Casi las tres de la madrugada, despierta, saturando la mente para no pensarte, para no seguir preguntando por qué... ¿Por qué las cosas tuvieron se ser asi?
Se me desgasta la vista, la vida, el sueño, el dormir...
No hay respuestas, solo silencio. Me ahogo en el, me hundo en su mar profundo y muero a cada minuto que pasa.
El desvelo altera mi lucidez, aniquila mi imaginación, no atino más que a escribir estás tristes letras en tu honor, a tu memoria, a tu partida a la cual no le encuentro sentido, es algo sin pies ni cabeza.
Me niego a pensar que ya no vas a estar, que nunca más escucharé tu voz, ni veré tu rostro... ¿Por qué?
Leregi Renga






