Escuchó en silencio y totalmente horrorizado y con los ojos empezando a humedecerse por aquella confesión. Sentía sus hombros tensos y cómo el sudor frío, helado, cubría todo su cuerpo haciéndole temblar ligeramente. Incluso le costaba respirar por la impresión y el shock.
Que su mente retorcida le mostrara imágenes de un pobre Shiro más pequeño y desvalido viéndose obligado a retozar con hombres depravados, tal y como él había contado, sólo hacía que se le revolviera más el estómago. Aunque, por más pasajes grotescos de su vida que le confesara, jamás podría llegar a imaginarse la humillación, el asco y la desesperación con las que el albino vivió todos estos años, y Kaneki tenía eso más que presente. Tampoco es que quisiera imaginarlo.
Sin embargo, lo que más dolor le causó al menor fue la expresión y postura de Shiro. Aquel intento de sonrisa no engañaba a nadie; se notaba que sus comisuras luchaban por mantenerse alzadas, o su ceño para no arrugarse con disgusto y repugnancia. Y cuando ambas miradas se conectaron a Kaneki se le escapó un gimoteo, mas logró que sólo fueran un par de lágrimas las que cayeran de sus ojos acuosos.
Deslizó la mano para posarla sobre la de Shiro, dándole un apretón. Acarició los nudillos blancos y rígidos con el pulgar.
— ¿Por qué te disculpas conmigo? —preguntó con un toque indignado. No pudo evitarlo aun sabiendo que lo último necesario para el albino era una regañina. Tragó el nudo de su garganta para evitar sollozar e inspiró, tratando de serenarse.— ¡N-no tienes que pedirme perdón...! Ni a mí ni a nadie, Shiro. —se sorbió la nariz.
THE MEME FOR PEOPLE WHO HATE HAPPINESS: (51) My muse tells yours their dark secret.
El silencio se había instalado después de que soltara aquella confesión, denso, como sólo podía ser cuando un tema tan particular salía en una conversación que no pretendía mostrarse con esa oscuridad sobre ella.
Aun así, tragó saliva y sonrió un poco, como si ese simple gesto valiera para quitar cualquier malestar que despertara en Kaneki. Además, tarde o temprano tendría que decirlo.
–Era un crío en ese entonces –Una pausa para recuperar el aliento y el hilo de la conversación hacia donde originalmente había pensado–, y estaba solo, aunque bueno, no es como si estar con mis padres hubiera hecho mucha diferencia.
Mantener un gesto tranquilo mientras contaba aquello resultaba doloroso para sus facciones. La noche anterior, no había imaginado que fuera tan complicado, después de todo, era precisamente Ken con quien hablaba. Pese a eso, los deseos de vomitar se encontraban ahí, con ese sabor ácido en la boca.
Nunca había imaginado que podía sumirse tanto en la ansiedad.
–Se que no es una justificación, pero no es como si entonces se me hubiera ocurrido una mejor idea. Por supuesto que me daba asco, hay toda clase de enfermos por ahí quienes no se van a tocar el corazón harán lo que sea aunque seas un niño; aun así después de un tiempo dejó de molestarme.
Hasta ese momento se percató de la fuerza con la que cerraba los puños al punto que pequeñas medias lunas habían quedado marcadas en las palmas de sus manos.
–Luego, sin notarlo, había comenzado a meterme con la gente equivocada –Un quejido ahogó una risa nerviosa–. Como si tal cosa hiciera falta, pero cuando menos ya no tenía que acostarme con desconocidos, así que podía considerarse un avance, o algo así. Hasta ahora me doy cuenta de lo equivocado que estaba, cuando menos lo noté ya debía más dinero del que creía y de nuevo todo volvía empezar.
Volvió a mirar a Ken hasta ese momento.
–El día que nos conocimos… bueno, ahora ya puedes hacerte una idea de lo que había ocurrido –Tuvo que tragarse el nudo en la garganta–. Yo… lo siento mucho, perdón.
Desde ese día lo supo, Kaneki era demasiado bueno para alguien como él
Es verano y una terrible ola de calor azota la ciudad. Envíame ☀ (o si lo prefieres un número) para ver en qué situación están nuestros personajes.
9. Para intentar contrarrestar el calor, nuestros personajes juegan con hielo (a lo mejor, en lugar de aliviar el calor, solo suben más la temperatura)
No había empezado con esa intensión en mente, por supuesto que no. Había algo en Kaneki que siempre lo llevaba a ir con un cuidado que rallaba en lo excesivo; quizás simplemente la diferencia de experiencias entre ambos, o el cuidado que había mostrado el otro con él hacia tiempo.
Sólo que hacía demasiado calor, insoportable en ese reducido espacio sin aire acondicionado y la bolsa de hielos de la que se hiciera la tarde pasada resultaba demasiado tentadora.
De hecho, si quería decir algo a su favor, era que justo había comenzado apoyando el hielo en la mejilla ajena. De cómo había llegado hasta la nuca de Ken y de ahí bajar por la delgada espalda.
Inconscientemente terminó por relamerse los labios antes de acercarse para seguir aquel camino donde se erizaba la piel por el contraste de la temperatura.
–¿Se siente ya más fresco?
Lo dudaba, pues más allá de sus dedos entumecidos por sostener el hielo, el resto de su cuerpo se encontraba abochornado.
( Not another ship meme; super long edition! ) – @winged-bunnies
Kuro & Shiro;
who would be the one to randomly adopt a puppy without consultation:
Ninguno de los dos, un perrito supone gran responsabilidad, no se trata sólo de sacarlo a pasear y darle comida… Aunque pudieran combinarse para darle la atención necesaria, les complicaría la vida en este momento; todavía no están preparados para ser padresqué.
No obstante, quizás Shiro algún día apareciera con un cachorro entre los brazos por la lástima que le dio. Digo, él sabe lo que se siente al estar abandonado y tirado en la calle(???). Luego ya se encargarían de buscarle una buena casa.
who would force the other to take aesthetic pictures of them:
Ni Shiro ni Ken son aficionados a las fotos. Aunque lo fueran, tampoco veo a ninguno pidiéndole al otro que le tomara alguna; en todo caso se harían fotos los dos juntitos.
who would do stuff they think is stupid just to make the other one happy:
Shiro, siempre mirando de tener contento y feliz a Ken. Aunque, por suerte, sus gustos son bastante parecidos, así que son pocas las ocasiones en las que debe fingir una sonrisa (?).
who picks out the horror movies to watch just so the other will cling to them:
Shiro, también. Le divierte mirar disimuladamente el perfil ajeno, con aquella expresión horrorizada pero que no logra apartar los ojos de la pantalla. Espera ansioso el momento en que los nervios de Ken acaben de crisparse y se deje caer contra él buscando consuelo y protección, sin embargo… al parecer prefiere abrazar un cojín antes que a él. ¡Hay que ver!
who is constantly studying and who is constantly trying to distract them:
Teniendo en cuenta que de los dos el único que estudia es Ken(?) quien clamaría atención sería el albino, aburrido de sentirse ignorado. A ver, entiende que Ken debe estudiar, así que siempre intenta controlar su impaciencia. La gracia del asunto es que Shiro no parece un gato mimado sólo cuando se trata de libros de estudio, y allí si que decide encimarse sobre el moreno -literalmente, si hace falta-.
who initiates the facetime calls whenever they’re separated:
Cuando no pueden verse en persona, prefieren llamarse a escribirse, porque de esa manera es más íntimo, más cálido al escuchar la voz del otro en vez de tener que imaginársela al leer palabras en la pantalla del móvil. Con una llamada ambos se dan por satisfechos, pero a veces… Kaneki siente la necesidad de verle en vez de sólo escucharle, de hablar cara a cara; en especial cuando sus conversaciones suelen durar horas. Es más agradable cuando ve las expresiones de Shiro.
who is more likely to storm out after a fight and who is more likely to cry when they do:
Shiro es quien huiría, más que nada por el miedo a decir algo que no debe, meter la pata, y que la cosa pasara a peores. No discuten nunca, de manera que cuando lo hacen por x razón, para ambos es una situación que les afecta y desasosiega mucho. Quizá ninguno llegara a llorar realmente (aunque se encontraran desolados), pero ganas no les faltaría.
Lo bueno es que no tardan nada en hacer las paces, pidiéndose perdón mútuamente, entre abrazos y quizá algún beso, culpándose a sí mismos (como tú dijiste una vez, Shiro se echaría la culpa independientemente de si la tuvo o no, pero creo que Ken no se quedaría corto).
who stays up way too late binge-watching their favorite shows:
Es sabido y resabido que Kaneki prefiere los libros a la televisión, que prácticamente la que tiene en casa es de decoración. Sin embargo, cierto amigo es más cinéfilo y seriéfilo. Gracias a Hide, quien tiende a explicarle los argumentos de películas o series que le hayan gustado, alguna vez se ha dejado conquistar por alguna.
Cuando eso pasa y alguna serie logra dejarle enganchado desde el primer capítulo, suele vérselos todos seguidos, a veces acompañado de su amigo. Ahora, con suerte, pueden convencer a Shiro para que se una a ellos. Éste siempre acepta aunque dicha serie no sea de su gusto; él se conforma con pasar un rato divertido, escuchando los comentarios graciosos e idiotas de Hide y sonriendo por la emoción plasmada en el rostro de Ken.
who bites the other’s ear when they’re feeling frisky:
Omg Shiro. Le encanta ver cómo Ken se convierte en un tomate con ojos no sólo por la acción en sí, sino porque el moreno ya sabe lo que significa.
who sprays the other with water when they’re washing the car:
En el caso de que tuvieran coche(?) Ken sería quien cogería la manguera para empapar al otro, queriendo ser juguetón.
who has more fun decorating the house during holidays:
Hide(?). Ninguno se entusiasma demasiado con las festividades, les basta con ver las decoraciones de las calles y escaparates. Prefieren aprovechar la festividad en cuestión celebrándola que no decorando el hogar para la ocasión. Como mucho, en el caso de la Navidad sí que pondrían un arbolito o algo por el estilo, pero poco más.
who is more likely to give the silent treatment when they’re mad at the other:
Shiro, sin duda. Como cuando discuten, él prefiere huir para evitar que el conflicto llegue a más, aunque en este caso, se trataría sólo de estar callado y morderse la lengua por si se le ocurre decir alguna barbaridad que lamentase segundos después. A pesar de lo insistente que pueda ser Ken cuando nota que le pasa algo con él, Shiro “desaparecerá” hasta que logre calmarse y luego, tranquilamente, hablar del tema con Kaneki.
who plays with the others’ hair more:
LOS DOS, eso es ley.
A Ken le encanta manosear esas hebras blancas porque son tan fluffy. A Shiro parece gustarle que lo haga; le relaja, se siente mimado… Y cuando tiene pesadillas es el perfecto remedio para tranquilizarse y volver a sentirse seguro, recordarse que su vida ha cambiado a mejor y que ahora tiene una persona al lado que vela por él, que le quiere de verdad.
Shiro también adora el cabello de Kaneki, parecen hilos de seda negra; encima siempre huele bien. Muchas veces, a la hora de ir a dormir y con el chico entre los brazos, se entretiene con acariciarle el pelo hasta que se queda dormido.
who is more likely to climb all over the other one when they’re bored:
Shiro, que a veces parece pillar complejo de gatito mimoso.
who tries to kiss the other as often as they can:
Pienso que los dos por partes iguales. Es decir, no son cariñosos en exceso ni de esas parejas que necesitan estar pegadas todo el rato dándose besitos cada cinco segundos o yendo cogidos de la mano hasta para ir al baño. De manera que no se trata de intentar besarse lo más a menudo posible, porque siempre pueden besarse, simplemente que eso no les va.
Por supuesto que tienen sus momentos donde sólo se dedican a besuquearse y hacerse arrumacos, pero no es a cada momento, ni siquiera cada día. A ellos les basta con estar en compañía del otro.
who pouts when the other one tells them to shut the fuck up:
Bueno, no creo que eso de “shut the fuck up” lo dijera seriamente, más que nada Kaneki lo espetaría entre risas debido a algún comentario bobo hecho por Shiro, quién sería el del puchero (también en broma, parte de este jueguecito). Luego el albino se uniría a las risas.
who initiates the sex and who walks away when the other is riled up:
Por lo general ninguno lo propone más que el otro, por el bien de sus lívidos, ambos parecen estar dispuestos cuando los mimos van subiendo de tono. La única diferencia es que Ken, siendo más retraído e inexperto, tiene una manera suave de iniciar las cosas, casi pensarías que sus intenciones no van hacia el objetivo de tener sexo, pero sí que Shiro es más audaz con sus acciones, lo que facilita las cosas para el moreno.
Eso sí, cuando alguno no tiene ganas o está molesto (así he entendido el riled up) nadie tiene por qué montar un drama. Simplemente le dicen al otro que no es el momento o que no le apetece y ya está, se quedan abrazaditos. Algo es algo (?).
who always forgets the umbrella and who holds it when they actually have one:
Veo a Shiro siendo más despistado con estas cosas, creo que muchas veces ni siquiera se da cuenta de si el cielo está nublado o soleado. Por suerte, Kaneki no es así y siempre que hace mal día lleva un paraguas por si acaso, siendo el salvador de Shiro (¡no quiere que se resfríe!).
who demands showering first in the mornings:
¿Para qué, cuando pueden ducharse los dos a la vez? Valeno. Pues, dado que Ken va a la universidad por las mañanas, sería él. De todas maneras eso ya es algo que pasa siempre, no hace falta ni hablarlo; y Shiro no piensa en levantarse así como así, no cuando tiene la oportunidad y el placer de dormir en una cama tan cómoda y calentita que además emana el aroma de Ken.
who sneaks into the shower with the other one in the mornings:
Alguna vez, cuando se despierta travieso(cosa que le concede la voluntad de levantarse), es Shiro. Si luego Ken le permite ducharse con él -aunque a veces deba convencerle un poquito al principio-, entre sonrojos, sonrisas cómplices y besitos, se echan una mano el uno al otro. Y luego ya se duchan de verdad.
who prefers riding the roller coasters and who prefers playing the games:
Kaneki adora las montañas rusas (aunque a veces sale mareado), la noria, y hasta los tiovivo. Shiro va a por las atracciones fuertes como, también, las montañas rusas, pero adora más la caída libre, y en general todo lo que suba alto y vaya deprisa, las otras atracciones flojas le aburren (exceptuando la noria, ya que va acompañado de Kaneki y… sí, vale, llamadle chico-cliché).
Los típicos juegos de ferias también son del agrado de Ken, pero… no se le dan demasiado bien; nunca ha conseguido ningún premio que no sea de consolación. A Shiro no es que le apasionen, sólo juega cuando ve algún premio que merece la pena o que le guste a Ken. La gran diferencia es que a Shiro se le dan jodidamente bien, ¡tiene una puntería y un control increíbles! Ahí el moreno siente una lucha interna de sentimientos contradictorios hacia su novio.
who will text the other one thirty times in a row until they respond:
Shiro, de pura preocupación. Su mentalidad fatalista a menudo hace que empiece a darle vueltas a la cabeza pensándose lo peor cuando, en realidad, Ken no le responde porque se olvidó el móvil o lo tiene en silencio.
who always forgets to charge their phone overnight:
Kaneki, es el que menos atención presta al teléfono. Shiro sería igual, de no ser porque podría meterse en problemas si se vuelve ilocalizable.
who comes up behind the other and slide their hands into their back pockets:
Creo que ninguno sería capaz de hacer eso, al menos si están en público. Prefieren meterse mano en la intimidad(?).
who tries to get hugs from the other as often as they can:
Shiro <3 Ya sé que este punto podría ser parecido al de los besos, pero no, no es tan empalagoso. Es que imagínate a Shiro ingeniándoselas para conseguir que Ken le dé abrazos sin tener que pedirlo abiertamente, sólo por el hecho de pensar “¡me ha abrazado porque él ha querido!”. Idk, como que le haría ilusión recibir cariño sin apenas demandarlo. Le gusta recibir amor ok.
who is louder and who constantly has the tell the other to be quiet:
Hide es quien debe recibir los constantes reproches de los monochrome boyfriends por ser tan escandaloso.
Stay here with me tonight (rough!au, yeah you're welcome)
Mentiría si dijera que aquello no le sorprendió. ¿Shiro, pidiéndole que se quedara? ¿En su casa, cuando -normalmente- parecía tener sólo evasivas para ello?
Una sonrisa afectuosa se dejó ver en la expresión del moreno.
— Como quieras, pero... ¿qué te ocurre?—preguntó de manera afable.
Al guardar en su bolsa la última prenda de su uniforme, el moreno estiró los brazos hacia arriba para desperezarse y sus hombros y cuello crujieron ligeramente; soltó un suspiro de gusto. Normalmente le daba igual, pero ese día en concreto agradecía que los sábados sólo le tocara el turno de las mañanas y tener la tarde para descansar, desconectar del mundo y poder enterrar la nariz en un libro. Se colgó la bandolera en el hombro y abandonó la salita del staff.
Se despidió con un gesto del señor Yoshimura y de Irimi, que estaban tras la barra. Quiso hacer lo mismo con Touka y Koma, pero estaban ocupados atendiendo las mesas y...
“¿Eh?”
Kaneki parpadeó al reparar en el cliente actual al que la chica le tomaba nota. Shiro era inconfundible, y era difícil que pasara desapercibido con aquel curioso color de pelo. Por esa misma razón Ken tenía la certeza que antes no estaba; habría entrado mientras él estaba cambiandose de ropa, seguramente. ¡Agh! No era eso, cuándo entró no tenía importancia; lo importante allí era que había vuelto, después de tanto tiempo.
Inmediatamente se sintió aliviado. La última vez que le vio, la última vez que le dejó “tirado” estaba peor que un trapo sucio y maltrecho; para Kaneki, los días siguientes fueron acompañados de una tremenda inquietud y un sentimiento de culpabilidad, de preguntarse y deseando que el muchacho estuviera bien y de verdad pudiera apañárselas solo. De manera que, ahora, al verle ahí sentado como tantas otras veces, como si nada hubiera pasado... sí, fue un tremendo alivio para el moreno.
Antes de que pudiera pararse a pensar en nada más, sus pies ya estaban moviéndose hacia la mesa que Shiro ocupaba.
— ¡Shiro, hola...! —sin embargo, una vez allí, se sintió el ser más torpe del planeta. ¿Qué más debía decirle? ¿Saludarle y ya? No, más bien... ¿debía haberse acercado, siquiera? Puede que Shiro no tuviera deseos de hablarle, que sólo pretendía disfrutar de un café sin que nadie le molestara, que después de lo que pasó se sintiera incómodo con su presencia.
Pero es que, le había sido inevitable no ir hacia él.
Sabía que si ruidos sospechosos salían de un callejón con poca luz a las ocho de la noche, lo más sensato era cruzar la calle y cambiarse de acera para evitar pasar por delante, sin embargo... algo (y no era su sentido común) le metió en la cabeza que debía hacer lo contrario, que mejor sería asomarse y curiosear. Y lo acabó agradeciendo.
Sus ojos se abrieron con espanto y su corazón se aceleró al ver tan terrible escena. Sin duda era Shiro; aquel cabello blanco era inconfundible. No obstante, en vez de níveo e impoluto como de costumbre, éste se encontraba manchado de la suciedad y porquería que cubría el suelo, donde el pobre joven estaba de rodillas, jadeando y sosteniéndose las costillas con una mano.
— ¡Hey, dejadle en paz! —
Los pies de Kaneki se movieron solos, de su boca un grito automático para llamar la atención de los dos matones y que alejaran las manos de Shiro. Corrió hacia ellos mientras buscaba su teléfono móvil en el bolsillo de su chaqueta, fingiendo llamar. Porque, ¿qué más podía hacer él, alguien que casi no podía partir una rama por la mitad?
— Ll-llamaré a la policía si no os largáis... —amenazó con voz temblorosa interponiéndose entre los bravucones y Shiro, llevándose el móvil a la oreja.