aquella piba que era todo risas y sonrisas
terminó regalando su cuerpo por un simple gesto de afecto
solamente porque el mundo no le reconocio su amabilidad
y porque vos no la valoraste
y ahora anda por ahí, despeinada y con el maquillaje corrido
ahí, en el mismo lugar donde la dejaste plantada
se ganó el apodo de la llorona por estar soltando lágrimas en cada rincón
y perdió su corazón
lo tiró








