(vía NOS ENGAÑAN...)

seen from United States

seen from Hong Kong SAR China
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from China

seen from Kazakhstan
seen from Malaysia
seen from China

seen from Kuwait

seen from United States
seen from United States
seen from China
seen from China
seen from China
seen from Bangladesh
seen from Tajikistan

seen from South Africa

seen from United States

seen from France
(vía NOS ENGAÑAN...)
(vía AYER YA ES HOY)
Ripios dedicados al tiempo perdido
De repente hoy, no es ayer el tiempo juega conmigo; y va pasando ligero igual que si fuera un río… Viernes negro, voy corriendo a comprar mi libertad, en un rincón donde nadie nadie, me podrá encontrar. Ayer a Dios le di gracias por comer pavo relleno, -si con el pan y la salsa hasta me chupé los dedos- Fue un día de timo-cracia sin redes ni ondas magnéticas; disfrutaba de un buen vino toda célula genética… La familia desunida por un día, se avinieron, y todo fueron sonrisas mientras el pavo comieron. Gracias, gracias, gracias, gracias al ave de mi corral, y a los viñedos que exprimen su sangre tradicional. Viñedos que se quemaron ¡Ay! Acaso ¿volverán? Ayer, hoy, son estos gestos con que expreso mi ademán. Jueves blanco, Viernes negro el tiempo… ¿nos descongela? Porque lo que ayer fue pavo hoy se ha convertido en m.e.da.
©Julie Sopetrán
Soneto ripioso con eco a los ukes del mundo
No me resisto a tu conjuro; juro que si me clavas un ardiente… diente —algo que estimo no vilmente in mente—, aunque ya sea algo maduro, duro
mientras el cabezal purpuro puro, —quien al amor benigno asiente siente crecer más regio y más potente… ¡tente!— y en los oídos te murmuro. Muro
infranqueable me provoca —boca—; barrera infame me derroca —roca— y me derriba cual convexo flexo;
si metáfora tal te inspira ira, el que la ha dicho la retira. Tira de este manubrio del amplexo —sexo—.
Loca del coño, loca de atar. Pero si te vienes conmigo q bien te lo vas a pasar. #ripios #poesiapura #mariobenedetti es un mierdas a mi lado 😂😈💣 (en Lavapiés)
Respeto y actitud
No quiero simpatías demagógicas, mucho menos idolatrías de barro.
Hermanos y familia a mí y a todos nos acobijan. Hablo de respeto y actitud. De aquel del municipio que cada día coge la vía, aunque sea para tiranías.
Fechorías! esas que me hieren con ira y agonía, pero que un par de coñazos no son la vía. Por eso respeto y actitud, para darle a mi calle un poco de pulcritud. A los que como yo, queremos convertir el callejón en gran nación. ¡Es verdad! Todos tenemos que bregar y no solo hijos alimentar, moda comprar y rumbas tripear; eso es hasta fácil aunque sudor y dolor le empeñamos atolondrados en fantasías. Pero sabe que! esto no es “tutia”, esto es ver pa los lados y abrazar todo lo humano, bueno y malo.
Ahora! Deja la indiferencia vestida de inteligencia que tus señalamientos no van más allá de la panadería. El mundo hoy nos abandona, como niña china recien nacida arrojada a la carretera fría. Y el mundo hoy no es vida, es ira, que inventada por nosotros nos contamina. Sociedades llenas de trotamundos, como los comics de Harlem, con súper poderes que a la final no nos brinda si no para hipocresías. Como de película. Nada que ver, nada real ni de comprometer. Y es que el mundo no es más que una falacia que crear y creer para así concebir fantasías a granel. Como malabarista de semáforo que cree sin saber y a todos logra entretener, con su lado oscuro o su lado claro, para todos los deseos tiene en su haber. Seguro en su average tiene algo de cartel, aunque la mayoría son corderitos al lado de los verdaderos bribones que parecen infinitos.
Innombrables, antes y ahora, esos si te quieren desaparecer. Bajo la investidura que sea, ninguno titubea, el muy respetado señor de la pedofilia y la avaricia, que se manifiesta en fantasmas de política, religión o capital. Norma para él; mostrarnos cualquier facha y detrás del telón todos tienen la misma bombacha. Quien coño me va hablar de justicia en un mundo ahora lleno de malicia. Lo que se por Neruda, es que es solo un momento de dulce menosprecio. Momento trágico que pronto se ha de transformar. Para ello realmente curar; no al común cotidiano, nosotros no somos los necesitados. Creo bien! debemos rescatar moribundos enfermos, aquellos que convirtieron su hambre y carencias en poder aplastar al que siempre de chiquillo estuvo a su lado. O en el otro extremo; ese que siempre durmió en abundancia pero nunca sintió un calor mundano, realmente humano.
Esto, es un abrazo de curación que ofrezco a todos los que por rencor y patología nos quieren olvidar ya que en sus cabezas somos fuerte retumbar. De libertad, de sencillez y que su escasez solo algunos contamina aunque los medios otro cuento nos echan, al comienzo del final, eso lograremos derrumbar. Por eso, respeto y actitud, como en el son cubano, la clave, es la virtud. El dintel que sostiene estos pilares. Nosotros caminamos entre caos y cosmos, los gemelos que germinan en el yin yang.
Ahora tengo claro que estos son sueños disimiles por eso quiero visitar un penal. Me contaron que allá, en esos mundos olvidados donde una vez enterramos hermanos, nunca sucumbieron, a pesar de nosotros siguen humanos, lo que me entere es que al llegar a la orilla del abismo, crearon como alquimistas magos claustrofóbicos el secreto universal de saber en la ralla donde frenar, por eso quiero explorar como antropólogo de campo, sus códigos, convicciones y razones de seguir en este mundo si cometer atroz suicidio, sin dejar de llevar nombre y consciencia en su lucha armada por la subsistencia. En fin, si los de afuera estamos a punto de implotar por lo menos saquemos la clave para no agonizar, quizás de códigos de violencia obtengamos el rescate de la convivencia. Irónico que los que etiquetados estamos de civilizados encontremos remedios de los olvidados… puede ser la oportunidad!!!!
Ahora sueño con universalidad. Desearía morir ya sin saliva, en África, pidiendo perdón por pena ajena que me enajena el corazón cada vez que reflexiono tanta saña con los que aun 500 años después nos brindan ritmo y sazón. O quizás me multiplicaría, para al unísono navegar por el tiempo de la tierra de Arichuna y llevar un contrabando de espadas, no para agregar matanza si no para igualar la balanza. Y las relaciones? Como en la guerra fría, cada quien con su carabina, aunque sea bajo amenaza, respeto y actitud.
Si me permiten una utopía, a lo mejor igual la mezcla se daría, pero no con baños de sangre; si con muchas orgias que a todas las razas complacerían. Finalmente no hay final, todo y nada va acabar, nacer y la única ley universal debes conocer. Adáptate al cambio porque es seguro como ninguno y de él saca tu respeto, tu actitud, que convicción, no hay nada más, eso eres tú…
Nuestros tiempos de ahora
Ni atrincherarse en la guerra perdida
ni vanagloriarse en espumosas copas
ambos delineados por lo fatuo
pleno delirio profético.
Como expiación putrefacta de fuego al morir.
Como languidecer ante el amor no hallado.
Como ver desvanecerse el ámbito inmediato.
Como sentir la cotidianidad extraña al hacer.
Todo remontara la colina al dejar la planicie.
Vuelta fugaz nostálgica para emprender, luego del esfuerzo de la inclinación
descenso escabroso reconfortado por la vuelta de visiones
sin escisiones, todo pasa, paisaje, paisano… padre!
y con el pasar, moléculas del ser se impregnan como rocío en fecundos verdes pastizales atravesados en el caminar…
Relajar a lo inmediato y olvidar los picos tormentosos vividos en la historia
olvidar también, el sabor a hiel, por asco, repugnancia y desdén
contra la clara agua y la bosta de vaca
al final las luces de la oscuridad y la claridad del día, nos dejaran el ciclo infinito del arrepentimiento.
Hijos, sobrinos y nietos
del gueto, del burgués, de la trinchera
obstinación y soberbia ajena y cultivada.
TRANSITO
Transito calles y avenidas con gente diluida en miradas de asfalto. De aceras ruinas. Semáforos no guían ni informan, estorban. La avenida atiborrada de autobuses para una misma ruta con 4 pasajeros y el smock alimenta el efecto invernadero. Vaya colaboración, cuanto orden y planificación! Pasajeros no todos del mismo tren, que acá asoman y no dejan ver
Vuelvo a la calle y la mayoría hace psicoanálisis por doquier, drenando ira y frustración, al pagar el pan o al topar un vecino que le sirva de diván. En las aceras, transeúntes de miradas desenfocadas buscan alguna moneda por allí regada. Perros disfrutan en la tristeza humana. Los gatos son jerarcas inalcanzables. Como espectadores, budas disfrazados de mendigos, testigos de tu actuar y andar. Comprueban que en el bulevar no hay clase social ni cátedra con que amedrentar.
El sol brilla y calienta tal cual tropical. Nos brinda, a pesar de alegría y lamento, caminar sin miramientos.Yo mientras camino y veo, con arrechera cojo la botella y me la empino, el agua me calma. Pero la paranoia es gratis y brinco cuando escucho po po po! Y no son balas, son corazones que bailan por cultura de calle que se asoma a pesar de todo el lamento.
Edificios como estatuas, estatuas como ejemplos, para mi puro elucubrar, los arboles son las únicas y legítimas estatuas a considerar, que absorben aun, nuestros lamentos, nos siguen sirviendo de sustento y nos brindan oxigeno a cambio de contemplación para su crecimiento.
Llego a la esquina del semáforo fantasmal, me detengo, volteo y agudizo mis sentidos, me arriesgo al cruzar. Esa mirada se deja fugaz a la imagen, la confundo con la confusión de un cuento lejano de nacimiento, pesebre. Acá, barrio, un poco más arriba jacal y por debajo callampa. Colores y olores en todas sus dimensiones me hacen prever futuro. Pasado y presente son un poco demente, en el fondo descubro cubismo y cinétismo, grande Juan albañil que por sobrevivir, creemos y tú, ingenio de gozo da brote para deleites refinados, abstracción de reivindicaciones no ingenuas, ingenieras.
Nuevamente escucho corazones retumbando, esta vez no brinco por confusión y querer creer que es baile y no matazón. A diario sufro esta misma desilusión.
La naturaleza me vacila sin cesar, a ratos veo perros y gatos persiguiéndose y alguna que otra rata escabulléndose. Resultan bolsas al compás de la brisa; de alguna manera obra urbana teatral resultado de todos que al juntar esfuerzo damos cultura sin cesar. Cultura es matar? No del todo pero la contempla, quien lo puede negar.
Toda la visión concentro en lo casi único natural de mi encuentro. Caras como ventanas, cuerpos fluidos como sostenimiento; llenas y vacíos de expresiones; vacilación y escape son dinámica táctica para cada realidad que alegra tanto como arruina. Equilibrio no apreciado que nos alteran los magos de las caras de vidrio.
Diário Missão Patagônia 13/11/2012
El Calafate -> Puerto San Julián Saindo - 09:20, 25.074 km Chegada - 20:00, 26.334 km De manhã acordei bem cedo, preocupado com o planejamneto de chegar em SJC a tempo de descansar e voltar ao trabalho. Estudei bem as possibilidades e pela frente haveria muito chão de ripio para prosseguir no planejamento. Estava em conflito comigo pois queria prosseguir, mas o lado racional dizia para mudar o plano de tal maneira que garanta a chegada em tempo e não correr o risco de atrasar. Eu iria prosseguir sozinho pelas estradas que os próprios locais me alertaram estar muito ruim. Decidi mudar o plano. Abri mão de subir na direção de Bariloche pelos ripios. Tracei um novo caminho visando segurança, mas também não queria voltar a passar pelo Rio Gallego e subir. Então decidi cortar o caminho por uma via de ripio de +- 200 km direto na proximidade de Puerto Santa Cruz que segundo locais não era tão ruim Decidi ir por ela pois acompanha toda região de cordilheira chamada Santa Cruz, que vai do oeste e termina no leste atlântico.
A estrada tinha trechos difíceis e fáceis, porém era muito pouco transitada. A média de velocidade era de 60 km/hr. Fui apreciando toda a natureza pois não tinha nada por esta região. Ai que eu me dei mal. Sem posto, sem alimento, sem água. Ainda bem que tinha barras de cereais, e biscoitos da Joonmi, mas sem água. A certa altura meus braços estavam já muito cansados e atenção exigida para superar os ripios era total, pois tinha possibilidade de derrubar a moto. Em duas horas tinha cruzado com só dois carros, e monte de animais livres na natureza. No trecho já final, a pista estava melhor, dava para manter uns 80 a 100 km/hr em alguns trechos. E no meu cálculo estava falando uns 30 km para sair no asfalto. De repente quando estava a uns 90 km/hr, começou piscar o alarme vermelho no painel da moto com indicação da pressão do pneu traseiro baixando rapidamente. Ai foi um susto enorme! Parei para ver o que ocorria. Tomei consciência de que o pneu tinha furado! No meio do nada! Com escaldante das 13:00 hrs! Ai bateu a preocupação! O que tenho para consertar? A primeira coisa foi tirar a minha bomba de ar para ver se dava para encher e prosseguir devagar. A bomba começou a funcionar e... Pifou! Simplesmente parou de funcionar! Não tinha mais nada para fazer! No meio do nada! Bateu sede! Bateu fome! Bateu stress! Comecei a raciocinar sobre possibilidades e alternativas. Era um lugar longe de tudo, sem nenhuma casa por perto, sem ninguém. Fiquei esperando se aparecia algum carro que pudesse pedir ajuda, chamar alguma oficina com carro de guincho. Mas eu não estava no Brasil, e sim numa região com poucas possibilidades pois era uma região inóspita e desabitada, longe de tudo. A cidade mais próxima seria uns 50 a 60 kms chamada Puerto Santa Cruz, uma cidade pequena com pouquissimos recursos. Já tinha passado mais de uma hora, e nada, fiquei sentado no chão debaixo do sol, e então percebí que só por milagre eu ia sair desta. A possibilidade de ficar noite a adentro era uma realidade e ainda como poderia prosseguir com a minha viagem? Voltar pra casa com a moto? Milagre? Pois é comecei a falar com Deus, pedi o Seu socorro! De verdade! Só milagre ia resolver não sei como, mas... Passaram já das 15:30. Eis que no horizonte vejo uma camioneta aproximando, levantei os braços e agitei bastante. Eis que um moço que parecia um trabalhador de fazenda estava com Toyota cabine dupla puxando uma carreta baixa comprida e larga carregando um portão de aço e algumas toras de madeira. O milagre estava começando. Expliquei o meu problema e que só ele poderia me ajudar! Ele disse que estava atrasado para chegar mas que ia me ajudar. Posicionamos a carreta na beira da estrada que era mais baixa, colocamos a moto em cima e amarramos. E começamos andar, e eu curioso como ia terminar. Ele me disse que estava longe das cidades, mas que mais uns 15 kms a frente havia uma estação de bombeamento de gás natural com um pessoal que talvez poderia ajudar. Bom até ai, eu pensei, como então vou prosseguir para chegar numa cidade? Paramos na frente da Estação de Bombeamento, era um pequeno complexo de transmissão de gas. O moço da carreta me ajudou a descer a moto, aliás o cara era muito forte, pois eu e ele conseguimos colocar em cima e baixamos da carreta. Apareceram uma pessoas que ele conhecia e explicou o meu caso, se despediu e foi embora. Ai foi a segunda fase do milagre. Eles tinham uma oficina para manutenção das máquinas deles. Colocamos a moto dentro da oficina e juntou umas 3 pessoas. Como eu tinha levado o kit de conserto de pneu furado, saquei o kit e todos se esforçaram para ajudar. Havia também a bomba de ar deles, das grandes. Foi um trampo de meia hora, e conseguimos encher o pneu. Todos saíram pois já era tarde do expediente e eu também cai na estrada. Dei graças a Deus por este milagre! Só que a preocupação não tinha ababado. Como o tipo de conserto de pneu que eu tinha não era assim, uma "brastemp", ele começou a vazar devagarzinho. Ai, mais do que rápido, alcancei o asfalto, e tinha como plano chegar em Puerto San Julian para dormir. Mas o rate de vazamento não ia permitir chegar no destino, aí ao alcançar o acesso para Puerto Santa Cruz entrei por ela. Ao adentrar na cidadezinha fui procurar uma "gomeria" pois não tem ar nos postos de gasolina! Depois de girar um bocado achei um borracheiro e pedi para encher até acima do valor nominal máximo, e indaguei se tinha a tal da lata de aerosol com produto vedante. Nada. Rapidamente sai da cidade em direção ao Puerto San Julian. Cheguei lá, fui dormir num hostel a beira mar, perto de uma borracharia, pensando o que ia fazer no dia seguinte. Jantei no hostel, devorando um misto-frio com refrigerante: era o que tinha. Foi a única refeição do dia depois de passar o perrengue com furo do pneu. Talvez, não tivesse acontecido isso se não estivesse correndo a quase 100 km/h, e se não tivesse tanta carga na moto. Não foi um furo, foi quase um rasgo. Por isso que o resultado não foi definitivo. A única possibilidade de prosseguir a viagem era se encontrasse nesta cidade o tal do tapa vazamento que vulcaniza a borracha do pneu .