#colores #sevicios #mantenimiento #pintores #pintureria #pinturerias (en Lomas Del Mirador, Buenos Aires, Argentina) https://www.instagram.com/p/CIOzj3tj9Sv/?igshid=b353wu10dhxb

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Gracias a los productores del #programa #faradulalatina #NY @ritalopezfarandulalatinaymas #sevicios #repotaje @rosariofilms @rosariofilms #joserosario #rosariofims #eventos #pochyfamiliar
E19: CALL SERVICE
Mucha gente lo mira a uno con envidia cuando se enteran de que uno vive en Guanacaste. Pero hay pocas veces, muy pocas (pero sustanciosas) cuando los que residimos en esta provincia miramos con mucha envidia a los que viven en la GAM.
De los mayores problemas que tiene esta tierra es la falta de opciones en servicios. Con pocas excepciones (como la de hoteles y restaurantes), en la mayoría de los pueblos solo hay uno de cada cosa: LA farmacia, LA ferretería, LA lavandería, EL banco. Y esto lo he experimentado en su máximo esplendor últimamente cuando mi lavadora dejó de funcionar. Había estado dando varios errores, pero un buen día se alzó en huelga, y lo único que mostraba en la pantalla era el principio de la tortura que me acompañaría por las siguientes semanas y que me haría -por primera vez-, no sentirme muy a gusto con el lugar en donde vivo. En la pantalla decía: E19 CALL SEVICE.
La lavadora me pedía que llamara al técnico. Nuevamente ese sentimiento al cual ya me estoy familiarizando: ¿A quién llamo? ¿Quién le puede dar servicio técnico a una lavadora nueva (ni 2 años) electrónica? Busqué en el manual de la lavadora que significaba el Error #19 y decía "error de comunicación entre la tarjeta madre y la tarjeta de interfaz".
Empezó mi cruzada. Apoyándome en mis amigos lugareños y su experiencia, pedí consejo y me dieron el número de la persona que les reparaba sus lavadoras. Desde el momento en que conseguí el número hasta que pude hablar con la persona pasaron 3 días. Una vez que hablé con el técnico, me dijo que podía venir esa misma semana, pero pasados un par de días y al ver que no llegaba, lo llamé, sólo para que me diera una excusa (porque muy probablemente se le había olvidado ir a mi casa) y que me dijera que no podía llegar hasta el martes de la semana que seguía. El martes fue el mismo cuento, y ya habiendo pasado 2 semanas desde que mi lavadora no funcionaba -y empezábamos a inundarnos de ropa sucia-, le metí presión al "doncito" para que tratara de venir lo más pronto posible. Lo medio logré. Llegó unos días antes de lo que originalmente me había dicho, pero más días después de lo que me hubiera gustado.
El señor, un hombre de unos 60 años llegó bajo un aguacero absoluto a las 3pm acompañado de su cacharpita, su caja de herramientas y lo que -me imagino yo- era su arma secreta: otro compa que lo acompañaba, más joven y que probablemente era el que sabía mejor cómo lidiar con la parte electrónica.
Pasados los 60 minutos y al ver que no salían de la lavandería, me fui a ver si todavía seguían vivos o si ya se habían electrocutado. Ahí estaban, el señor con manual en mano, leyéndoselo de 'pe a pa' y el compa con una lupa inspeccionando los circuitos eléctrónicos cual entomólogo estudia aquél insecto del cual siempre ha leído pero que nunca ha visto antes. Lo primero que pensé fue: ¡pero esto lo podría estar haciendo yo! Hice una pequeña indagación del estatus de la situación. Ante la respuesta de: "sii... parece que hay un error de comunicación entre la tarjeta madre y la tarjeta de interfaz", casi caigo como Condorito en su legendario ¡PLOP! Eso había sido lo primero que les había mencionado a su llegada.
La cosa, como podrán imaginar, no terminó bien. Después de dos horas se dieron por vencido y llegaron a la conclusión de que yo tenía que ver cómo hacía para resolver la situación. Mientras tanto me di a la tarea de buscar LA lavandería del pueblo. ¿Pero cual fue mi sorpresa? ¡Ya no existía! En mi pueblo, NO HAY lavandería, del todo. Así que no tuve más que recurrir a la caridad de mis amigos, especialmente de S&C los cuales, al igual que yo, sufrieron en carne propia la inconveniencia de mi lavadora descompuesta al tener que recibirme dos veces por semana con sonrisa en boca y canasto de ropa sucia, jabón y suavitel debajo 'el brazo.
Otro buen día que pasé a la veterinaria a comprar comida para mis perros, le mencioné a mi amiga la doctora mi desesperante situación. Ya tenía casi un mes de no poder lavar y ella muy amablemente me dió el número de una compañía que arreglaba ese tipo de aparatos electrónicos. Por fin, mis ojos se iluminaron, vi la luz al final del túnel y salí corriendo a llamar por teléfono. ¡Era un milagro! La compañía era la única representante de la marca en toda el área, el técnico iba a llegar al día siguiente y todo iba a solucionarse. Pero por supuesto, mi pesadilla continuó. La muchacha de la compañía me llamó a informarme que no habían repuestos en el país y que gracias a la huelga de SINTRAJAP podían durar más de 3 semanas llegando. El tema se resolvió, pero de nada sirvió porque la fábrica mandó uno de los dos repuestos mal, y hubo que esperar una semana más. El servicio al cliente de la compañía era pésimo, nunca nos llamaban para ver qué estaba pasando, nos decían una cosa y luego otra, nos esquivaban; pero no podíamos hacer absolutamente nada, porque en esta área de Guanacaste simplemente no había nadie más a quien acudir. Estábamos atrapados y amarrados a esta gente, porque por supuesto, para mandar a traer los repuestos había que dar un adelanto. En San José, pensábamos Jose y yo, podríamos escoger entre malas compañías, pero aquí no había opción. Todo el enredo con esta gente duró una eternidad y la vergüenza con mis amigos era tal, que ya había tomado la decisión de no ir a molestarlos más y quedarme con mi ropa sucia hasta resolver el asunto, o molestar a otros amigos para que me prestaran su lavadora.
Ocho semanas después, -sí, leyó bien- OCHO SEMANAS después de la infame aparición del 'E19 CALL SERVICE', los repuestos necesarios llegaron al país, el técnico llegó al día siguiente y la lavadora resucitó. Ese día lavé TODO, desde calzones, sábanas, peluches, alfombras, almohadas, al punto de que casi uso la lavadora para lavar los platos.
¿Porqué la gente no se viene a vivir a Guanacaste?, -me preguntaba. Mmm.... talvéz ellos sabían algo que yo antes no sabía...