Hoy me di cuenta que cuesta cambiar que cuesta ser mejor porque duele, duele porque al intentar ser mejor también se tiene que convivir con lo malo que queremos olvidar, y es horrible tener buena cara tratar de hacerle entender a uno mismo que estamos haciendo lo que es correcto mientras lo malo está ahí oculto doliendo y doliendo, cambiar aunque sea para nuestro bien es doloroso es difícil. Fuerza y ánimos al que quiere ser mejor no es fácil pero se puede conseguir.

















