- Un periodista es periodista, no psicólogo, ni voluntario altruista, ni censor moral de su entorno. Cuenta lo que ve. Lo que hay.
- Nadie se hace periodista para cuidar de los buenos sentimientos y la sensibilidad de la Humanidad. Nadie que no sea un simple, claro.
- Un periodista cuenta lo que los clientes de quien le da empleo quieren que les cuente. Atiende la demanda.
- Es estúpido e injusto exigir a los periodistas que cuenten la realidad de la vida y al mismo tiempo camuflen la dura realidad de la vida.
- El periodista no está para ayudar. Está para contar cosas, y que con eso la gente se haga su propia idea de las cosas.
- Empiezo a estar un poco harto de las buenas conciencias que exigen compromiso moral a todo cristo, en toda clase de trabajos.
- Precisamente el problema del periodismo es que hay demasiado hijo de puta pringándolo de ideología.
- Prefiero periodistas mercenarios honrados a peligrosos periodistas moralistas o ideólogos entusiastas.
- Y todo eso del compromiso y la ética, paradójicamente, en un mundo y una España poblados cada vez por más gilipollas.
- Gilipollas encantados de ser clientes de lo que, en teorìa, condenan.