Hey, muñeco, te extraño. Gracias por las rosas.
Silence de mort.
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Hey, muñeco, te extraño. Gracias por las rosas.
Silence de mort.
About cats and love.
Parece ser que estoy condenado a los amores gatunos.
Del querernos solo cuando nos tropecemos, casi sin buscarlo porque eso de los acuerdos previos es demasiado aburrido.
El devenir felino en su elegancia nocturna, su descaro sutil.
Ronronea restregrandose en mi pierna y se escabulle con la noche en la punta de la cola.
Ya me sé el juego del zarpazo después de una sesión de caricias detrás de las orejas, gato embustero.
Minino callejero, guardando el secreto de su equilibrio perfecto en el largo de sus bigotes.
Miau significa cariño.
Eso creo.
Parece ser que no sabemos sincronizarnos con las personas que despiertan nuestros afectos muchas veces.
Si cuando yo los he querido tanto de una forma tan específica no hubiesen tenido miedo... El mundo me habría estallado en fuegos artificiales.
Silence de Mort.
Club de fans de J.B.
-Las introducciones no siempre son buenas, tratar de situarme cuando escribo es complicado si todo el tiempo se esta divagando- “¿como es posible que haya estado en tus infiernos?” ¿Como es posible que el mismo fuego los incinere los huesos cuando nos quemamos en infiernos diferentes? Pero es cierto, porque lo he visto escondiéndose detrás de tu pupila, cuando de pie en un escenario mal iluminado pasadas las diez de la noche sueltas un bufido a mitad de la anécdota que estabas contando, te tiembla ligeramente el labio inferior y haces una micro-mueca de dolor, que pasa desapercibida para gran parte de tu audiencia, inmersa en la sensualidad de tu verso, pero queda grabada en mi memoria adjunta al archivo de los dolores no dichos pero sobre entendidos que guardas siempre contigo y que crees que no hacen ruido si los metes en tu bolsillo, pero reconozco ese andar torcido porque he cojeado de la misma manera. Y casi percatándote de mi giras la cabeza a donde estoy sentado, volteo al piso que refleja las luces violetas que danzan sobre tus hombros en el escenario, esquivando tu mirada, casi avergonzado, porque el hecho de reconocer ese sentimiento pegajoso y triste que se asoma entre tus pausas para respirar no me hace a la vez capaz de salvar el abismo que nos separa, aunque nos atraviese el dolor con la misma flecha se me caen las palabras a los pies si trato de construir con ellas un puente que no logra sostenerse de un solo lado, me tambaleo y retrocedo antes de dar el paso. ¿Como podría atravesar todos los matices de tus oscuridades mezcladas con las mías para encontrarnos? Si carezco de los misterios que guarda tu pelo salvaje, si desconozco que poesías improvisadas puedan tener el don de conmover tu fibra sensible, “¿Sería posible conocerte mas por dentro? no lo conseguiré, saber mas de ti...” Hay algo en la cadencia de tu voz que me atrae como una polilla a la luz, y una vocecilla me susurra que si me acerco demasiado se me van a chamuscar las alas, y todos te miran maravillados, sin comprender una sola silaba de las que salen con rabia de tu boca...una sensación cálida se expande en el interior de mi estomago y me hace cosquillas desde las entrañas...buscas en sus ojos, rostro por rostro una señal de reconocimiento, pero no hay nada mas que admiración a la imagen del artista bohemio, asienten con la cabeza, le dan otro trago a su cerveza, y quizás la chica del vestido azul esta pensando en canjearte unos besos si le prometes escribir un poema sobre ella, pero no entiende, no lo entiende, escucha tu melancolía y poco le importa que la ha hecho brotar, y la voz se va apagando, las luces parpadean, aplausos. “Creo que lleva media vida huyendo, quizá le pasa lo mismo que a mi”. Nos persiguen los fantasmas traslucidos que no podemos nombrar, sin prisas, porque saben que los buscamos en cada bar, en otra poesía, en otros labios, se guardan dentro del pecho como trozos de cristal roto que nos complican el respirar y van volviendo la voz mas ronca, las palabras que esta enuncia se vuelven mas ásperas y rasguñan la piel de aquellos que intentan acogerlas en una caricia de consuelo, pasan las noches en un torbellino con aroma a tabaco y el humo azul del cigarrillo te envuelve el rostro, se te mete en los poros, se te olvida que es eso de lo que estas escapando, pero sigues corriendo, corriendo, porque sientes el filo de sus garras rasgando tu espalda... Bajas del escenario con media sonrisa colgada en tu rostro, quizá algún día tus poemas le den la vuelta la mundo y alguien te entienda por fin, (¿para que escribimos sino para no volvernos locos?) “Y sin embargo a quien tenía cerca no podía transmitir. Mirada universal, de alcance personal. Me hipnotizo por fin, con su verso letal.” Y te acercas, me pasas el brazo por los hombros y mi cuerpo entero se tenza por tres segundos ante tu tacto, dices algo que no alcanzo a escuchar, te ríes y te alejas, pides una cerveza y observo como te engulle la oscuridad cuando caminas al extremo opuesto del bar, me quedo sentado en el mismo banco gris y te veo. Te veo. Y quiero decirte que te veo, que durante los minutos que duro tu voz rugiendole al micrófono vibre en la misma sintonia y se me erizo la piel de los brazos, sentí un tirón en la boca del estomago porque tu dolor es tan real como la sangre que hierve bajo mis mejillas, y lo siento, y me duelen las pulsaciones de tus letras no domesticadas haciendo eco en un espacio con otras treinta personas apiñadas donde los únicos latidos que escucho son los tuyos, y del otro lado del espejo, del otro lado del maldito acantilado te respondo muy quedito, cuando pretendes que no estas poniendo atención que estamos soportando el mismo abismo. Pero no importa, porque igual no te lo digo, le doy un sorbido a mi té helado y sueño despierto con todas esas cosas que no te he contado, porque seguramente tú no me miras, inmerso en tu bruma espesa personal “¿Como es posible que haya estado en tus infiernos? Es imposible no, misterio. Y quien tuviera su don... Sería posible conocerte mas por dentro...No lo conseguiré, nunca sabre, si yo no tengo su don”.
Amor vincit omnia.
"No la he visto llorar. He visto como sabe coserse las heridas y como se divierte y ríe cuando todo termina y la vida le toma un retrato a su existencia. Doy fe de que aún mira como entonces, de que es valiente y terca desde entonces. Doy fe de que aún necesito recargarme en su espalda para mirar al mundo que nos mira. Y seguir andando."
Te amo mas que a nada en el universo. <3 Me has enseñado a ser valiente y no me permitiste abandonarme en un abismo que atravesaste tú sola tantas veces, ¿como habría descubierto sin ti que la miel de abeja es el mejor remedio para un corazón roto? ¿o que la mejor manera de combatir la estupidez humana y el tedio de las tardes calurosas de un sábado es la filosofía?
Tus palabras son lo mas cálido que he tenido en estos días que se han convertido en años vertiginosamente rápido, y eres sin duda la persona mas maravillosa que he conocido. Me encanta contar las pecas en tus mejillas mientras hablas de Aristóteles, o verte revolver con una cucharilla tu taza de café como si esperaras encontrar en el fondo del liquido azucarado la respuesta a todas las cosas complicadas que me dices a medias, sentados siempre en la misma mesa de ese restaurante en el centro que te gusta tanto, con tus ojitos de ratón brillando tras el cristal de los lentes y tu pelo alborotado cayendo en un maravilloso desorden sobre tus hombros y tus pashminas de colores. Incluso disfruto de verte fumar despreocupadamente cuando caminamos por las calles de la ciudad pasadas las diez de la noche, sin ningún destino en particular, y me hablas con voz ronca sobre el suicidio de ese cantante de grunge que escuchas a las cuatro de la madrugada con las luces apagadas. Y aunque casi siempre te noto cansada, con unas ojeras impresionantes y la mirada perdida en melancolía, me resulta maravillosamente dulce escucharte citar a Nietzsche antes de las nueve de la mañana, entre maldiciones y quejas sobre el sistema académico, el metro atestado de gente, el clima pegajoso o lo terriblemente frágil de la naturaleza humana. Admiro tu capacidad de luchar por lo que consideras verdadero hasta las ultimas consecuencias en un afán revolucionario. Y la ternura que tienes para mirar al mundo aún cuando estas herida. Te amo como la canción No rain de Blind Melon y el tatuaje de un corazón delator que llevo en mi muñeca derecha.
Amor propio.
Estos últimos par de días he estado a punto de rendirme, ¿porque? No tengo la certeza... siento que he avanzado mucho, si, que estoy mas fuerte que antes, que ya no se me desborda la vida por la herida abierta, pero aún sangra, y a veces me confundo y camino en círculos, sin sentido ni pausa.
Miro el espejo y un rostro joven me devuelve la mirada, con valentía, con amor, y me encuentro frente a mi mismo en una versión que me encanta, listo para hacer una revolución por mi propia causa.
Pero a veces algo dentro de mi tiembla, se me quiebra la voz, y el abismo me reclama atención, la oscuridad se muestra apaciblemente tentadora, podría construir muros de fantasía y pretender que nada fuera de ellos existe, que tú no existes, ni tus ojos primaverales, podría embriagarme de poesía hasta perder la noción de todo lo que me rodea, lo he hecho antes, y todo es un soñar despierto, nada importa porque nada puede tocarme a través de la bruma azul de mis palabras. Pero hoy no puedo. Y a las orillas de mis odios zumban un millón de vocecillas clamando mi nombre, clamando los suyos, entremezclando colores bajo el sol de verano, con sabor agridulce en el paladar me pregunto si es así como se siente el amor propio.
Confesiones en marzo.
Eres el capitulo 7 de Rayuela, y un viejo amigo me dijo que estoy condenado, bien condenado, pero yo no creo que esa sea la palabra mas adecuada para definir mi estado anímico. Eres una canción que mi hermana escucha por las mañanas antes de irse a la escuela porque esta enamorada, y que no me gustaba hasta que escuche con detenimiento la letra, (sabes que quiero decir, ya no me mires así) y ahora no paro de ponerla en replay. El cruzar toda la ciudad por un beso. Eres, hasta ahora, mi mejor apuesta, mi manía por defender lo indefendible, tres malos poemas y cinco bocetos en una libreta. Y esa manera, tan tremendamente coqueta de guiñar ambos ojos a la vez y sonreír, porque estoy casi seguro de que mi corazón se paraliza unos segundos cuando lo haces, luego, el mundo vuelve a girar.
Y el miedo que me daba hace unas semanas admitir que estoy enamorado, de tus historias de dragones, de tus manos sobre mis hombros, de la forma en que ríes con nerviosismo y luego lo niegas sacudiendo la cabeza. Eres comenzar a contar una historia desde Bellas artes, Van Gogh y un beso en el anden del metro. Eso es material para un poema, si al menos pudiese escribir tres lineas lo suficientemente buenas con el olor del cigarrillo que se queda impregnado en el cuello de tu camisa.
Y es que hace unas semanas le robaba las palabras a Benedetti para decir “es evidente que tiene algo que me gusta, ¿pero que es?”, cuando tuviste la osadía para decir que la filosofía no es una ciencia, o mientras te miraba fijamente para memorizar tu perfil y poder dibujarlo después, convertirte en un pedacito de arte que pudiese guardar en la cartera.
Eres protagonista de mi incertidumbre desde el pasado martes en la noche, y mientras tanto soy un conejo intentando saltar lo suficientemente alto para alcanzar la luna, y vaya, yo creí que la luna jamas iba a interesarme, pero ahora encuentro encantadora su pálida silueta, casi burlona, flotando sobre mi cabeza.
I wanna leave..-
Quiero desprenderme de todo por un rato. Alejarme flotando como una pompa de jabón & reventar al rosar las nubes. Estallar en silencio, en el anonimato. Hay un montón de vocecillas gritando mi nombre, y ya no me interesa cual llegó primero o cual grita mas fuerte, quiero irme a algún sitio apartado donde ya no pueda escucharlas.
Quiero que me engullan las paginas de mi novela favorita y desaparecer entre los versos de un hombre muerto.