleza me fue enseñando que hay otros seres en el mundo que pueden hacerme daño, por lo que aprendí a cambiar de acuerdo al entorno en el que me encuentre, empecé a esconderme para mantenerme con vida.
Soy un camaleón, nací de un huevo, aparentemente no podía salir por mi cuenta, así que recibí ayuda externa, junto a mis padres camaleones aprendí lo esencial de la vida, cómo buscar mi propia comida.
He conocido otros camaleones como yo, a quienes he mantenido como amigos, me gusta estar rodeada de mis iguales; he conocido otras especie de animales, y he mantenido relaciones muy estrechas con ellos, pero en muchas ocasiones intentaron hacerme daño y me alejé.
Me gusta mucho mi árbol, el árbol en el que crecí, aunque no quiero quedarme, el pobre está envejeciendo y en cualquier momento se queda sin esas hojas que tanto me cubren. Quiero visitar otros árboles, todos los árboles si es posible, desde los que están en la zona fría, hasta los que se encuentran en la zona cálida.
Soy un camaleón verde, aunque de vez en cuando me pongo marrón.