13: Adrenalina
Inglés autor: @imagining-supernatural Traducido por: @kclaire1
Pedido por andhiseyesweregreen: ¡Felicidades por los 4000 cariño! Mi número es el 13 y mi frase es “Nos alejamos y acercamos como hacen los imanes.”
Recuento de palabras: 1038
N/A: He cambiado la frase un poco para poder trabajar más fácilmente. Me encanta Ed Sheeran, pero la gramática en esta frase no sirve para nada más que para ayudar a la lírica. Además, Shape of You transmite una sensación completamente opuesta a la de Adrenalina, y es super interesante descubrirlo. Para este me he situado en la temporada 11/12 pero aún estoy en fase de negación respecto al hecho de que tanto Ellen como Jo se hayan ido para siempre así que es una especie de AU ya que en este definitivamente no están muertas. (El Roadhouse nunca se quemó, Ash aun duerme en la mesa de billar y los cazadores aún se pasan por allí cada poco, ¡maldición!)
N/A.2: Me acabo de enterar de que esta canción la han hecho en colaboración con Trevor McNevan, que es el cantante de Thousand Foot Krutch, que es, como, ¿una de mis bandas favoritas? ¿QUÉ? ¿Cómo es que no lo sabía? ¿Dos de mis favoritas bandas tienen una canción juntas que he escuchado incontables veces pero no me he dado cuenta? ¿WHAT?
English Version: Adrenaline
Canción 13: Adrenalina por Nine Lashes
Desde que conociste a Sam Winchester, tu vida parecía estar cambiando y era como si no pudieras respirar adecuadamente. La situaciones en cada momento nunca parecían alinearse y nada de lo que tú hacías parecía ayudar a que se juntaran las piezas.
Habías logrado escapar del poco glorioso negocio de tu familia que consistía en cazar monstruos y matar las cosas que acechan en la noche para estudiar derecho en Stanford. Bueno, un pregrado de derecho. Nunca llegaste a hacer derecho. Tu hermano había arruinado esos planes cuando fue mordido por un vampiro y tu padre te sacó de la universidad para dar caza a tu hermano y cortarle la cabeza.
Pero esos años de pre-grado en California habían sido un sueño. Habías conocido a tu primer novio durante la primera semana como estudiante de primer año. Después, durante el siguiente semestre, conociste a Sam en una de tus clases. Estaba soltero entonces pero tú no estabas disponible. Para cuando descubriste tus sentimientos por él y rompiste con tu novio él ya había encontrado a Jess. Y era tan feliz que no tú no podías ser la rompehogares. Después Jess murió, Sam desapareció y tu padre apareció una semana después.
Esos sueños de universidad sólo servían para enseñarte que de verdad eras una cazadora. Podías fingir que tenías material para ser una abogada todo lo que quisieras, pero tu vida no estaba hecha para ser simple o tranquila. Así que continuaste cazando con tu padre.
Desde entonces te habías tropezado con Sam Winchester un par de veces. Y siempre habías tenido que levantarte pronto al día siguiente para reunirte con tu padre para una caza en otro estado. Así que sólo te habías podido tomar un par de copas con Sam antes de dar por terminada la noche. Otras veces era el que se tenía que ir. La conferencia o reunión de trabajo por la que se hallaba en la ciudad había acabado ya y tenía que coger un vuelo a primera hora el día siguiente.
Pero siempre parecíais encontrar la forma de juntaros de nuevo aunque fuera por un par de horas.
“Sam Winchester vivito y coleando,” dijiste anunciando tu presencia con una sonrisa. Se giró en el taburete con una amplia sonrisa en el rostro.
“¡T/N!” levantó su largo cuerpo del taburete y te retuvo entre sus brazos, apastándote contra su perfectamente musculado pecho.
Sonriendo con ligereza, le rodeaste con los brazos también, disfrutando de la forma en la que sus músculos se movían bajo tus brazos. Puede que fuera un hombre de negocios que se había desviado de su ruta, pero encajaba a la perfección aquí, en este típico bar de cazadores. “Han pasado un par de años, ¿Qué demonios estas haciendo en este viejo tugurio en Nebraska?”
“Qué estas tú haciendo en este viejo tugurio en Nebraska?” preguntó él con cautela.
Echaste un vistazo al Roadhouse y trataste de encajar las piezas del puzzle. Sabías que había una explicación muy sencilla, pero no querías creerla. Querías creer que Sam tenía una vida normal. Era la única forma que tenías de tener un pie metido en esa vida simple con el trabajo de nueve a cinco que solías imaginar cuando eras pequeña.
“¡Sammy!” un hombre con una mandíbula que podía cortar cristal se acercó. “Ellen nos ha encontrado un caso en florida. ¿Qué te parece? ¿Matar algunos monstruos, perdernos en la playa, perdernos en unas cuantas tías buenas en bikini en la playa?”
Sam dejó escapar un sonido entre suspiro y gruñido y se volvió hacia ti. “T/N, este es mi hermano Dean. Dean, mi amiga de Stanford.”
¿Un caso? ¿Matar monstruos?
“Dios mío, somos idiotas,” dijiste, haciendo que Dean levantara una ceja y Sam ladeara la cabeza. Sacudiendo la tuya rápidamente para aclararlo, estiraste la mano para estrechar la de Dean. “Lo siento. Quiero decir que me alegro de conocerte, Dean. Soy T/N y acabo de llegar de una caza en Arizona que acabó siendo un espíritu antiguo del Africa Central.”
Lentamente deslizaste la mirada de Dean a Sam, para encontrártelos mirándote con los ojos muy abiertos mientras terminaba de encajar las piezas del puzle en su mente. “Espera, me estas diciendo que—“
“¿Los dos hemos estado ocultándonos que somos cazadores durante años? Sí.”
“Así que cuando dijiste que tenías que ir a sacar a tu padre de una situación peliaguda hace tres años—“
“Un hombre-lobo. ¿Y tú no estabas de broma cuando dijiste que tenías que ir a encontrarte con el mismísimo diablo?”
Ante eso, Sam se rió. “En absoluto. Y cuando dije que tenia que ir corriendo a hacer un trato con un demonio o mi jefe me despediría…”
“Dios mío, soy una idiota. Ni siquiera estabas intentando ocultarlo.”
De nuevo se rió y aunque había pasado más de una década desde que empezaste a tener un cuelgue con él, aún sentías como tú corazón daba volteretas.
Cuando Dean sutilmente se excusó y Sam y tú os sentasteis para ponerlos al día de las versiones sin censura de vuestras vidas, no pudiste evitar que tu mente se hiciera preguntas. Sam y tú atrayéndoos y repeliéndoos como imanes. Juntos pero sin tocaros nunca. Separados pero siempre en tu mente. Y siempre había habido algo en medio, una fuerza invisible reteniéndote.
Pero ahora no había nada. Sólo vosotros dos. Los dos teníais confianza en quienes erais. Y mientras te enterabas de más cosas sobre él, podías ver tu propio pasado como un reflejo del suyo. Dudando si realmente cazar era una vida hecha para ti. Intentando hacer del mundo un lugar mejor trabajando como abogado. Tratando de dejarlo. Pero después descubriendo que realmente era ahí donde tenías que estar. Los héroes de los que nadie hablaba.
La sangre palpitaba por tus venas mientras reunías el valor necesario para decirle lo que querías decirle. Era ahora o nunca. El momento de darle una oportunidad.
“Entonces, Sam. Tengo una caza en Oregon. Le iba a pedir a Jo que me cubriera las espaldas, pero quizás… quizás te podías venir. Sería como en los viejos tiempos. Sesiones nocturnas estudiando en la biblioteca. Sólo que apostando más alto. Más sangriento.”
Echó un vistazo a su hermano durante un segundo, considerando las opciones. Después una suave sonrisa apareció en sus labios y supiste que habías ganado. “Cuándo nos vamos?”
Spanish Tag: @starswirlblitz @cristinabl










