Estoy cansada
Se ha convertido en mi rutina estar bajo la ducha, dejando caer las gotas sobre mi cara mientras tapo mi boca y lloro en silencio después de un día estresante ;lleno de fracasos y cansancio. Cansa el cuerpo, cansa la mente, cansa el alma, sentir que todo duele y al mismo tiempo no está. No existe pero te duele y cansa.Sentirme estancada, fracasada, sola, insuficiente, inútil, tonta y desesperada cansa y duele. La mente cansada olvida las rutinas nada importantes, se despierta ya agotada; sin ánimos, sin ritmo. Ya despierta se coloca la armadura e incluso herida y cansada se obliga a ser fuerte, me obliga a ser fuerte y valiente como la sociedad obliga a ser. Hacerme la fuerte no es nada ventajoso, es como matar un león por día y aún así debo continuar sonriendo. Pero cuando estoy sola me quiebro, derramo lágrimas, lloro, no hacia fuera, lloro hacia dentro, y no porque me falte coraje, es por el exceso de el, que me obliga a parecer inquebrantable. Lloro para aliviar el dolor del alma, lloro porque a solas puedo ver mis heridas, para lavarlas y curarlas. Lloro para hacerme más fuerte. "Se fuerte y valiente" ya me decían desde que recuerdo; lastima que no me advirtieron lo fuerte que debía ser. Si te sientes cansada/o no te avergüences por hundirte de vez en cuando, no te sientas incapaz de llorar por el cansancio de tus días, que no te de vergüenza limpiar tus heridas cuando ellas se enfermen. Todos sabemos cuán importante es llorar para mantener la cordura, y no te preocupes ni avergüences te aseguro que hay muchas personas más como yo que mientras están en la ducha se tapan la boca, lloran en silencio y dejan que el agua se lleve su dolor. •Stephanie












