Cualquier hombre insípido puede oler tu piel; sin embargo yo, yo huelo tu alma, yo huelo esa esencia tan tuya, tan enajenante y rara de tu ser, que con certeza sé, que ese es el néctar de la verdadera mujer que se halla detrás de su apariencia.
Rourke Boada
https://www.facebook.com/elalberguedelasmujerestristes/















