Guardaré el músculo con el que dicen los poetas sentir. Tomaré riesgos irracionales al escribir con el fin de fabricar el más imponente resguardo para mis ideas, mis sentimientos, mis palabras.
Llenaré de recuerdos esta caja de sonido mudo, de textura olvidada, con el algodón inerte del alma. Haré que este ente frágil y fugaz este envuelto en la manta del resguardo y la seguridad.
Cuidaré hasta el último día la virtud intangible de mi ser a tu lado, de las sombras de nuestros cuerpos, de nuestros labios cerrados.
La Patata














