Respeto y actitud
No quiero simpatías demagógicas, mucho menos idolatrías de barro.
Hermanos y familia a mí y a todos nos acobijan. Hablo de respeto y actitud. De aquel del municipio que cada día coge la vía, aunque sea para tiranías.
Fechorías! esas que me hieren con ira y agonía, pero que un par de coñazos no son la vía. Por eso respeto y actitud, para darle a mi calle un poco de pulcritud. A los que como yo, queremos convertir el callejón en gran nación. ¡Es verdad! Todos tenemos que bregar y no solo hijos alimentar, moda comprar y rumbas tripear; eso es hasta fácil aunque sudor y dolor le empeñamos atolondrados en fantasías. Pero sabe que! esto no es “tutia”, esto es ver pa los lados y abrazar todo lo humano, bueno y malo.
Ahora! Deja la indiferencia vestida de inteligencia que tus señalamientos no van más allá de la panadería. El mundo hoy nos abandona, como niña china recien nacida arrojada a la carretera fría. Y el mundo hoy no es vida, es ira, que inventada por nosotros nos contamina. Sociedades llenas de trotamundos, como los comics de Harlem, con súper poderes que a la final no nos brinda si no para hipocresías. Como de película. Nada que ver, nada real ni de comprometer. Y es que el mundo no es más que una falacia que crear y creer para así concebir fantasías a granel. Como malabarista de semáforo que cree sin saber y a todos logra entretener, con su lado oscuro o su lado claro, para todos los deseos tiene en su haber. Seguro en su average tiene algo de cartel, aunque la mayoría son corderitos al lado de los verdaderos bribones que parecen infinitos.
Innombrables, antes y ahora, esos si te quieren desaparecer. Bajo la investidura que sea, ninguno titubea, el muy respetado señor de la pedofilia y la avaricia, que se manifiesta en fantasmas de política, religión o capital. Norma para él; mostrarnos cualquier facha y detrás del telón todos tienen la misma bombacha. Quien coño me va hablar de justicia en un mundo ahora lleno de malicia. Lo que se por Neruda, es que es solo un momento de dulce menosprecio. Momento trágico que pronto se ha de transformar. Para ello realmente curar; no al común cotidiano, nosotros no somos los necesitados. Creo bien! debemos rescatar moribundos enfermos, aquellos que convirtieron su hambre y carencias en poder aplastar al que siempre de chiquillo estuvo a su lado. O en el otro extremo; ese que siempre durmió en abundancia pero nunca sintió un calor mundano, realmente humano.
Esto, es un abrazo de curación que ofrezco a todos los que por rencor y patología nos quieren olvidar ya que en sus cabezas somos fuerte retumbar. De libertad, de sencillez y que su escasez solo algunos contamina aunque los medios otro cuento nos echan, al comienzo del final, eso lograremos derrumbar. Por eso, respeto y actitud, como en el son cubano, la clave, es la virtud. El dintel que sostiene estos pilares. Nosotros caminamos entre caos y cosmos, los gemelos que germinan en el yin yang.
Ahora tengo claro que estos son sueños disimiles por eso quiero visitar un penal. Me contaron que allá, en esos mundos olvidados donde una vez enterramos hermanos, nunca sucumbieron, a pesar de nosotros siguen humanos, lo que me entere es que al llegar a la orilla del abismo, crearon como alquimistas magos claustrofóbicos el secreto universal de saber en la ralla donde frenar, por eso quiero explorar como antropólogo de campo, sus códigos, convicciones y razones de seguir en este mundo si cometer atroz suicidio, sin dejar de llevar nombre y consciencia en su lucha armada por la subsistencia. En fin, si los de afuera estamos a punto de implotar por lo menos saquemos la clave para no agonizar, quizás de códigos de violencia obtengamos el rescate de la convivencia. Irónico que los que etiquetados estamos de civilizados encontremos remedios de los olvidados… puede ser la oportunidad!!!!
Ahora sueño con universalidad. Desearía morir ya sin saliva, en África, pidiendo perdón por pena ajena que me enajena el corazón cada vez que reflexiono tanta saña con los que aun 500 años después nos brindan ritmo y sazón. O quizás me multiplicaría, para al unísono navegar por el tiempo de la tierra de Arichuna y llevar un contrabando de espadas, no para agregar matanza si no para igualar la balanza. Y las relaciones? Como en la guerra fría, cada quien con su carabina, aunque sea bajo amenaza, respeto y actitud.
Si me permiten una utopía, a lo mejor igual la mezcla se daría, pero no con baños de sangre; si con muchas orgias que a todas las razas complacerían. Finalmente no hay final, todo y nada va acabar, nacer y la única ley universal debes conocer. Adáptate al cambio porque es seguro como ninguno y de él saca tu respeto, tu actitud, que convicción, no hay nada más, eso eres tú…














