No, no creo que realmente entiendas lo que es odiar aquí cuando en vez de entender lo único que haces es señalar al lobo, pero no ves quien lo apuñaló, tampoco ves sus antiguas cicatrices y ni siquiera ves las más recientes. Solamente te fijas en que tiene un carácter malo y distante, porque no es lo que tú quieres, porque no te obedece.
Porque se cansó de que le tiren tantas piedras que de tanto sangrar todas las heridas. El lobo arrastrándose y pensando en su mente que pronto acabaría y de hecho acabó. Pero no acabaron con su alma los que lo odiaban y lo despreciaban ni los que dispararon sus flechas desde lo alto y tampoco los que por detrás clavaron el cuchillo profundamente y sin pudor.
El lobo siempre fue preso de aquel lugar y cayendo la nieve, el tirado y sangrando pensaba que odiaba aquí pero aún en su lecho de muerte y admirando los copos de nieve, sabía que el próximo invierno ya no iba a ser un lobo solitario e ingenuo como lo fue en sus épocas pasadas. Ya no le dará palabra a los judas ni a los impíos pues ya ha tenido suficiente, el lobo de las nieves los ignorará y resucitará al tercer día desde lo alto de las montañas. Aullando más fuerte que nunca y sin rastro de heridas del pasado.
Los protestantes intentarán derribarlo de nuevo pero el no mirará a los costados, el seguirá firme en su pie hacia una nueva aventura, sin mirar atrás.











