El sol tan fuerte, y yo tan débil.
No somos compatibles.
Papittafritta

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El sol tan fuerte, y yo tan débil.
No somos compatibles.
Papittafritta
En mi otra vida quiero ser un hombre.
Quiero llegar cansado y que ese cansancio sea suficiente explicación para el resto del día.
Quiero sentarme sin sentir culpa.
Dormir sin pensar qué falta por hacer.
Comer sin levantarme tres veces de la mesa.
Quiero que alguien más recuerde las citas, las tareas, los cumpleaños, la compra del mercado y el uniforme de mañana.
Quiero que mi ayuda sea considerada un gesto admirable y no una obligación.
Porque a las mujeres nos enseñaron a sostenerlo todo:
la casa, los hijos, el trabajo, los estudios, los silencios y hasta el ánimo de los demás.
Y aun así, cuando nos detenemos un momento,
aparece alguien dispuesto a señalar el descanso,
pero nunca el esfuerzo.
Dicen que somos el sexo débil.
Qué curioso.
Llevamos siglos cargando más peso del que nos corresponde
y todavía esperan que sonriamos mientras lo hacemos.
— GK 💋
En una constante lucha conmigo misma por la supervivencia del mismo ser.
— Lossingcontrol.
Ser una bendición para los demás se siente como una sentencia de soledad... para mí...
Carne viva, carne podrida.
El cuerpo aparenta estar vivo pero está cubierto con flores para tapar el aroma a putrefacción. Los gusanos ya tragaron toda su esencia, tomaron la carne descompuesta y la usaron como títere. Guiaron pasos vacíos de vida hasta lograr imitar el vigor que solían tener. Avanzan rutinariamente y se detienen de forma abrupta, pero vuelven a caminar. El peso de la gravedad recae sobre los ojos pero estos se mantienen abiertos aunque sin ver nada, pues los parásitos descansan sobre ellos nublando la visión. Tomaron el control de todo. Se adaptaron tan rápido que nadie lo notó, y es que nadie se detendrá a observar al otro con determinación. Día tras días nos cruzamos a centenares de personas, ¿para qué detenernos por una? O, tal vez, sí lo notaron. Pero, con esta vida tan complicada, todos pretenden no oír el grito de ayuda.
Ya no es humano, está compuesto enteramente de gusanos. Lo único que conservó fue su cerebro, en vano. Pero aún trabaja. Aún estudia, aún cocina, aún limpia y aún camina. Incluso después de la muerte su cuerpo no obtiene un descanso. Hay días en los que sus pies se rompen, por lo que tiene que arrastrarse y rogar piedad. Esos días es donde la gente más lo ignora, algunos tienen el descaro de disfrazar su apatía como enseñanzas “es para que seas más fuerte” dicen sin mirarte a los ojos, “así aprenderás a salir adelante tú mismo, en lugar de esperar todo servido en bandeja”. Tal vez lo que diga sea una estupidez, pero creo que nadie debería morir para aprender a vivir. Creo que pedir ayuda no es querer aprovecharse del otro, pero aparentemente lo es.
No hay remedio. Por más pastillas, inyecciones y tratamientos que apliquen los gusanos ya no se irán. Ni el mejor controlador de plagas puede matarlos. Allí se quedarán consumiendo el cuerpo que intenta curarse, que cuando lo logra vuelve a ser consumido. Murió. Hace mucho, sin nadie que asistiera a su funeral. Se enterró solo, se dio los pésame a sí mismo. La gente a veces pasa cerca de su lápida y, sin siquiera desviar la mirada hacia ella, le gritan “¡Levantate! Tienes que ir a la escuela. No seas vago”.
Me siento muy sola, a nadie le importa realmente lo que sienta o por lo que pueda estar pasando incluso si lo digo a gritos que necesito ayuda
Todos son tan egoístas que se fijan en tus fallas y en lo que a ellos le dolió. Sabiendo por todo lo que estas pasando aún así te lo tiran en la cara como si nada, no se dan cuenta el peso de las palabras o del silencio también.
Ni siquiera a las personas más cercanas les importa o lo toman realmente en serio, todos vivimos en un mundo egoísta donde te dicen que te ayudan, que te escuchan, etc, y al final para qué? Para luego quedar en el estigma de "la loca" "la depresiva" y así es como nos van quitando el valor a nuestras palabras, porque piensan que por estar mal no podemos razonar y al fin y la cabo somos quienes más tenemos los pies sobre la tierra y vemos la triste realidad que nos rodea
Me siento como una PC con 17 pestañas abiertas y no sé de dónde viene la música.
𝐓𝐚𝐦𝐛𝐢𝐞́𝐧 𝐩𝐞𝐬𝐚…